Provincia

El descuartizador de Estepa ingresa en prisión

  • La juez le quita la patria potestad del bebé y le prohíbe comunicarse por cualquier medio con la familia de la víctima

  • El sospechoso se ha acogido a su derecho a no declarar

El Ayuntamiento de Estepa muestra su repulsa por el crimen de Rocío Caíz

El Ayuntamiento de Estepa muestra su repulsa por el crimen de Rocío Caíz / M. G.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número uno de Estepa, en funciones de guardia, ha acordado este domingo el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para Adrian N, el joven rumano de 23 años que mató y descuartizó a su ex novia, Rocío Caíz Pozo, de 17 años y con la que tenía un bebé de cuatro meses. 

Fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía explicaron que el detenido se acogió a su derecho a no declarar y que está siendo investigado por un delito de asesinato con alevosía. La juez ha levantado el secreto de sumario y acordó también la prohibición de comunicarse por cualquier medio con los padres y hermanas de la víctima. 

Asimismo, decretó la suspensión de la patria potestad de su hijo, de tal manera que se suspenden las visitas y cualquier otro derecho inherente a dicha patria potestad. La juez acordó, en este sentido, otorgar la guardia y custodia del menor a los abuelos maternos.

Por último, la juez se inhibirá al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Osuna, ya que al tratarse de una causa de violencia de género, debe tramitarse en el partido judicial donde residía la víctima. 

Adrian N. fue arrestado la tarde del pasado jueves 10 de junio, después de que dijera a su madre que había matado a su ex pareja, que llevaba desaparecida desde la madrugada del 3 de junio. Rocío Caíz, de 17 años, había acudido a la casa de Adrian N. en taxi la tarde antes, con intención de recuperar un carrito de bebé y ropa suya que había en la casa. La pareja tenía un niño de cuatro meses y había vivido los últimos años en Estepa.

Poco después de nacer el bebé, Rocío Caíz dejó a Adrian y se marchó a vivir con sus padres a su localidad natal, Martín de la Jara, un pequeño pueblo de la Sierra Sur de Sevilla ubicado a unos 25 kilómetros de Estepa. La noche del 2 al 3 de junio, Adrian confesó haber acabado con la vida de su ex novia con un cuchillo. Después troceó el cadáver y lo repartió por distintos puntos de Estepa. En el registro de la vivienda halló la Guardia Civil restos humanos, presumiblemente de la joven desaparecida.

El asesinato de Rocío Caíz ha supuesto una conmoción en toda España, ya que el asesino se entregó la misma tarde en que se halló el cuerpo de una de las niñas desaparecidas en Tenerife, asesinadas por su padre. La coincidencia de ambos crímenes machistas desató una ola de protestas y repulsas en todo el país, con concentraciones espontáneas en señal de condena.

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