Dos Hermanas

La familia de la niña autista amplía la denuncia por presuntos malos tratos

  • Denuncian que las grabaciones recogen las "alarmantes voces, golpes y actitudes beligerantes" de las profesoras hacia la menor

La juez y la letrada de la Administración de Justicia que llevan el caso del presunto maltrato a la niña autista de Dos Hermanas. La juez y la letrada de la Administración de Justicia que llevan el caso del presunto maltrato a la niña autista de Dos Hermanas.

La juez y la letrada de la Administración de Justicia que llevan el caso del presunto maltrato a la niña autista de Dos Hermanas. / Antonio Pizarro

Los padres de la niña autista de siete años han ampliado por presuntos malos tratos la denuncia que investiga el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Dos Hermanas contra tres profesoras del Colegio Público Cervantes de la localidad nazarena por supuestas vejaciones a la menor. 

El abogado de la familia, Javier Jaenes, ha presentado este martes en el juzgado las transcripciones de las más de cinco horas de grabaciones realizadas el 22 de abril que acreditarían presuntamente, además de las vejaciones, esos supuestos malos tratos a la niña.

La ampliación de la denuncia se produce después de que la madre de la niña presentara el pasado lunes un escrito en la Inspección de la Delegación Provincial de Educación, en el que acompaña la transcripción de esas grabaciones que, según explica la madre, ponen de manifiesto las "alarmantes voces, golpes y actitudes beligerantes" hacia su hija, así como la "total dejación de funciones de las tres docentes señaladas con el resto del aula", una actitud que la familia considera de "vital importancia" para que se tomen las medidas necesarias y "depurar las responsabilidades administrativas que deben derivarse de tales actitudes impropias de docentes con la cualificación profesional y, sobre todo, teniendo en cuenta el perfil del alumnado objeto de este expediente administrativo".

Denuncia la madre que el trabajo "efectivo" de la docentes para los alumnos es de "escasos ocho minutos" durante cinco horas lectivas y en el caso de su hija ese trabajo lectivo es de "cero minutos", sostienen.

En cuanto a los malos tratos, las transcripciones recogen que una de las docentes se dirige a la niña "con amenazas" y le dice: "¿te pego? ¡Tira para allá!". En otro momento se escucha: "Mira, yo también pego".

En otro momento se oye a la niña pedir un plátano, "siendo ignorada por las profesoras", una de las cuales habla incluso por teléfono sin atender a la menor a pesar de que ésta toma una medicación que le produce ansiedad por la comida, hecho que "está en conocimiento de las profesoras", a las que se le habían indicado en ocasiones a través de la agenda escolar que la niña llevaba una bolsa de fruta para los momentos de ansiedad por comer. A pesar de ello, las docentes, según las transcripciones, le responden con frases como "ya hemos desayunado" o "comer no toca".

"En el manicomio de Miraflores"

La madre denuncia que a su hija la dejaron toda la mañana encerrada en "el rincón de la calma", forzándola a meterse ahí y escuchando a sus profesoras con tono vociferante para que no salga de esa zona del aula. También denuncia como en presencia de su hija se producen "mofas y vejaciones" del tenor "¡hombre, que le estoy pidiendo que recoja sus porquerías!" o "Todo su cerebro es el que está cascado" y "el perfil de esta niña lo había en el manicomio de Miraflores" o "¿tú has visto la mirada desafiante que tiene?". Y se la compara "con el violador de Las Ramblas de Barcelona, el moro", estableciendo una relación "clara y directa entre" el problema de su hija y los actos delictivos de los que hablan.

De la misma forma, denuncian que a la niña "se le grita constantemente, golpeando incluso la mesa o dando palmadas simultáneamente a los gritos a fin de dotarlos aún de mayor abuso y despotismo, obviando que los niños con TEA tienen dañado el oído medio y los gritos le provocan dolor y ansiedad". La madre denuncia que incluso en otro momento una de las profesoras se posiciona "abiertamente a favor del castigo físico como solución" para su hija".

La madre ha aportado a la delegación de Educación una serie de fotografías donde se aprecian las "autolesiones y otras donde aparecen dedos marcados, marcas que evidentemente ella misma no ha podido hacerse", por lo que sospechan que la niña ha podido ser o objeto de malos tratos por parte de las profesoras, dado que esas lesiones fueron descubiertas siempre a la salida del colegio, y esas sospechas se refuerzan con el contenido de las grabaciones, según explica la madre.

La madre de la menor, que ha colgado el escrito en su página de Facebook, explica que las docentes no habían manifestado formalmente tanto a la dirección del centro o a la propia delegación la "imposibilidad de poder atender desde el punto de vista profesional" las necesidades de los menores integrantes del aula específica, denunciando lo que califica como de "actitudes tiranas, de una pereza profesional manifiesta y unas actitudes por parte de las docentes absolutamente deleznables al tratar con menores y máxime con niños aún más indefensos al tratarse de menores con trastornos de desarrollo".

Según la madre, su hija comenzó a mostrar una involución en su desarrollo, "con ansiedad, agresividad y negación a asistir al centro a raíz de su ingreso en el aula específica, llegando incluso a autolesionarse", motivo por el cual pensando que algo ocurría dentro del aula, los padres decidieron meter una grabadora en la mochila, "nunca pensando que la causa pudiera provenir de las docentes, que hasta ese momento gozaban de nuestra más absoluta confianza".

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