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La historia local de la atención primaria

  • El municipio fue cuna de uno de los precursores en España de la medicina preventiva, Manuel Martín Salazar, y albergó el primer hospital de la comarca, en los años 50

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No es frecuente que en las jornadas sobre historia local en los municipios se trate el tema de la atención sanitaria -en sí misma-, pese a que las enfermedades y las respuestas a los problemas de salud pública hayan condicionado casi todo lo demás, como la evolución demográfica o el desarrollo. Pero sí se ha planteado, hace ya unas semanas, en los Cursos de Estudios Históricos de la Villa de Montellano, que organiza el Ateneo del municipio, en los que se invitó a hablar del tema al director del centro de salud, Antonio Román, vecino y enfermero.

Entre las figuras a las que Román hizo referencia en su ponencia -que el área de Gestión Sanitaria Sur ha querido poner en valor como ejemplo de la implicación de los sanitarios con su entorno- está la de Manuel Martín Salazar (1854-1936), nacido en Montellano, que fue inspector y director general de Sanidad y estuvo al frente de la sanidad cubana todavía como colonia española. Fue precursor de la medicina preventiva, recuerda Román, que subraya que en sus escritos dejó claro que para avanzar en sanidad había que ir más allá de la atención individual al enfermo: "El problema de la extinción de enfermedades evitables (...) es esencialmente una cuestión de dinero: para construir alcantarillas y dotar de agua abundante (...), para pavimentación, ensanches, paseos y parques, dinero para construcciones y saneamiento de viviendas y para hospitales y sanatorios", dijo en un discurso.

Con este referente, el director del actual centro de salud ha recopilado noticias sobre sanidad en Montellano que trascendieron incluso a medios nacionales. En 1897, la publicación Unión Católica habla de la epidemia de viruela en Sevilla, por la que llegaron a morir 40 niños en el pueblo, o del dispositivo que la Inspección Provincial de Sanidad tuvo que establecer al poco por el azote del paludismo. Era la época de los médicos rurales, contratados por los ayuntamientos que, desde 1855 y por la Ley de Sanidad, debían además promover la asistencia gratuita a familias necesitadas.

Entre otros, ejerció en Montellano José Sánchez Mejías, hermano de Ignacio, el torero; o Rafael Candau, padre de otro médico del mismo nombre que ahora ejerce en el centro de salud. Con frecuencia, esos facultativos se implicaban en la vida local, en todos sus problemas y llegaban a ejercer de alcaldes, como pasó en Montellano con Pedro Sanz.

Según Román, en Montellano fue un hito la llegada en 1920 de las Hermanas de la Cruz, por lo que supusieron para la asistencia a enfermos en domicilios. Aunque si hay una fecha clave es 1952, cuando abrió el Hospital de la Maternidad, el edificio que ahora alberga el centro de salud y al que los vecinos todavía se refieren como la "maternidad". Román apunta que fue en la etapa del alcalde Luis Sánchez Ibargüen, compadre del entonces gobernador civil Alfonso Ortiz, lo que le facilitó que se lograran fondos. Se quiso hacer frente a la elevada mortalidad de madres y niños en partos y fue el primer hospital de la comarca, antes incluso que el de Morón. Llegó a tener especialidades de Traumatología, Oftalmología, Medicina General y Análisis Clínicos y Radiografías, con consultas de beneficiencia. Pero duró poco: en los 60, la Seguridad Social favoreció que se abrieran otros mayores.

Con todo, la medicina de familia siguió siendo el gran problema local, como se siguió reflejando en la prensa. Román recoge en este sentido otra noticia de un periódico provincial, en la que el alcalde de 1978 mostraba su preocupación por ello, sobre todo por los partos que, en muchos casos y con unas comunicaciones precarias, se producían en el taxi hacia Sevilla.

Si hay una conclusión que el sanitario destaque de este acercamiento a la historia de la asistencia sanitaria local es la "evolución" de la atención primaria, que conlleva -subraya- un reconocimiento "al sistema sanitario público". Recuerda que en Montellano se pasó de uno o dos médicos y un practicante, a un centro de salud que tiene hoy 23 profesionales: seis médicos de familia, una pediatra, una matrona, una fisioterapeuta, una enfermera de enlace y una trabajadora social, entre otros, que atienden más de 11.000 urgencias y 100.000 actos sanitarios al año, con un importante avance de las instalaciones y los servicios. La historia se sigue escribiendo.

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