Provincias

Alta Velocidad garantizada por Europa

Francisco Iván Gómez Úbeda

La Alta Velocidad ha sido la principal apuesta del Gobierno en la provincia de Almería en la última legislatura. Desde un primer momento se han concentrado la capacidad inversora y la voluntad política del Ejecutivo en el impulso de las obras del Corredor Mediterráneo, históricamente reivindicado por los almerienses para poner fin al aislamiento de una provincia que durante el pasado siglo permaneció prácticamente arrinconada, en desigualdad de infraestructuras con el resto del país. El lastre de las comunicaciones, que ha condicionando el progreso socioeconómico de los 102 pueblos, comenzó a pesar un poco menos con el inicio hace tres años de las obras del AVE en el levante almeriense. Al final de los dos túneles de Sorbas, que han requerido proyectos de la más compleja ingeniería civil y se completaron el pasado año, se puede vislumbrar una luz que ilumina el futuro del transporte en la provincia en el horizonte de 2020 cuando se complete la conexión ferroviaria entre Almería y Europa a través de Francia y con Algeciras por el litoral una década más tarde, siempre y cuando se respeten los plazos y el Gobierno de Rajoy no meta aún más la tijera a las partidas del Ministerio de Fomento. Eso sí, la decisión de la Comisión Europea de incluir el Corredor Mediterráneo como una de las redes de transporte prioritarias garantiza una considerable inversión y a su vez la vigilancia de las instituciones comunitarias de que se destinen en su totalidad sin retraso alguno en una infraestructura que conectará Almería por ferrocarril con todos los puertos del Mediterráneo. El espaldarazo definitivo al Corredor Mediterráneo ha sido, sin duda, una de las noticias más importantes del año y posiblemente de lo que llevamos de siglo para el desarrollo económico de la provincia.

El empeño en acelerar al máximo la línea de Alta Velocidad entre Almería y Murcia, que tiene una longitud de 185 kilómetros de los que 108,1 discurren por la provincia almeriense, ha significado el abandono, al menos de manera provisional, de otras infraestructuras necesarias como los accesos al Puerto y todos los modos del ferrocarril convencional.  Asimismo, ha supuesto el retraso injustificado de actuaciones fundamentales para las conexiones como la A-7 a Málaga o para la transformación de la ciudad como ocurre con el soterramiento de las vías del tren. La Autovía del Mármol, a pesar de las continuas demoras en la tramitación y licitación de los tramos, también ha experimentado un avance sin precedentes en el último año. En unos presupuestos de recortes a las inversiones, de los que ha desaparecido el proyecto de un tranvía para la capital, la Junta de Andalucía la ha convertido en casi la única partida garantizada en la provincia de Almería para el presente ejercicio y, además, ha intentado suplir la asfixia económica de la Administración con la fórmula de colaboración público-privada que tanto daño está haciendo a las subcontratas de obra civil y maquinaria.

Puerto y Aeropuerto de Almería son la cara y la cruz de las comunicaciones en su particular lucha contra la crisis. El aeródromo de El Alquián lleva años estancado, sin apenas vuelos internacionales y los destinos nacionales que ha consolidado Air Nostrum, y sueña con remontar el vuelo hacia cifras de hace ya algunos años, cuando cerraba cada ejercicio por encima del millón de pasajeros. Aena ha invertido casi 38 millones de euros en la ampliación de la terminal, la obra más importante desde que fue construido en la década de los años sesenta. Sin embargo, el gasto no se ha traducido en un aumento del volumen de operaciones, siendo en ocasiones un aeropuerto fantasma con capacidad para tres millones de usuarios anuales. Por el contrario, la Autoridad Portuaria de Almería, que incluye los puertos de la capital y Carboneras, se ha situado entre los que más crecen de España y ha cerrado el año con cuatro millones de toneladas en el tráfico de mercancías, en torno a los 500.000 euros de beneficio y más de 900.000 viajeros en sus líneas con Melilla, Nador y Gazahouet. Se está trabajando en el turismo de cruceros y de momento se ha conseguido que más de 50.000 pasajeros hagan escala en Almería cada año. Además, se han concluido las obras de amplicación del puerto industrial de Carboneras, con una inversión de 25 millones de euros, que permitirá duplicar la capacidad de tránsito de graneles y generar un volumen de negocio de alrededor de 80 millones de euros en la industria local de la comarca del levante almeriense.

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