Málaga

Un tornado pasó por Málaga

  • El ciclón económico desafortunadamente no fue temporal y su efecto será persistente en el desarrollo futuro a medio plazo

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Antonio Méndez Nieto

Director de Málaga Hoy

Apenas fueron cinco minutos. Arrancó con una fuerza de más de 185 kilómetros por hora en la zona oeste de la capital y se dirigió al centro. Pero se desvaneció en el camino. Eso sí, dejó un rastro evidente de su paso. Desnudó la tabiquería exterior de un puñado de edificios, desplazó un autobús de ocho toneladas y causó daños en 400 coches, casi 300 viviendas y 70 naves industriales. La Agencia Estatal de Meteorología llegó a la conclusión de que el 1 de febrero Málaga sufrió el mayor tornado de la historia del que hay constancia en España. Un fenómeno atmosférico que sirve de realidad metafórica para definir un año marcado por los excesos. Dos semanas antes de terminar, 2009 figuraba entre los más secos de la década en la Costa del Sol. Pero en su epitafio, sin embargo, está escrito que acabó con un quinquenio de sequía y que sus precipitaciones en la última bocanada de diciembre aseguran dos años de abastecimiento para una zona que tiene en la falta de agua un mal endémico pese a que su economía gira en torno al turismo.

El ciclón económico desafortunadamente no fue temporal y su efecto será persistente en el desarrollo futuro a medio plazo. El desempleo en la provincia creció en doce meses más de un 23 por ciento, hasta superar la cifra de 170.000 parados, que no recuerdan las estadísticas oficiales modernas. La debacle continuada de la construcción, con un descenso del 57 por ciento en el número de viviendas visadas es una de las razones, pero no la única. El comercio se resintió de forma notable, las matriculaciones de vehículos pese al repunte de los meses finales, gracias a los planes institucionales de ayuda, cerraron la anualidad con un decrecimiento del 44 por ciento. La producción agraria alcanzó los 650 millones de euros, según los cálculos de las organizaciones de agricultores, 150 millones menos que en 2008, lo que supuso el peor balance del decenio. Afortunadamente, el verano salvó algunas cuentas turísticas gracias a los viajeros nacionales y andaluces. El turismo de cruceros irrumpió con fuerza en el puerto y sorprendió a los sectores concernidos por esta buena noticia sin un plan que ofertar a este tipo de pasajeros de gran poder adquisitivo con los que se ha topado la capital malagueña. Y el PTA concluyó, en una de las grandes noticias del año, con mayor número de empresas de las que comenzó. Pero los problemas estructurales de la economía provincial continúan latentes y 2009 no ha servido para explorar alternativas que sirvan para atenuar el impacto negativo del derrumbe inmobiliario.

Tampoco hay motivos para la euforia si se repasan los avances en las grandes infraestructuras pendientes. El Metro acabó su paso por la populosa barriada de Carretera de Cádiz, pero aún desconoce cómo atravesará el tramo más complicado, el que se abrirá camino a través de El Parque y la Alameda, en el casco histórico de la ciudad y que necesitará al menos de 40 meses de obras. La hiperronda, esperada alternativa al tráfico de la saturada circunvalación, no se concluyó como estaba anunciado y las obras de la autopista de Las Pedrizas, de entrada desde el interior de la península, quedaron paralizadas en el verano por Sacyr por falta de financiación. Sólo la transformación del aeropuerto es la estrella que promete situar a la Costa del Sol a la altura de sus grandes competidoras europeas.

Y es que la acción política ha venido sacudida por la polémica, con las irregularidades urbanísticas, de nuevo, en el centro de la atención informativa. Aunque a diferencia de las tramas de Marbella y Estepona, esta vez son los pequeños municipios los que se han visto rodeados por la sospecha. En abril, la Guardia Civil detuvo a Martín Alba, alcalde socialista del municipio de Alcaucín en la comarca de la Axarquía. Un regidor con cinco victorias por mayoría absoluta a sus espaldas y con vida artística. Pepe Calayo es su sobrenombre en el mundo del flamenco, pero realmente dio el cante con los 160.000 euros que le encontraron guardados en su colchón. Sus “ahorros de toda la vida”, según explicó. La concesión de licencias irregulares para construir en zonas rústicas aparece en muchas de las investigaciones iniciadas, casi en riguroso orden alfabético provincial, por el Seprona de la Guardia Civil y que han terminado por afectar a una treintena de ayuntamientos, con alcaldes y ex regidores implicados en causas urbanísticas. Un PSOE a la desesperada intentó diferenciar los incumplimientos de las leyes de los casos de corrupción para evitar forzar dimisiones tras una larga lista de imputados, que salpica sin embargo a todos los partidos, con la figura jurídica estelar de la prevaricación omisiva.

Los 31 regidores de la comarca de la Axarquía, la zona más afectada por las edificaciones en suelo no urbanizable, con unas diez mil viviendas ilegales, iniciaron una rebelión para forzar cambios en la Ley de Ordenación Urbanística de Andalucía, que la Junta rechaza. Además solicitaron, sin éxito, que las infracciones se persigan por vía administrativa y no penal. El Gobierno andaluz defendió como salida la posibilidad de normalizar muchas situaciones con los nuevos planes generales que los municipios afectados deben elaborar y que en su mayoría siguen estancados.

En la capital, el alcalde Francisco de la Torre, vivió su particular annus horribilis. El Plan General de Ordenación Urbana de la ciudad fue devuelto al Ayuntamiento por la Consejería de Obras Públicas. En el aire están sus apuestas por levantar algunos rascacielos o urbanizar al norte de la ronda de circunvalación. Con el Ministerio de Fomento mantiene una disputa por la propiedad de los terrenos que ha liberado la llegada soterrada del AVE y sobre el que plantea un gran bulevar. Las sospechas sobre la indebida utilización del sistema de contratación directa provocó la dimisión de uno de sus concejales, tras admitir que había favorecido a su cuñado.

Y es que la confrontación también ha sido el eje por el que han transitado las relaciones institucionales y afecta a dos de las grandes actuaciones previstas, la construcción de un megahospital que equilibre el déficit actual de atención sanitaria o la idea de construir un parque metropolitano en un suelo destinado inicialmente a viviendas de lujo y marina deportiva. En ambos casos, el Ejecutivo autonómico demanda a De la Torre que dibuje con el lápiz urbanístico un planeamiento a favor de la Junta.

La llegada de sabia nueva a las direcciones provinciales de PP y PSOE tampoco ha facilitado la colaboración que ambos dirigentes prometieron. Más bien el año fue un toma y daca para arrebatarse alcaldías. Si en Benalmádena, la unificación de los grupos de centro derecha facilitó el desalojo del regidor socialista con una moción de censura, en Ronda no hizo falta esa estrategia para devolverle la moneda. El PSOE absorbió al alcalde andalucista y a siete de sus concejales y facilitó la ruptura del pacto de gobierno con el PP. José Antonio Marín Lara acabó señalado como tránsfuga por el Pacto Antitransfuguismo, aunque los socialistas advirtieron que no acatarán las consecuencias de esa declaración.

Con la lucha por la capitalidad cultural de 2016 en un periodo de redefinición, el año no permitió aclarar la colección que se exhibirá en el futuro museo Thyseen. Sí vio la luz el llamado Museo del Vidrio, una de las iniciativas culturales privadas más atractivas que han cristalizado por la ‘obstinación’ del empresario Gonzalo Fernández Prieto. Pero si 2009 lleva inscrito un nombre propio es el de Pablo Pineda, Concha de Plata al mejor actor por la película Yo también, en un ejemplo más de la perseverancia de este malagueño con síndrome de Down para romper todas las cadenas que han intentado atar su vida.

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