Análisis

Betis, el bucle del bucle

  • Las goleadas en contra siguen siendo una seña de identidad del Betis de ABA 

  • A falta de tres salidas, el cuadro de Heliópolis lleva un triunfo a domicilio, como el año de los 25 puntos

Ángel Haro y José Miguel López Catalán , en una comparecencia pública. Ángel Haro y José Miguel López Catalán , en una comparecencia pública.

Ángel Haro y José Miguel López Catalán , en una comparecencia pública. / Antonio Pizarro

El Betis vive inmerso en un bucle que parece no tener fin. Y así lo dicen los hechos y, sobre todo, los resultados. Y el último, el 4-2 encajado en La Nucía ante el Levante, fue la enésima goleada recibida por parte del conjunto verdiblanco con Ángel Haro y José Miguel López Catalán al frente.

Así, la lista de resultados abultados recibidos por los heliopolitanos por parte de sus rivales es ya bastante larga: Barcelona (5 veces), Real Madrid (2 veces), Eibar (dos veces), Levante (2 veces) Sevilla, Cádiz, Alavés, Las Palmas, Granada, Leganés, Real Sociedad, Atlético de Madrid, Valencia y Villarreal endosaron al Betis de ABA (Ahora, Betis, Ahora) derrotas por cuatro goles o más (@BetisStats). Además, este Betis de Haro y Catalán, a falta de tres salidas (Celta, Atlético y Valladolid), lleva una sola victoria a domicilio este curso, mismo número que el Betis de los 25 puntos.

La fragilidad defensiva sigue siendo evidente y se refleja en los datos: 52 goles en contra la temporada pasada, 61 en la 17-18 y 64 en la 16-17. Números de un equipo que sólo en una de esas campañas jugó en Europa (17-18) y el resto navegó en la mediocridad, como hace en la actual (52 tantos recibidos, tres menos que un Mallorca que está en descenso), de ahí que el cuadro de Heliópolis siga instalado en el bucle del bucle. Un bucle que también tiene ejemplos en la hemeroteca, con discursos que reflejan situaciones de campañas atrás que ahora se siguen repitiendo con 200 millones de presupuesto y un gasto en plantilla de casi cien en un claro ejemplo de desacierto.

Es el caso de la temporada 16-17 (el Betis acabó decimoquinto), cuando en la antepenúltima jornada de Liga el Betis cayó 4-0 ante el Leganés en Butarque y el actual presidente, Ángel Haro, expresó lo siguiente: "La palabra es clara, es una vergüenza, es indigno que se esté tirando el escudo del Betis como se está tirando. Los profesionales tienen que recapacitar. Esperaba en estos últimos partidos un más poco de amor propio, por no decir otra palabra, y estoy viendo que el equipo no está compitiendo. Es triste ver lo que está pasando con el Betis y vamos a tomar todas las decisiones que haya que tomar. Vamos a hacer todos los cambios que tengamos que hacer, dentro y fuera del vestuario, para que este equipo compita, para que este equipo sea lo que se merecen los béticos, y no lo que estamos viendo".

Declaraciones muy similares a las de la pasada semana en la rueda de prensa de presentación de Alexis Trujillo como entrenador bético: "A los béticos hay que hablarles con claridad y transparencia y sólo hay un calificativo para la situación del equipo: fracaso. Esta temporada está siendo un fracaso. Con el presupuesto que teníamos y los jugadores que se trajeron nos planteamos como objetivo la lucha por Europa. Los jugadores que tenemos nos hacían merecedores de estar ahí, pero durante todo el curso hemos estado muy pocas veces entre los 10 primeros, por lo que hay que hablar de fracaso. Los máximos responsables del órgano de administración del Betis, con su presidente a la cabeza, y nosotros tenemos la obligación de tomar decisiones para revertir la situación. Llevamos meses trabajando para tomar medidas a nivel estructural, pero lo primero son los partidos que quedan y después habrá tiempo de hablar de fallos y de esos cambios. Habrá cambios profundos". Tres años después, el mismo discurso por parte del presidente bético. El bucle del bucle...

Regeneración del plantel

Los errores en la planificación del Betis, tanto los de verano como los de invierno, se han reflejado en la hierba. La ausencia de un gestor deportivo u hombre de fútbol que dote de veneno, gen ganador y carácter competitivo al equipo es una evidencia en este Betis que tras la salida de Lorenzo Serra Ferrer ha vuelto a la mediocridad, como indica la clasificación. El bucle actual llega hasta tal punto que al igual que pasó de cara a la temporada 17-18 urge en Heliópolis una transformación radical y un cambio profundo de elementos del actual plantel, como en su momento llevó a cabo el de Sa Pobla. Una variación, primero, de estilo, después del fracaso por la apuesta del juego de toque, que no ha funcionado y que debe dejar paso al físico y al músculo, a jugadores con carácter competitivo, algo fundamental en el balompié de élite.

Para ello, el Betis vuelve a buscar otro director deportivo, como ya pasó antes de la llegada de Serra Ferrer (el único cuyo trabajo dio resultado tras Eduardo Maciá y Miguel Torrecilla), después de que la apuesta el pasado verano, con la salida del balear, en la estructura actual no esté dando resultados fruto de una deficiente gestión deportiva liderada por José Miguel López Catalán. Otro ejemplo de cómo este Betis vive en un bucle dentro de otro bucle.

Fractura social

La fractura social en este Betis de ABA es evidente. Valga como ejemplo los pitos que han recibido esta temporada en el Benito Villamarín un sector crítico por mostrar su descontento a los actuales rectores por la situación actual. Una situación que ya se vivió antaño en tiempos del loperismo. Ahora, como aquel entonces, un sector defiende a los gestores y sigue entendiendo la crítica a su gestión deportiva, como en su momento la del ex máximo accionista, como un ataque al Betis. Incluso, se siguen repitiendo hoy día las mismas excusas de antaño para justificar una mala gestión de la directiva actual: los árbitros, Rubi…

En el otro lado están esos béticos que ante esta situación actual, al igual que pasó en los estertores de la época loperiana, no se sienten nada identificados con este Betis, el de ABA, con una sensación de desazón e impotencia fruto de una gestión deportiva manifiestamente mejorable y un discurso que emana del propio club sin autocrítica real y con el que se mira al futuro en la enésima huida hacia delante.

La oposición

Los movimientos entre los paquetes importantes de fuera del consejo existen. Los contactos entre Joaquín Caro Ledesma, el grupo BxV, familia Galera y Salas se siguen produciendo, aunque las dudas en torno a si dar o no el paso al frente para convocar una junta existen.

El panorama gira en tres direcciones: intentar un acercamiento con el actual consejo, convocar una junta de forma rápida o que no pase nada, algo muy habitual en el Betis a lo largo de la historia, y sigan al mando los actuales rectores. No obstante, otros interrogantes surgen en este punto del análisis: ¿Callan y aceptan con silencio público los artífices del pacto y posterior Betis de los Béticos este Betis actual? ¿Y el espíritu del 15-J? ¿Y el Betis libre? ¿Y el papel de las peñas? ¿Reaccionarán los béticos de a pie? Y todo con la historia presente y el abismo llamando a la puerta de este Betis de ABA. El bucle del bucle…

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