Betis - Athletic Un rival, un espejo

Álex Moreno, ya recuperado, se ejercita con parte del grupo. Álex Moreno, ya recuperado, se ejercita con parte del grupo.

Álex Moreno, ya recuperado, se ejercita con parte del grupo. / Antonio Pizarro

Las victorias en el fútbol llevan aparejadas semanas de tranquilidad y calma y, en el caso de este Betis, de comparecencias de sus dirigentes y anuncios de renovaciones. Pero la visita del Athletic, además, es un acicate para el vestuario verdiblanco, que aspira a engancharse a la zona alta antes de Navidad y que tiene en el cuadro vasco a un rival directo por esos puestos europeos.

Los dos triunfos seguidos ante Valencia y Mallorca han devuelto la confianza a Rubi y su cuerpo técnico. Con 19 puntos, el Betis apunta ahora a mirar arriba en la clasificación y para ello se hace necesario superar al Athletic el domingo en el Benito Villamarín. El equipo dirigido por Gaizka Garitano ocupa el quinto lugar, zona de Liga Europa, por lo que los heliopolitanos darían un golpe de mano con esa tercera victoria seguida que se les resiste desde hace casi un año.

Aunque los últimos precedentes ante el Athletic no invitan al optimismo, con tres victorias y un empate del conjunto vizcaíno en sus cinco últimas visitas a Heliópolis, en el Betis se está preparando el partido de un modo especial y con esas ganas de demostrar que la plantilla está preparada para afrontar retos más ambiciosos que una permanencia.

No será fácil tampoco doblegar a la mejor defensa del campeonato, que sólo ha recibido nueve goles en contra, y a un equipo que acude también en buena racha, con tres victorias seguidas en la Liga e incluso habiendo roto en su última salida su dinámica como visitante, donde se le había resistido el triunfo. Una victoria, cuatro empates y dos derrotas son los números que el Athletic presenta lejos de San Mamés, donde sólo ha anotado cuatro dianas y ha recibido seis, dos tercios del total de los que acumula en la Liga.

Pero este Athletic de Gaizka Garitano no sólo es un rival directo en las aspiraciones europeas de los verdiblancos, sino que también debe servir de espejo, al menos en su versión de la pasada campaña. Entonces, y tras un pésimo arranque de Liga con Eduardo Berizzo al mando, Garitano se hizo cargo del equipo en la jornada decimoquinta con el Athletic ocupando zona de descenso. Ese pobre arranque del campeonato, peor incluso que el de los verdiblancos en esta temporada, no fue óbice para que el cuadro vizcaíno pelease por una plaza europea hasta la última jornada del torneo liguero, tras firmar unos números espectaculares en la segunda vuelta.

Garitano se hizo cargo del Athletic después de una dura derrota ante el Levante (3-0), que dejó al equipo vasco como antepenúltimo en la tabla, con únicamente 11 puntos en 14 jornadas y a tres de la permanencia que entonces marcaba el Villarreal con 14. Al finalizar la primera vuelta, sólo cinco jornadas después, el Athletic ya duplicaba los puntos de su casillero y ocupaba el decimoquinto puesto en la Liga, con una escalada que continuaría en la segunda parte del campeonato.

Gaizka Garitano, en el duelo del pasado año ante el Betis. Gaizka Garitano, en el duelo del pasado año ante el Betis.

Gaizka Garitano, en el duelo del pasado año ante el Betis. / Efe

Los rojiblancos acabaron el torneo liguero con 53 puntos, los mismos que el Espanyol de Rubi, aunque se quedaron fuera de los puestos europeos, después de que en la última jornada cayeran derrotados ante el Sevilla en el Ramón Sánchez-Pizjuán, en un duelo en el que tuvieron opciones de puntuar hasta la última jugada del partido. Esos 31 puntos en la segunda vuelta, 42 desde la llegada de Garitano al banquillo, no le valieron para entrar en Europa, pero sí para sentar las bases de la actual campaña, en la que el Athletic se ha convertido en un aspirante a la zona continental, ese anhelo que el Betis tiene ahora en el horizonte.

Un año justo se cumplió ayer del estreno de Garitano en el banquillo del Athletic. El de Derio, que llegó al primer equipo tras dirigir al filial rojiblanco, ha logrado en un año dar al equipo una identidad reconocible basada en la solidez defensiva y la solidaridad entre los integrantes de la plantilla. Los registros de Garitano al frente del primer equipo hablan por sí solos. De los 117 puntos en juego de la Liga desde que ocupa el banquillo, ha conseguido 68, con 19 victorias, 11 empates y 9 derrotas. En el plano anotador, el equipo bajo su mando ha marcado 44 goles.

En la pasada campaña, el Athletic de Garitano sólo se midió al Betis en San Mamés, donde lo venció por 1-0; en el duelo del Villamarín, el cuadro vasco, que estaba dirigido por Berizzo, dejó escapar un 0-2 para finalizar en igualada. Pero aquél era un Athletic bien diferente al actual, el que ahora es rival directo por Europa y un espejo para la deseada remontada bética.

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