Betis - Atlético | Uno a uno Setién sí tiene plan B

  • El Betis plantea un partido áspero para doblegar a su antagonista

Oblak realiza un paradón al testarazo de Feddal. Oblak realiza un paradón al testarazo de Feddal.

Oblak realiza un paradón al testarazo de Feddal. / Antonio Pizarro

Quince partidos después, el Betis por fin doblegó al Atlético de Diego Simeone, un rival contra el que se había estrellado siempre desde que lo dirige el argentino. Y lo hizo el día en que el Betis de Quique Setién, uno de sus antagonistas principales, se mudó de piel para plantear un partido áspero, con pocas concesiones y en la que aprovechó una de sus escasas opciones para doblegarlo. Si a Setién siempre se le ha achacado la ausencia de un plan B en el corto plazo, ante el Atlético lo aplicó para ganar.

El trabajo de pizarra del cántabro fue perfecto. Con el equilibrio de fuerzas desnivelado para los colchoneros, con más tiempo para preparar el duelo, Setién replegó a su equipo más de lo habitual para minimizar los espacios, mientras que la posesión, también menor que en otras ocasiones, sirvió para tomar aire.Hasta seis cambios en el once inicial realizó el Betis, con la Copa del Rey siempre presente, pero la fe en el plan del entrenador permitió superar todos los contratiempos, incluida esa lesión de Bartra en el segundo tiempo.

La pizarra del Betis La pizarra del Betis

La pizarra del Betis / Elaboración propia: Dpto. de Infografía

Defensa

Con su habitual línea de tres, el Betis juntó las líneas más cerca de su área. La idea pasaba por no conceder metros a la inteligencia de Griezmann o a la velocidad de Morata y Correa, y bien que lo consiguieron los verdiblancos, que apenas sufrieron en el primer tiempo.

El paso adelante del Atlético tras el descanso tampoco alteró el plan bético. Incluso el repliegue se intensificó tras el gol de Canales, con múltiples ayudas defensivas para que el Atlético apenas dispusiera de una ocasión clara con un disparo de Griezmann al palo.

Ataque

Desde el primer minutos el Betis vio claro que debía aprovechar cualquier resquicio para hacer daño a su rival en un día con menos riesgos en el ataque. El paradón de Oblak a Feddal, tras un córners, evitó que los verdiblancos se adelantaran.

No era una tarde para despliegues, y tanto Barragán como Francis midieron sus incorporaciones; o Sergio León batallaba en solitario para incomodar y tratar de retener la pelota. Únicamente Canales, hiperactivo y superlativo, daba claridad al juego, ayudado en ocasiones por Joaquín. A Kaptoum, esas piernas frescas que Setién colocó en la medular, le costó entrar en el duelo pero acabó ayudando.

Los minutos finales de Canales y Sergio León, manteniendo el balón, dieron el oxígeno necesario cuando el Atlético ya quería atacar con todo.

Virtudes

El Betis siempre tuvo claro el partido que pretendía realizar y la ejecución del plan fue casi perfecta, con una solidez defensiva poco habitual en los últimos tiempos.

Talón de Aquiles

Pérdidas evitables que pudieron costar caras ante un especialista en aprovecharlas.

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