Betis | Informe del Valladolid

Una euforia continuada

  • La llegada de Sergio viró las sensaciones de un Valladolid que mantiene el pulso tras el ascenso

  • La baja de Cop condiciona el sistema de 4-4-2

Sergio da instrucciones a sus jugadores durante un entrenamiento. Sergio da instrucciones a sus jugadores durante un entrenamiento.

Sergio da instrucciones a sus jugadores durante un entrenamiento. / R.V.

Vive tiempos de felicidad la afición pucelana. Al meritorio ascenso de la pasada temporada de la mano de Sergio González, que revolucionó al equipo desde su llegada, se une el magnífico arranque de temporada, con tres victorias consecutivas que le permitieron marcharse a la pausa liguera en la zona alta. A esos resultados deportivos se añade la expectación que ha levantado el brasileño Ronaldo Nazario como máximo dirigente del Valladolid, con una presencia en el palco que ha coincidido con las victorias en el torneo liguero.

La primera decisión del exfutbolista fue la de renovar a Sergio, el artífice del milagro del ascenso. La apuesta de Miguel Ángel Gómez y su equipo de trabajo para revertir la mala dinámica en la que cayó el equipo mediada la pasada temporada acabó dando un resultado mejor de lo esperado. Con el ascenso, además, el Valladolid ha podido liquidar su deuda casi al completo, a la vez que ha confeccionado un equipo que, por ahora, está rindiendo al nivel de los mejores.

Sin balón

El comportamiento defensivo del Valladolid está sorprendiendo por su eficacia, que se basa en una solidaridad de todo el conjunto. Ha mentalizado Sergio a sus jugadores de que el mejor sistema defensivo pasa por el trabajo colectivo y en cuatro de los ocho encuentros disputados ha dejado su portería a cero. La línea de cuatro zagueros permanece inamovible y se ha asentado en Primera, con un central como Calero que está entre las revelaciones del inicio liguero. Quizá los puntos débiles de este Valladolid se encuentren en las transiciones defensivas, sobre todo desde que ha apostado por colocar a dos delanteros, y en el juego aéreo.

Con balón

No rehúye el equipo de Sergio la pelota, una idea que mantiene desde el pasado año. Una de las primeras decisiones del técnico fue la de retrasar a Míchel para mejorar la salida desde atrás; la llegada de Alcaraz también ha incidido en esa idea, después del gran rendimiento que viene ofreciendo el medio centro. La velocidad de Leo Suárez, Toni Villa y Óscar Plano también permite que el Valladolid utilice el juego por las bandas, a la búsqueda de esos centros que alimenten a delanteros con gran manejo en el área comoEnes Ünal o Duje Cop, aunque la baja de éste por lesión deja una plaza en el aire para acompañar al atacante turco y podría variar el 4-4-2 de las últimas jornadas.

La batalla por la posesión será otro aspecto a tener en cuenta y habrá que comprobar si el Valladolid opta por intentar mantener su identidad o si prefiere amoldarse a las condiciones del Betis concediéndole el balón y a la espera de aprovechar los espacios que se puedan generar.

Lo mejor

Ha mantenido la dinámica de resultados con la que finalizó la pasada temporada, lo que ha generado una ola de ilusión que se ha traladado a la plantilla. Jugadores como Calero, Alcaraz o Leo Suárez están siendo protagonistas en el arranque de un equipo que no ha perdido todavía como visitante: tres empates y un triunfo.

Lo peor

Le cuesta defender las transiciones del rival; su fondo de armario parece escaso por lo que puede acusar el desgaste de la competición.

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