Betis-Real Sociedad | Duelo con Illarramendi

Sir William Carvalho marca el territorio

  • El centrocampista portugués, clave en la acción del tanto de Júnior, muestra su poderío como pivote y su comodidad jugando por delante de Javi García

  • Illarramendi, luz tenue en su fútbol

Illarramendi, pendiente de William Carvalho, en el córner en el que el luso se le anticipa y peina el balón hacia atrás para Júnior, que hizo el 1-0. Illarramendi, pendiente de William Carvalho, en el córner en el que el luso se le anticipa y peina el balón hacia atrás para Júnior, que hizo el 1-0.

Illarramendi, pendiente de William Carvalho, en el córner en el que el luso se le anticipa y peina el balón hacia atrás para Júnior, que hizo el 1-0. / Antonio Pizarro (Sevilla)

Betis y Real Sociedad libraron ayer una batalla muy táctica sobre el césped del Benito Villamarín, con dos futbolistas que durante muchos minutos ocuparon idéntica posición, William Carvalho y Asier Illarramendi, sobre los que giraba el fútbol de sus respectivos equipos.

Un frente a frente entre dos buenos peloteros que tuvo como ganador al portugués, que ofreció durante muchos minutos una lección de cómo dar pausa al fútbol, de mantener la posición, de no complicarse la vida y desahogar con un toque de primera o con un pase en largo para cambiar el juego de su equipo en plena basculación del rival, de hacer más fácil la vida a Lo Celso y Boudebouz, de ser clave en la acción a balón parado –¡Albricias!– en la acción de gol y de cómo jugar a gusto en el puesto de interior, con un pivote fijo por detrás, como se vio con la entrada al campo de Javi García.

Cierto es que arriesgó demasiado, en ocasiones, en el pase con algunas pérdidas (82% de precisión), pero su potente físico le hizo ganar hasta cuatro balones aéreos (incluido el del gol, peinando la pelota hacia atrás para que Júnior marcara en una acción de pizarra), sin obviar esa forma de proteger la pelota para desesperación de la Real, como le pasó en una acción a Oyarzabal, incapaz de quitársela a Sir William Carvalho.

Además de todo esto, el internacional luso también se sintió muy cómodo en los últimos diez minutos del partido, atreviéndose a ir hacia arriba y pisar área realista fruto de su potente zancada, demostrando que no es un pivote al uso, sólo con fuerza y briega, sino que tiene técnica, visión del juego, precisión en el pase y mentalidad ofensiva, como ya se ha podido comprobar con Portugal en la última Liga de Naciones, jugando por delante de Ruben Neves. Por fin, Quique Setién, pese a la tardanza en dar entrada al centrocampista de Mula (83’), hizo una buena lectura y entendió que Carvalho y Javi García pueden jugar juntos, y así fue cómo, entonces, se acabó el sufrimiento ante una Real Sociedad con Illarramendi como capitán.

El centrocampista criado en la cantera txuri-urdin volvía al once inicial después de haber cumplido un encuentro de sanción, y actuó como pivote por delante de la defensa –por momentos un central más cuando atacaba el Betis– acompañado por Zubeldia y Zurutuza. Esto hizo que su juego de toque en el centro del campo no fuera tan brillante como en otras ocasiones, aunque sí dejó algún detalle de su buena visión de juego, pese a no estar acertado en una de sus especialidades, el golpeo a balón parado. Así se vio en el saque de dos faltas de peligro al área verdiblanca en la segunda mitad, mandando el balón directamente fuera para desesperación suya y la de sus propios compañeros.

Aun así, siempre con la Real volcada, mantuvo muy bien la posición, empujando y cortando posibles contragolpes del cuadro heliopolitano, viéndose las caras en muchos lances con Carvalho, que en el plano individual acabó victorioso.

La jerarquía del futbolista formado en la cantera del Sporting Club de Portugal se acabó imponiendo sobre la hierba del feudo de Heliópolis, territorio marcado por Sir William Carvalho.

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