Atlético - Betis | Los nombres propios

De la intrascendencia de Fekir al prometedor encaje de Montoya

Nabil Fekir acelera para dejar atrás a Lemar. Nabil Fekir acelera para dejar atrás a Lemar.

Nabil Fekir acelera para dejar atrás a Lemar. / Ballesteros (Efe)

Ya ni siquiera en los partidos ante rivales del máximo nivel se luce Nabil Fekir, que en su segunda temporada ha perdido peso específico en el juego colectivo del Real Betis. William Carvalho sí que sostuvo más su rendimiento en el Metropolitano, como el guardameta Claudio Bravo con su rosario de paradas o Martín Montoya, que mostró su manejo en el lateral diestro.

Fekir

Pasan los partidos y sigue sin marcar las diferencias. Vaya en su descargo que Manuel Pellegrini se empeña, quizás por no alejar a Canales del puente de mando, en mantener a Fekir pegado a la banda derecha. Y aunque el francés empieza los partidos con buen son, tratando de arrancar desde la cal hacia dentro –ayer dibujó una buena diagonal resuelta con un tiro al que respondió Oblak–, con el paso de los minutos, la acumulación de los golpes y la fatiga, se va diluyendo su papel en el partido. Y en las duras, por calidad y sueldo, debe tirar del grupo.  

William Carvalho

Extrañó que fuera el medio al que relevó Loren. El portugués suele desplegar su verdadera dimensión en los amplios terrenos de juego de las plazas de primera. También en elMetropolitano fue clave para volcar el juego hacia el área de Oblak. Suya fue la primera ocasión en un testarazo y siempre se proyectó con sentido. En la segunda mitad, cierto es que el Atlético mejoró con Herrera por Torreira, pero de William fue también el mejor pase, que dejó a Sanabria ante Oblak. Extrañó que fuese el medio sacrificado para sacar a Loren.

Claudio Bravo

Él sí supo rehacerse tras un golpe bajo. Las tablas y la veteranía del internacional chileno volvieron a aflorar en la segunda parte. Después de que Marcos Llorente burlara su salida en el 1-0, Claudio Bravo dio una lección de carácter para rehacerse y hacer hasta cuatro paradas de mérito, sobre todo una en la que Yannick Carrasco tenía toda la ventaja para hacer el 2-0.

Montoya

De más a menos, Pellegrini sabe que hay lateral. Martín Montoya se acopló perfectamente al engranaje verdiblanco. Aprovechó las escasas exigencias de Lemar para tirar hacia arriba con convicción y aprovechar para desdoblarse las veces en que Fekir tiraba hacia dentro. Tiene oficio más que sobrado para alternarse con Emerson. Una pena esa tarjeta roja. 

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