El Palquillo

El Cristo del Mayor Dolor regresa a San Lorenzo tras su restauración

  • El Crucificado de la Hermandad de la Bofetá ha sido intervenido por Carmen Bahima

El Cristo del Mayor Dolor regresa a San Lorenzo tras su restauración. El Cristo del Mayor Dolor regresa a San Lorenzo tras su restauración.

El Cristo del Mayor Dolor regresa a San Lorenzo tras su restauración. / José Ángel García

El Cristo del Mayor Dolor ha sido repuesto al culto en la mañana de este sábado durante una misa celebrada en la Parroquia de San Lorenzo. El Crucificado titular de la Hermandad de la Bofetá fue retirado del culto a principios de diciembre para ser restaurado por Carmen Bahima. Tenía que haber vuelto para su besapiés y vía crucis de cuaresma, pero el estado de alarma por el Covid-19 lo impidió y no ha podido regresar hasta San Lorenzo hasta esta misma mañana.

La restauración ha permitido consolidar la talla y se ha levantado la última policromía que tenía -gruesa y bastante tosca- que impedía admirar los finos rasgos anatómicos de la imagen. Tras comenzarse la limpieza, la restauradora advirtió la mala calidad de la policromía existente, probablemente de los años 90. Tras varias catas, se evidenció la existencia de otra capa de color en buen estado que, tras acordarlo la comisión de expertos creada para la intervención, se decidió recuperar.

Esta policromía, podría deberse a Sebastián Santos, que intervino al Cristo tras un incendio ocurrido en el año 1942 en su altar en San Antonio de Padua. Debajo de la policromía que se ha rescatado hay algunos restos de otra que es muy parecida a la que se ha sacado a la luz.

El Cristo del Mayor Dolor. El Cristo del Mayor Dolor.

El Cristo del Mayor Dolor. / José Ángel García

En la intervención también se le ha realizado al Cristo una nueva corona de espinas en madera de cedro tallada y policromada y se ha sustituido el INRI de la cruz, que está sujeto por dos clavos de forja, uno de ellos extraído de la propia talla. 

Con esta intervención ha culminado la restauración de las imágenes de la Hermandad de la Bofetá. El Cristo del Mayor Dolor ha sido sometido a una intervención integral que ha permitido recuperar los valores estéticos de esta importante talla que procede de la época antigua de la hermandad y que fue realizada en torno al año 1600. 

Una obra de Andrés de Ocampo

Aunque entre los expertos se ha venido identificando esta talla anónima a la producción tanto de Andrés de Ocampo como de Juan de Oviedo, en la publicación que ha editado la hermandad con motivo del centenario de su reorganización, el historiador del arte Rafael J. Ríos Delgado la apunta definitivamente a la mano de Andrés de Ocampo. Para ello se basa en el análisis formal y estilístico realizado con motivo de la restauración y en la comparación con otras tallas tanto de Oviedo como de Ocampo. A la misma conclusión ha llegado la comisión de expertos que ha guiado la restauración, compuesta por historiadores de reconocido prestigio, como Andrés Luque Teruel, Guillermo Martínez Salazar, Francisco Ros González o Alicia Iglesia Cumplido.

Perfil izquierdo del Cristo del Mayor Dolor. Perfil izquierdo del Cristo del Mayor Dolor.

Perfil izquierdo del Cristo del Mayor Dolor. / José Ángel García

El estudio directo de esta talla, realizada en madera de ciprés, de tamaño algo menor que el natural y que transita entre el manierismo y un incipiente barroco, les ha llevado a concluir que fue realizada por Ocampo en torno al año 1600.

En la hermandad no existe documentación que aclare cuándo y cómo llegó a su seno. Las investigaciones realizadas por el equipo coordinado por Juan Pedro Recio para la realización del libro del centenario de la reorganización, sí ha revelado, por otro lado, datos muy interesantes sobre la advocación. 

Detalle del rostro de la imagen. Detalle del rostro de la imagen.

Detalle del rostro de la imagen. / Daniel Salvador

En los diferentes documentos hallados por los historiadores se pone de manifiesto que esta imagen nunca recibió en la época antigua la advocación de Mayor Dolor. Era el Cristo Cautivo de la Bofetada el que recibía este nombre: se le reconocía indistintamente como Cristo de la Bofetada o Cristo del Mayor Dolor. Al Crucificado, como en tantas otras hermandades, se le llamaba simplemente "Santo Cristo". Será tras la reorganización, en 1919, cuando el Crucificado pasa a recibir culto como Santo Cristo del Mayor Dolor.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios