El Palquillo

La Esperanza de Triana regresó a la calle Pureza flotando entre la multitud

  • Numeroso traslado de la Dolorosa trianera desde la Real Parroquia de Santa Ana a su Capilla de los Marineros.

Pasadas las ocho y media de la tarde del primero de abril, Nuestra Señora de la Esperanza de Triana abandonaba la Real Parroquia de Santa Ana tras haberse celebrado la pasada semana su solemne septenario y función principal de instituto. Numerosos devotos ya formaban una densa masa humana desde el interior del viejo templo trianero. Aun con la luz del atardecer, hecho histórico, la Virgen asomaba a la Plazuela de Santa Ana, tomando acto seguido las calles Rodrigo de Triana, Vázquez de Leca y Pureza.

La Banda de Música de María Santísima de la Victoria sonaba en la trasera de las andas, interpretando composiciones dedicadas a la Esperanza de Triana, una tras otra sin solución de continuidad. Esperanza de Triana CoronadaEsperanza Pasión de Triana, Triana tu Esperanza, Siempre la Esperanza o La Esperanza de Triana, entre otras marchas que a buen seguro sonarán esta próxima madrugá tras su paso de palio. Momentos destacados en su despedida del templo parroquia de Santa Ana en la calle Vázquez de Leca, o en su entrada en la Capilla a los sones de Triana de Esperanza, con el rezo de la salve.

La Virgen lucía la nueva saya bordada en oro fino sobre terciopelo de seda color morado, siendo una pieza fechada en torno al siglo XIX adquirida por un grupo de hermanos y pasada a nuevo soporte por el bordador Francisco Carrera Iglesias. Sobre sus sienes la corona realizada por Gabriel Medina en 1937. La imagen iba iluminada por candelabros de guardabrisa y seis velas altas. A las once menos cuarto de la noche Nuestra Señora de la Esperanza ya se encontraba de nuevo junto al Santísimo Cristo de las Tres Caídas, en el número 51 de la calle Pureza.

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