Cultos

Los Gitanos monta y explica el altar del quinario al Señor de la Salud

  • La talla luce una túnica bordada por los sucesores de Elena Caro, que recrea la perdida en 1936.

Altar de quinario del Señor de la Salud de la Hermandad de los Gitanos. Altar de quinario del Señor de la Salud de la Hermandad de los Gitanos.

Altar de quinario del Señor de la Salud de la Hermandad de los Gitanos.

La Hermandad de los Gitanos culminó el pasado sábado 7 de marzo con el montaje de su espectacular altar de quinario en honor del Señor de la Salud, el cual les conllevó una semana de arduo trabajo al equipo de priostía. "Nada nos va a impedir hacer este ejercicio desde nuestras casas", afirman desde la Hermandad en un comunicado publicado en su página web. 

Por ello, a las 20:30 darán a conocer en las redes sociales, página web y WhatsApp los medios oportunos para rezar el quinario: lecturas del día, oración de fieles, contemplación y acción del Padre José Román Flecha, sacerdote de la diócesis de León y Catedrático de Teología Moral. Con ello quieren acercar este importante culto de la corporación a sus fieles, que no podrán asistir por la alerta sanitaria del coronavirus.

El Señor de la Salud con la túnica que evoca a Rodríguez Ojeda

El Señor de la Salud en su altar de quinario. El Señor de la Salud en su altar de quinario.

El Señor de la Salud en su altar de quinario.

El altar prepara la ocasión está presidido por el Señor Jesús de la Salud, que viste una túnica bordada por el taller de sucesores de Elena Caro. En ella se recrea, con el dibujo de Rafael Rueda, la que poseía y estaba atribuida a Rodríguez Ojeda. Dicha prenda fue perdida en 1936. La actual es de terciopelo de seda y va bordada en oro con motivos de gran riqueza ornamental y simbólica. Hojas de cardo y acanto, que representan el sufrimiento y las adversidades de la vida, entrelazadas con flores que simbolizan virtudes. Todo ello, reforzado con el lirismo del color morado del soporte.

El simbolismo de la obra se completa con un original cíngulo, que reproduce el primitivo que conservamos, y lleva en la cintura una hermosa rosa de pasión tejida en hilo de oro fino por Jesús Spínola de cordonería Alba. El conjunto del altar muestra un alto sentido teológico porque refleja de forma plástica, el mensaje de Cristo como Rey, que con su Pasión nos redime a todos. Ambas piezas, túnica y cíngulo, fueron donadas por un grupo de hermanos y devotos en 2017.

La Virgen de las Angustias con su saya más antigua

La Virgen de las Angustias en el altar de quinario del Señor de la Salud. La Virgen de las Angustias en el altar de quinario del Señor de la Salud.

La Virgen de las Angustias en el altar de quinario del Señor de la Salud.

A la derecha del Señor se ubica la Virgen de las Angustias, que viste su saya más antigua. Es una única pieza conservada del ajuar de la Dolorosa de Montes de Oca, desaparecida en 1936. Está atribuida a Rodríguez Ojeda en 1893, es de terciopelo burdeos y está bordada en oro con dibujo asimétrico.

El manto que luce es de terciopelo de seda morado bordado en oro por Fernández y Enríquez en 1995. El fajín fue realizado en 2003 por Pilar Barranquero, con ricos tejidos brocados en oro y sedas del siglo XVIII que fueron donados por un sacerdote devoto de la Virgen. Proceden de casullas antiguas con decoración floral de rosas y predominando el tono rosa, como corresponde al color usado en la liturgia del cuarto domingo de Cuaresma. Se llama domingo de laetare, que significa alegrarse. Por eso, se alivia el morado cuaresmal por el rosa, para representar la alegría de la proximidad de la Pascua.

El tocado es un tejido procedente del ajuar de la Virgen: una preciosa gasa bordada. Lleva pañuelo de encaje dorado donado por hermanas y unos puños donados por un hermano con un magnífico encaje Duquesa del siglo XIX. A su izquierda, un San Juan Evangelista, obra del imaginero José Vázquez Sánchez en 1954.

Otros elementos destacables del altar de quinario de los Gitanos

El crucificado de Darío Fernández en el altar de quinario del Señor de la Salud. El crucificado de Darío Fernández en el altar de quinario del Señor de la Salud.

El crucificado de Darío Fernández en el altar de quinario del Señor de la Salud.

Un crucificado se Darío Fernández se ubica en el manifestador con un fondo a modo de dosel de tisú dorado y ángeles de seda de principios del siglo XX donado por una hermana para su uso en los cultos. Remata un respiradero neogótico a modo de peana como ocurre con la Santísima Virgen y San Juan.

Igualmente, los Gitanos ha adquirido este año el frontal de tisú dorado y flores de seda, también de principios del XX. Completa el altar bajo los ángeles pasionistas del paso del Señor obra de Francisco Buiza. El bosque de velas al igual que el año pasado ha sido colocado en candeleros de madera dorados.

En el remate superior encontramos un templete presidido por un precioso cuadro antiguo de la Virgen del Pópulo realizado al óleo sobre cobre. Está portado por dos ángeles de orfebrería procedentes de una peana de la Virgen realizados con modelos de Buiza. Completa el exorno un ramillete de flores del talco del siglo XIX. El motivo de poner esta imagen es la estancia de la corporación de la Madrugada en el convento del Pópulo, donde se veneraba y presidía esta advocación de la Virgen. Allí convivió su devoción con la del Señor de la Salud y la Virgen de las Angustias durante más de 80 años.

Remata el templete el anagrama de María y un pabellón con corona real. La mesa de altar ha sido revestida con un paño de altar de tisú de oro bordado en oro con espigas y uvas obra de principios del siglo XX adquirido por la Hermandad para realzar los cultos. Se ha colocado en el bajo el escudo agustino, que presidió el frontal del palio de la Virgen de las Angustias de Caro desde 1938 hasta 1971, año en que en una restauración lo sustituyó por un escudo de la Hermandad de nueva factura.

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