Cofradias

Una devoción inquebrantable

  • Decenas de miles de personas se echan a la calle para acompañar, en una radiante mañana de otoño, al Gran Poder en su histórica procesión de regreso hasta San Lorenzo. Vea las imágenes y los vídeos del día.

Comentarios 9

El Señor de las Letanías, Pino Montano y San Jerónimo y el de San Lorenzo, Los Remedios o la Magdalena. El Señor de los azulejos de los pisos de la playa y el de las fachadas de las señoriales casas del centro. El Señor de las fotografías amarillentas de los mercados y el de las lápidas del cementerio y las capillas de los tanatorios.

El Señor de la anciana que sale a su encuentro y el de la pandilla de quinceañeros que esperan para verlo con música en Montesión. El Señor de los retrovisores de los taxis y el de las estampas publicitarias en sepia. El Señor de la Madrugada bajo el Arco del Postigo y el de una radiante mañana de noviembre por la Alfalfa.

Vídeo: Antonio Pizarro

El Señor que visita a los enfermos en San Juan de Dios y el que recibe los rezos de las Hermanas de la Cruz en su convento. El Señor del más absoluto silencio por la Gavidia y el que se marcha de la Plaza Nueva a los sones de Sevilla Cofradiera. El Señor de todos los viernes del año en San Lorenzo y el de un domingo de otoño en San Juan de la Palma ante la Virgen de la Amargura.

Vídeo: Antonio Pizarro

El Señor de Sevilla y el de los miles de foráneos que han hecho centenares de kilómetros para rezarle un Padre Nuestro en la distancia. El Señor de sus miles de hermanos y el de las decenas de miles de devotos que salen a su encuentro por las calles del centro. El Señor de Sevilla y el icono de la ciudad.

<br>

Vídeo: Diario de Sevilla

No puede haber una procesión extraordinaria más bella y con tantos momentos para el recuerdo que la del domingo del Gran Poder. Los renglones torcidos con los que Dios escribe derecho quisieron que el traslado de regreso del Señor a su basílica, tras presidir en la Catedral el Jubileo de las Hermandades, se trasladara a una radiante, limpia y fresca mañana de domingo, con un cielo azul que parecía pintado por Nuria Barrera. Sale el Señor del Gran Poder a las calles y se repitió, una vez más, la proclama de Rodríguez Buzón en su recordado Pregón: "Toda Sevilla, Señor, es borde de tu camino".

Si el pasado jueves fueron más de cien mil personas las que acompañaron al Gran Poder hasta la Catedral, según el Cecop, tuvieron que ser el doble o el triple. Calles completamente colmatadas, tapones en cualquier esquina, esperas de varias horas en San Juan de la Palma o Montesión... Antes de las diez de la mañana ya había personas en la Plaza Nueva aguardando la llegada del Señor para vivir uno de los momentos más esperados. Las campanas de la Giralda despiden a las 11:35 al Señor que sale por la Puerta de San Miguel a una Avenida repleta.

<br>

Vídeo: M.J.López

El sol se refleja en el oro viejo de la canastilla mientras el Gran Poder se aproxima poco a poco, llevado por los costaleros de la Virgen del Mayor y Traspaso a la esquina de la Telefónica. El silencio es lo único que se escucha hasta que el director de la Banda Sinfónica Municipal de Sevilla, Francisco Javier Gutiérrez Juan, manda la música. Suena Ione, como en 1965. El Señor avanza por medio de la plaza (nada de ir por el andén, ¿verdad?, José Ignacio Jiménez Esquivias), antes de cuadrarse ante la Casa Consistorial, donde esperan los munícipes. El que no podrá contar que vivió este momento histórico es el alcalde, Juan Espadas, de viaje en Londres.

Delante del paso, el hermano mayor del Gran Poder, Félix Ríos; y el de la Macarena, Manolo García, intercambian confidencias. A su lado, el arzobispo, monseñor Asenjo, debe estar muy satisfecho con lo vivido en los últimos días. "Esto es emocionante", confiesa el director de la Banda Municipal, mientras se reza un Padre Nuestro y un Ave María delante del Señor que ya da la cara a un público que llena la plaza. Tras la ofrenda floral, Sevilla cofradiera. No había una marcha mejor para ese momento. Suena Gámez y el Señor se marcha. Y tras él, un río de devotos.

Vídeo: MJ López

El Salvador, la Alfalfa, San Pedro, nuevos territorios que ya han sido conquistados por el Gran Poder, si es que alguna vez no fueron suyos. Y Santa Ángela. En el convento, las hermanas aguardan con gran ilusión al Gran Poder. Es el momento más emotivo y esperado. Se reza, se canta, se llora.

El paso navega por una calle repleta para visitar también el convento del Espíritu Santo. En San Juan de la Palma, la Virgen de la Amargura lo espera junto a San Juan en su antiguo altar situado frente a la puerta. Suena Amarguras en el órgano de la iglesia para el Señor de Sevilla.

<br>

Vídeo: Antonio Pizarro

La Cruz Roja se arranca con La Madrugá cuando el Señor se aproxima a la capilla del Rosario de Montesión. El silencio en la antigua plaza de los Carros es absoluto. Se gira el paso ante la Virgen del Rosario, todavía en su paso de palio de traslado. La banda corta la marcha justo en el fuerte final ante la sorpresa de los presentes. El paso está abajo. Se reza un Padre Nuestro antes de continuar por Feria hacia San Lorenzo. El Señor busca Conde de Torrejón mientras la banda los despide con Nuestro Padre Jesús.

Vídeo: MJ López

La Alameda, Santa Ana, Santa Clara... son las calles más cotidianas del Gran Poder. Con la puntualidad y seriedad que caracteriza a la hermandad, el Señor entra en su basílica a las cuatro y media de la tarde, poniendo punto y final a unos días para el recuerdo y a una procesión que pasará a la historia como una de las más multitudinarias. Comprobado está que sólo el Gran Poder y la Virgen de la Esperanza tienen este poder de convocatoria. Así es la devoción de esta ciudad hacia su Señor: inquebrantable al tiempo.

Vídeo: MJ López

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios