Sevilla

El Aljarafe sufre al menos seis robos en dos semanas

  • Espartinas es el municipio más afectado por un repunte de los delitos

  • La Guardia Civil detiene a un ladrón que fue descubierto por los jardineros de un chalé en el que entró a robar

Los robos en viviendas en el Aljarafe se han intensificado en las últimas dos semanas, periodo en el que se han registrado al menos seis casos. Se trata de robos con fuerza que han ocurrido con los domicilios vacíos, sin que dentro estuviera ninguno de los inquilinos, a diferencia de otros asaltos a viviendas registradas en la comarca recientemente. La mayoría de los robos han ocurrido en Espartinas, en distintas urbanizaciones del municipio. Los delitos se cometen tanto de madrugada como en las horas centrales del día, siempre aprovechando la ausencia de los moradores.

Uno de estos delitos ocurrió a las cuatro de la madrugada del día 27 de diciembre. Las víctimas del robo relataron a este periódico que los delincuentes entraron forzando la reja de entrada y luego la puerta de acceso a la casa. La vivienda estaba protegida con alarmas, pero los ladrones tenían contabilizado el tiempo de respuesta de la empresa de seguridad y pasaron unos minutos en el interior de la casa. Robaron un ordenador portátil y una pequeña cantidad de dinero. Revolvieron toda la vivienda en busca de joyas y dinero, incluso levantaron los colchones de las camas para comprobar si se guardaba algo debajo de ellos. No rompieron nada, pero tampoco dejaron huellas que pudieran ser recogidas por la Policía Científica. Ni se dejaron fotografiar por las cámaras de fotos del sistema de alarmas. Eso sí, dejaron un jamón envuelto que estaba en la encimera de la cocina. "No sé cómo supieron que no estábamos, porque incluso habíamos dejado una luz encendida", explicó una de las víctimas.

En uno de los robos se llevaron un portátil y dinero, y dejaron un jamón sin abrir

Todos los robos ocurridos recientemente responden al mismo patrón. Los ladrones buscan casas en urbanizaciones con poco trasiego de personas y comprueban que no hay nadie en las casas. No tienen por qué haber sometido a vigilancia antes estas viviendas, pueden averiguar si la familia está dentro o no simplemente mirando si el coche está en el garaje. Son silenciosos, ni siquiera los vecinos de las casas colindantes se enteraron de que habían robado. Son robos rápidos, en busca de joyas, dinero y aparatos electrónicos a los que puedan dar una salida fácil en el mercado negro.

Es el prototipo de ladrón de casas que ha operado en Sevilla en los últimos años. Especialistas en abrir cerraduras y en desvalijar un piso o una casa en unos pocos minutos, sin hacer demasiado ruido ni causar grandes destrozos. Nada tienen que ver estos delincuentes con los que han protagonizado algunos robos con violencia e intimidación en varias casas del Aljarafe en las últimas semanas. El caso más sonado fue el robo en el chalé del empresario textil Joaquín Henares, la mañana del 19 de diciembre. El asalto estaba liderado por un ex guardia civil, Antonio Reyes, que fue abatido por sus ex compañeros durante el robo al empresario. Unas semanas antes, otra banda de delincuentes había irrumpido en la casa de otro empresario de Valencina de la Concepción y había sustraído una importante cantidad de dinero tras amenazar con disparar al empresario y su mujer.

La Guardia Civil ha intensificado la vigilancia sobre el Aljarafe y esta medida ya ha dado sus frutos. El pasado viernes 29 de diciembre fue arrestado un ladrón que acababa de entrar en una vivienda de Espartinas. El delincuente había controlado que no estuvieran en casa los propietarios del chalé, pero no que no hubiera empleados. Cuando sorteó el muro perimetral de la casa, el ladrón se encontró con los jardineros, que estaban trabajando en el interior. El delincuente escapó y se dio a la fuga en un vehículo, cuya matrícula fue anotada por los trabajadores, que dieron el aviso a la Guardia Civil.

Los agentes del instituto armado montaron un dispositivo para localizar al sospechoso, que dio sus frutos poco después a la altura del polígono industrial El Manchón. La detención se produjo en la mañana del viernes, según explicaron a este periódico fuentes del instituto armado. Al ladrón se le imputa de momento un robo con fuerza en grado de tentativa, pero los investigadores de la Guardia Civil tratan de averiguar si este hombre participó en alguno de los otros robos registrados en la comarca, o al menos en el mismo municipio de Espartinas. Aunque el delincuente actuó en solitario, la Guardia Civil mantiene abierta la investigación y no descarta la detención de más personas en los próximos días.

El Aljarafe ya ha sufrido la acción de bandas de ladrones de viviendas en muchas ocasiones anteriores. Los de ahora recuerdan mucho a la banda del Nocete, así llamada por el apellido de su cabecilla, que fue detenido por la Guardia Civil tras una persecución que terminó en el Polígono Sur. Aquello ocurrió en enero de 2014, un periodo en el que coincidieron hasta tres bandas de ladrones operando en el Aljarafe. La del Nocete era la banda más activa, pero también había grupos de delincuentes procedentes de Iberoamérica y de Europa del Este. Estas bandas suelen ser itinerantes y se marchan a otras provincias una vez que consideran que han obtenido suficiente botín en una determinada zona y que pueden llamar la atención de las Fuerzas de Seguridad.

A lo largo de 2017 se desarrollaron varias operaciones de la Guardia Civil contra los ladrones de viviendas en el Aljarafe. En septiembre cayó un grupo que había desvalijado al menos siete casas de Espartinas, Gelves, Villanueva del Ariscal y Camas. Fueron detenidas cinco personas, especialistas en entrar en chalés cuando no había nadie en el interior. En noviembre también cayó el autor de 16 robos en domicilios de Pilas, que también había desvalijado una vivienda de Villamanrique de la Condesa.

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