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Compromiso y músculo para la recuperación

  • La banca ha mostrado su papel esencial en la pandemia y será clave en la reconstrucción

Compromiso y músculo para la recuperación Compromiso y músculo para la recuperación

Compromiso y músculo para la recuperación

Lo esencial. Lo importante. Si algo está enseñando a todos esta pandemia, eso es, sin duda, la capacidad de darle a las cosas el valor que merecen, y que en muchos casos es bastante mayor que el que se le daba hace solo unos meses. La importancia del supermercado, del transporte, de la agricultura, de los médicos, las enfermeras y todo el personal que conforma el sistema de salud. De la ciencia y los científicos, de los repartidores, de los maestros, de los bares y restaurantes, de los bancos… Lo esencial, lo importante, es aquello sin lo que viviríamos mucho peor, y se ha mostrado tal cual en el encierro de los meses de marzo, abril y mayo y en la posterior ‘nueva normalidad’, alterada por una segunda ola que ha dejado aún más hundida una economía que, con la llegada de la vacuna, debe iniciar la senda de la recuperación.

Es cierto que el mundo sobreviviría sin bares. Puede que incluso sin agua corriente, luz eléctrica, sin Internet o sin bancos. Puede que no sean imprescindibles, pero sí han demostrado que son esenciales. Sin la banca, por ejemplo, no habría un lugar seguro donde guardar nuestros ahorros ni podríamos disponer de una vivienda en propiedad. Las pymes no podrían hacer frente a la mayoría de sus gastos o a la inversión que necesitan para expandir su negocio. Sería, desde luego, más complicado atender a los pagos de suministros básicos o enviar dinero a un familiar que vive en el extranjero o incluso en una ciudad distinta a la nuestra. Tampoco sería fácil pagar a plazos, y por supuesto casi imposible sacar alguna rentabilidad al ahorro.

No es necesario sacar papel y lápiz para advertir el valor de la banca en lo más cotidiano, pero además la crisis sanitaria ha puesto de manifiesto de manera explícita su papel esencial: evitar el hundimiento de la economía apoyando financieramente a empresas y autónomos. Ya lo hacía antes, y con la pandemia ha multiplicado sus acciones y sus efectos. Las cifras hablan por sí solas: la labor de las entidades adheridas a la asociación bancaria CECA (que agrupa a las entidades CaixaBank, Bankia, Kutxabank y Cajasur Banco, Abanca, Unicaja Banco, Ibercaja Banco, Liberbank, Caixa Ontinyent, Colonya Pollença y Cecabank) como promotoras de la actividad empresarial a través de la financiación a la economía española fue de 156.013 millones de euros en 2019, según un estudio realizado por KPMG. A nivel laboral, las entidades del sector CECA ayudan a sostener 3,3 millones de puestos de trabajo en España, equivalente al 15% del empleo nacional. Asimismo, la actividad corporativa de CECA genera 285.746 empleos y la contribución fiscal de las entidades CECA ascendió a 5.005 millones de euros en 2019, la mayor cifra registrada en 4 años. Los impuestos soportados alcanzaron los 2.610 millones, mientras que los impuestos específicos a la actividad financiera son ya la primera partida del sector, superando los 1.000 millones de euros.

Esfuerzo visible

Los bancos han hecho más visible su rol esencial durante la pandemia y también el que se espera de ellos en la recuperación. “La ciudadanía, ha sido, más que nunca, consciente del papel esencial de la banca”, aseguran desde la CECA. Y es que su papel ha sido clave en el despliegue de las medidas económicas de emergencia puestas en marcha por las autoridades actuando como puente entre el Gobierno y la ciudadanía. La banca ha inyectado durante este periodo más de 100.000 millones de euros a las empresas, actuando como dique de contención de la crisis movilizando grandes volúmenes de financiación, con y sin aval público, para proveer de oxígeno financiero a las pymes y autónomos y contribuir a evitar su cierre. Su respuesta ha sido contundente como sector, con medidas inéditas de apoyo a las pymes y a las familias y que se han traducido en un respaldo mayoritario de la población en relación a ella, según los datos de GAD3, valorando especialmente acciones como el adelanto de la prestación por desempleo o de la pensión, la moratoria en el pago de alquileres de vivienda social y la eliminación de comisiones en los cajeros, la moratoria en el pago de hipotecas, el incremento de ayudas a empresas, los créditos al alquiler del ICO o la moratoria de préstamos para el consumo. De acuerdo con el barómetro realizado por GAD3 en junio, los ciudadanos valoran con un 8 sobre 10 la actuación realizada por los bancos durante el confinamiento.

El papel clave de la banca en la lucha contra los efectos de la pandemia se tornará ahora decisivo en el proceso de recuperación económica: la actividad crediticia, para sostener el tejido productivo, la colaboración de la banca con el sector público, para poner en marcha el Plan de Reconstrucción y, por supuesto, la canalización de los fondos europeos para drenar fondos hacia proyectos de inversión transformadores de nuestro tejido productivo mostrarán más a las claras el valor decisivo de un sector bancario que, además de seguro y rentable, también está comprometido.