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Las escapadas a Jerusalén y Tel Aviv posicionan a Israel como destino de moda en España

  • En 2018, 77.700 turistas españoles conocieron la oferta de historia, cultura, gastronomía y naturaleza única del país mediterráneo

Torre de David, en Jerusalén. Torre de David, en Jerusalén.

Torre de David, en Jerusalén.

Israel sigue con paso firme en su propósito de convertirse en uno de los destinos turísticos de moda para los viajeros de todo el mundo en general, y los españoles en particular. Solo en 2018, 77.700 turistas originarios de España visitaron este país situado a escasas 5 horas en avión tras un placentero viaje destino al otro lado del Mediterráneo. Esta cifra podría verse superada al término de 2019, ya que las cifras de visitantes de este año muestran un incremento del 40%.

Turismo de Israel

La oferta turística de Israel es inversamente proporcional al tamaño de un país cuyo norte y sur están separados solo por 600 km. En este espacio reducido, los viajeros encontrarán dos de las ciudades más dinámicas del mundo, Tel Aviv y Jerusalén; un desierto como el Negev, ideal para los amantes del turismo activo; un espectáculo natural como el mar Muerto, archiconocido por su alta salinidad y por las bondades saludables de sus aguas. Todo ello sin obviar el magnetismo intacto que tiene el país donde se inició el Cristianismo y que contiene muchos de los espacios donde transcurrió la vida de Jesús dos mil años atrás como Nazaret, el lago Tiberiades o la propia Jerusalén.

Desierto de Neguev. Desierto de Neguev.

Desierto de Neguev.

La visita a Israel, adecuada en cualquier momento del año, tiene como punto de inicio sus dos ciudades más emblemáticas. Separadas por 70 km, Tel Aviv y Jerusalén tienen poco en común. Con más de 3.000 años de historia, Jerusalén es la ciudad de las tradiciones, de la arqueología, de los sentimientos profundos. Imán de creencias, de fe. En las calles de su Ciudad Vieja se sobrepone la historia de un sinfín de personas que la han adorado, la han pisado, la han defendido y, en todos los casos, la han amado. Destaca en esta urbe milenaria algunos de los escenarios que marcaron la vida de Jesús como el Muro Occidental, la Vía Dolorosa, el Santo Sepulcro, el monte de los Olivos o los Jardines de Getsemaní.

Ciudades para disfrutar

La intensidad y emotividad de Jerusalén tiene en Tel Aviv a su perfecto reverso. La joven ciudad israelí se erige como el complemento a su vecina gracias a su hedonista propuesta: ya sea del sol en sus kilométricas playas, probando su rica oferta gastronómica con atención a la oferta vegana, su noche 24/7, bailando en el masivo desfile del orgullo gay de cada junio, o deleitándose con la sobriedad arquitectónica del movimiento Bauhaus.

Si estas dos ciudades presentan ofertas bien diferenciadas, el desierto de Israel supone una nueva vuelta de tuerca. El Negev, espacio árido, brutal y vasto cubre casi el 60% de la superficie del país y al mismo se accede desde la ciudad sureña de Eilat. La zona ofrece actividades difícilmente reproducibles en otras partes del mundo: senderismo a rappel, ciclismo de montaña o espeleología. Es en este desierto donde está el cráter Ramón, con 40 km de largo, y entre 2 y 10 km de ancho.