Desayunos Informativos del Grupo Joly

"El tranvía llegará hasta Nervión antes del final de este mandato"

  • Espadas anuncia que la Agencia Europea invertirá en una sede definitiva de investigación en la Cartuja

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El alcalde, Juan Espadas, garantizó este jueves en los Desayunos Informativos del Grupo Joly (patrocinados por el banco Santander) que antes de que acabe este mandato municipal, en junio de 2019, las obras de ampliación del tranvía estarán terminadas en su primer tramo hasta Nervión. "Habrá obras seguro en este mandato y creo que estará terminada la llegada hasta Nervión", dijo ante los 500 asistentes al acto, celebrado en el nuevo restaurante Muelle 21, sobre el Acuario del Muelle de las Delicias.

Respecto a la parálisis del Metro de Sevilla, en contraste con la inversión que sí se mueve para hacer metropolitanos en otras ciudades andaluzas, el regidor municipal negó que sea "poco reivindicativo" con la Junta ("prefiero trabajar en los despachos a mantener una estrategia de confrontación que no lleva a ninguna parte") y respondió en el debate que trabaja para que en su mandato se logre un acuerdo de financiación entre las tres administraciones para iniciar más adelante la línea 3 del Metropolitano.

En su discurso previo al debate, el alcalde dibujó una situación muy optimista sobre la ciudad al afirmar que "Sevilla está en su mejor momento económico de los últimos seis años", que tiene un "crecimiento sostenido y estable en los principales indicadores" y que es una ciudad "seria y estable para desarrollar todo tipo de proyectos".

Tras reclamar que se abandone ya "el pesimismo que paraliza", Espadas detalló los nueve indicadores positivos que a su juicio corroboran que Sevilla está en un buen momento. Así, incluyó en estos indicadores positivos el empleo (el dato del paro es "el más bajo desde 2011"), los proyectos privados (el Consistorio ha tramitado licencias por 222 millones, "una cifra que no se veía desde el mandato de Monteseirín"), la vivienda, la actividad y resultados del Puerto, el Aeropuerto, el Parque Científico y Tecnológico de la Cartuja, el turismo, los hoteles y la inversión pública. Y añadió que Sevilla tiene la deuda más baja de las grandes capitales españolas y es la cuarta provincia de España que aporta un 25% de riqueza (PIB) a Andalucía.

Juan Espadas, en un momento de su intervención. Juan Espadas, en un momento de su intervención.

Juan Espadas, en un momento de su intervención. / Juan Carlos Vázquez

Entre las cuestiones pendientes de resolver en Sevilla citó la construcción de infraestructuras como la SE-40 y la Ciudad de la Justicia. Espadas incidió en que su gobierno tiene claro el modelo de ciudad que quiere construir, y expuso los proyectos que están en marcha, entre los que destacó los 17 millones en fondos europeos que llegarán para acelerar la rehabilitación la Fábrica de Artillería gracias a la Junta y la inversión europea en un edificio emblemático de nueva construcción de la Cartuja que acogerá la sede definitiva de la Agencia Europea de investigación (Instituto de Prospectiva Tecnológica IPTS), con sede provisional hasta ahora en el edificio World Trade Center de la isla.

Ante ese panorama casi idílico de la ciudad que trazó Espadas, ¿cómo es posible que ninguna empresa de las que han salido de Cataluña se haya trasladado a Sevilla?, plantearon varios asistentes. Fue la pregunta inevitable que salió a relucir en el debate. El primer edil respondió como pudo al envite diciendo que esas empresas se han ido a ciudades donde tenían "raíces u otros intereses claros" sin hacer un análisis profundo de otros destinos de oportunidad, y se mostró convencido de que "Sevilla tiene potencial y opciones" para acoger a esas empresas si deciden mover físicamente algún día su sede social "en una segunda oleada".

La queja por la subida de impuestos fue una de las que plantearon algunos empresarios asistentes. Espadas respondió que "no hay tal subida de impuestos" para 2018, sino "actualización de las tasas, porque todas están por debajo del coste real que presta el Ayuntamiento" y "la presión fiscal no es el problema de las empresas" en la ciudad.

Sin dejar la política municipal, el alcalde respondió sobre la opción de repetir las alianzas con "grupos a la izquierda del PSOE", si logra un segundo mandato, que "las circunstancias de 2019 determinarán si se volverá a pactar Izquierda Unida y Participa Sevilla" y que no ha querido orillar al PP y habría pactado acuerdos con los populares "si hubiera habido propuestas serias". El regidor rechazó que no haya tenido oposición real en estos años de gobierno: "No creo que esté ricamente sentado en mi hamaca; me ha costado cerrar los presupuestos anuales", aseveró.

Respecto al turismo, el alcalde negó que Sevilla se haya especializado sólo en turismo. A la pregunta de si cree que se pinchará pronto la burbuja de los pisos turísticos y la inflación de los negocios hosteleros, el primer edil aseguró que ve normal que el crecimiento en turistas se traduzca en crecimiento hotelero (incluso ve "bueno" otro hotel de referencia de cinco o seis estrellas en la ciudad) y confesó que le preocupa más la proliferación de pisos turísticos, cuestión sobre la que apostó por el control para que no haya burbuja. "Si ordenamos y planificamos no tendría que haber burbuja", dijo.

La patronal de constructores y promotores Gaesco planteó un cambio en la ordenanza del registro municipal de solares y Espadas respondió que el PP votó en contra de este cambio que demanda el sector.

Al planteamiento de algunos asistentes respecto a que su gobierno no está protegiendo el comercio tradicional y sí potencia las franquicias, el alcalde señaló que "las franquicias llegan, no se propician", que su gobierno ha doblado las ayudas al comercio de proximidad y que "el problema de fondo es que esos comercios tradicionales se van quedando atrás".

Ya en los últimos momentos del debate, otra de las preguntas fue si Sevilla está en deuda con el ex alcalde Monteseirín, a lo que el regidor respondió que eso tendría que decirlo el propio afectado, y sobre si le pondría una calle dijo que "es una tradición" hacerlo con los ex alcaldes, por lo que no tiene inconveniente en proponer al Pleno poner sendas vías a Monteseirín y también a Zoido.

El deseo final de Juan Espadas es que le gustaría gobernar ocho años y sólo entonces cree que se le podría poner nota a su gestión.

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