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Hermanas en la Cruz

Mensajes de apoyo a las Hermanas de la Cruz Mensajes de apoyo a las Hermanas de la Cruz

Mensajes de apoyo a las Hermanas de la Cruz / Efe (Sevilla)

Si de algo estamos necesitados en estos tiempos es de ejemplaridad. Pero de una ejemplaridad universal, ecuménica; axiomática e indiscutible. Dejar a un lado las consideraciones religiosas en el caso que nos ocupa no es fácil y seguramente sea, además, injusto pero necesario para valorar objetivamente el enorme sacrificio de la congregación de Santa Ángela de la Cruz.

Las Hermanas de la Cruz en la era del hedonismo se han consagrado al sacrificio por la vía de la incomodidad. Son una especie de cuerpo de élite del amor, una punta de vanguardia de la abnegación por el camino de la caridad. En ellas todo es renuncia del placer hasta situarse en el plano exacto de la necesidad y la penuria, en la Cruz. Calor o frío, cansancio, incomodidad, fatiga… y enfermedad. A la hora de escribir estas líneas son más de setenta las hermanas contagiadas de covid.

Y como pueden suponer el contagio no ha podido ser de otra manera que en la reunión con la miseria y el desconsuelo. Ellas, ajenas a cualquier lamento personal, asumen con el único orgullo que les está permitido, la asunción del padecimiento como una comunión voluntaria con sus reglas: pobreza, austeridad, oración y atención a los enfermos y necesitados. Valorar este sentido de la vida desde una visión actual no es fácil y más aún sin recurrir a la prosa fatua y tremendista que rodea a gran parte del hecho religioso en Sevilla. La discreción y la falta de protagonismo son la esencia de esta otra estación de penitencia. Por eso, siente quien les escribe, además de tanta admiración, un necesario acto de reflexión provocado por el ejemplo de estas mujeres. Un examen íntimo y personal acerca del egoísmo.

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