balance de la demanda universitaria

La Hispalense pierde al año una media de 2.500 alumnos

  • La diversidad de universidades, la caída de la población y el auge de las privadas son las principales causas del descenso de estudiantes en las instituciones públicas andaluzas

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Las universidades públicas pierden alumnos. Es un goteo incesante que se repite desde principio de siglo -con excepciones puntuales en 2007, 2009 y 2011- y que se ha acentuado en los últimos cinco años, según datos de la Consejería de Economía y Conocimiento de la Junta de Andalucía. Se trata de una tendencia generalizada en toda la región y las previsiones para los próximos cursos no muestran grandes cambios.

La Universidad de Sevilla, la primera de Andalucía en número de alumnos, ha perdido unos 12.000 estudiantes en sólo cinco años, lo que equivale a unos 2.500 de media al año. En el curso 2011-2012 había en total 84.764 alumnos matriculados en la Hispalense, mientras que el pasado curso 2016-2017 (última cifra disponible) este número cayó hasta los 72.782, según datos de la Universidad de Sevilla.

Las carreras que más alumnos han perdido son las de Ingenieríay ArquitecturaLas titulaciones de Ciencias de la Salud son las que atraen a los jóvenes con más nota

La pérdida más significativa se encuentra entre los alumnos de grado, que caen casi un 10% desde 2011. Por ramas, la de Arquitectura e Ingeniería es la que más adeptos pierde, mientras que en la de Artes y Humanidades aumenta, aunque de forma muy leve, la demanda. Son las carreras de Ciencia de la Salud y Ciencia las que atraen a los jóvenes con las notas más altas. En el caso de las primeras, el 86,11% de sus alumnos accedieron con una calificación igual o superior a un 9,5, mientras que en el caso de las carreras de Ciencia el porcentaje fue del 85,84%.

Si se analizan cada una de las titulaciones por separado, las más demandadas este curso son el grado de Medicina, seguido por el de Psicología, Educación Primaria y Enfermería, en ese orden. Las preferencias, influenciadas por la evolución del mercado laboral, han cambiado bastante en los últimos diez años. En el curso 2006-2007, las carrera más demandadas eran Derecho y, en segundo lugar, Arquitectura.

Desde las universidades aclaran que esta tendencia a la baja en el número de alumnos se debe, entre otros factores, a la adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (Plan Bolonia), que fija en cuatro años el periodo de estudios frente a los cinco del sistema anterior. Sin embargo, el plan antiguo también contemplaba carreras de tres años (diplomaturas), como las ingenierías técnicas, las de magisterio o enfermería, que hoy son de cuatro. Además, desde el curso 2013-2014 el nuevo plan de estudios está completamente implantado, y el número de alumnos de grado, sin incluir a los estudiantes rezagados del plan anterior pendientes de terminar, ha seguido descendiendo desde entonces.

Esta caída se aprecia mejor en los alumnos de nuevo ingreso. Desde el curso 2011-2012 hasta la actualidad, tanto la oferta de la Universidad de Sevilla como el número total de matriculados de nuevo ingreso han descendido. En concreto, la demanda se ha reducido en más de un 16% en este periodo. Ante esta situación, la Hispalense ha tenido que recortar también su oferta en estos años y eliminar hasta 2.230 plazas de nuevo ingreso en cinco años.

Otro de los factores que explican este descenso es la caída de la tasa de natalidad en las últimas décadas y la diversificación de universidades. La última institución en incorporarse al sistema universitario público andaluz fue la Universidad Pablo de Olavide en 1996. Pero, en estos últimos 20 años, las universidades, sobre todo las más jóvenes, han ido adquiriendo nuevas carreras o creando dobles titulaciones, produciéndose algunas duplicidades en carreras como Ciencias de la Actividad Física y del Deporte o Derecho, que en el caso de Sevilla la ofertan tanto la Hispalense como la UPO. La tarta es la misma, pero hay más invitados para repartir.

Después de Sevilla, la segunda provincia andaluza con más presencia en la Hispalense es Cádiz. El curso pasado 2016-2017, había 5.151 gaditanos matriculados en la Universidad de Sevilla, lo que supone una caída del 21,5% con respecto al curso 2006-2007. Lo mismo ocurre con los alumnos onubenses, que en diez años se han reducido en un 17,5%. Sin embargo, sí han aumentado en la última década los alumnos de otras comunidades autónomas, sobre todo los procedentes de Extremadura y Canarias.

En el caso de la Universidad Pablo de Olavide, la evolución de su alumnado ha sido bastante irregular, con muchos altibajos en los últimos años en el caso de los alumnos de grado y primer y segundo ciclo del plan antiguo. La cifra ha rondado entre los 2.006 estudiantes del curso 2011-2012 y los 2.146 del pasado ejercicio, según datos de la UPO.

La universidad privada, por otro lado, también empieza a hacerse un hueco importante, ganando adeptos en detrimento de las instituciones públicas. La única universidad privada en Andalucía es la Loyola, que se inauguró en 2013. En este tiempo, el volumen de estudiantes ha pasado de 846 a 1.902, es decir, un 125% más en cuatro años.

En el caso de la Hispalense, también ha sufrido un fuerte descenso el número de matriculados en las enseñanzas del Instituto de Idiomas, que ha pasado de 10.769 alumnos a 3.672 en cinco cursos, yen los de doctorado.

Los únicos ciclos o etapas de estudios que incrementan la presencia de alumnos son los másteres oficiales, los cursos de extensión universitaria y los programas de estudios para mayores, como el del Aula de la Experiencia en el caso de la Hispalense.

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