Tribunales

Once años de cárcel por robar, pegar y retener a un matrimonio en Sevilla

  • El condenado, de origen italiano, retuvo y maltrató a la pareja para que le indicase dónde estaba la caja fuerte

  • Las víctimas sufren estrés postraumático

Audiencia Provincial de Sevilla Audiencia Provincial de Sevilla

Audiencia Provincial de Sevilla / Europa Press

La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a once años de cárcel a un ciudadano italiano que robó 20.000 euros en una casa y agredió y retuvo al matrimonio que vivía allí para que le indicase dónde estaba la caja fuerte, unos hechos por los que las víctimas sufren estrés postraumático.

En la sentencia, a la que ha tenido acceso Efe, la Sección Tercera condena a G.D.S. a siete años de prisión por un delito de robo con violencia en casa habitada en concurso medial con otro de detención ilegal, con la atenuante de reparación del daño, y a cuatro años por otra detención ilegal.

El acusado, que no podrá residir ni estar en Sevilla durante cinco años más de lo que permanezca en la cárcel, también deberá pagar dos multas de 3 meses con una cuota diaria de 6 euros (1.080 euros en total) por otros tantos delitos leves de lesiones e indemnizará a las víctimas con 45.073 euros por la responsabilidad civil, las lesiones y los daños personales y morales.

El tribunal considera probado que G.D.S. y otra persona no identificada accedieron a la vivienda del matrimonio sobre las 9:30 del 29 de julio de 2015 para "apoderarse de cuantos objetos de valor" encontrasen.

La esposa abrió la puerta y los ladrones "la empujaron con fuerza hacia el interior" para a continuación "maniatarla con bridas y amordazarla con cinta americana".

"A continuación, a empujones", la llevaron al sótano, donde "siguieron hostigándola" con "puñetazos en la cara" para que les dijera dónde estaba la caja fuerte.

El marido regresó entonces de su paseo con el perro y los asaltantes, tras abrir la puerta, lo "golpearon y maniataron" con la misma finalidad.

De vuelta al sótano, el acusado y su acompañante vieron que la mujer se había librado de las ataduras y había cogido una barra de hierro, pero G.D.S. "le propinó una fuerte patada" y después "la golpeó repetidamente" con ese objeto.

El esposo, con la intención de "evitar que continuase la agresión", condujo al encausado al dormitorio del piso superior y le señaló dónde estaba la caja fuerte, de la que el otro sacó 15.000 euros.

Los ladrones también se llevaron otros 5.000 euros que encontraron en el bolso de la mujer y una tableta.

Antes de abandonar el inmueble, G.D.S. y su compañero dejaron a las víctimas maniatadas en el vestidor del dormitorio y "les propinaron más patadas" mientras les advertían de que no intentasen salir.

La Sala destaca la "especial saña al perpetrar las agresiones" por parte del acusado, quien durante el juicio, celebrado el pasado 24 de junio, aseguró que no había pegado ni amenazado a nadie.

A pesar de que en la casa se hallaron sus huellas dactilares, G.D.S. no pudo ser identificado hasta que fue detenido por otros hechos delictivos posteriores, por lo que la causa se abrió dos años después del suceso

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