Sevilla

La defensa de Óscar Riquelme asegura que no se ha dado a la fuga y permanece en su domicilio

  • Su abogado confirma que ha hablado hoy mismo con el joven condenado por el crimen de la botellona y está en su casa.

La defensa de Óscar Riquelme, el joven que ha sido condenado por el Tribunal Supremo por el homicidio de Francisco José Guerrero Vargas, ha aclarado este sábado que su cliente no se ha dado a la fuga y permanece en su domicilio, después de que trascendiera que la Audiencia de Sevilla había decretado orden de busca y captura al no haber podido ser localizado.

El abogado Álvaro Pimentel Siles, que representa a Óscar Riquelme, ha mostrado a este periódico su sorpresa por la decisión de la Audiencia de Sevilla, de la que "no tiene constancia", y ha explicado que, en todo caso, su cliente no se ha dado a la fuga. El letrado ha comentado que ha podido hablar esta misma mañana con el joven que ha sido condenado y éste le ha dicho que estaba en su domicilio y que nadie había ido a buscarle.

El Tribunal Supremo anuló esta misma semana la absolución de Óscar Riquelme y confirmó la condena que en su día le impuso la Audiencia de Sevilla de doce años y medio de cárcel por el homicidio de Francisco José Guerrero Vargas. La víctima, un joven de 23 años de La Puebla de Cazalla, recibió una puñalada en el corazón en el transcurso de una pelea durante la fiesta de la primavera que se celebró en el Charco de la Pava el 25 de marzo de 2011. 

Después de que el jurado considerara culpable a Riquelme y fuera condenado por la Audiencia, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) lo absolvió por falta de pruebas. Casi ocho meses después, el Supremo ha tumbado esta absolución estimando que existían pruebas suficientes para acreditar que fue Riquelme quien clavó la navaja en el pecho de la víctima. 

El Alto Tribunal considera firme ya la sentencia de la Audiencia, que además de los doce años y medio de prisión también impone al acusado el pago de 146.103,91 euros de indemnización a la madre de la víctima. En la sentencia del Supremo, los jueces consideran que el jurado tuvo en cuenta varias pruebas para emitir un veredicto de culpabilidad. Entre ellas destacan las declaraciones de varios testigos, en especial las de la testigo protegida, que fue mucho más clara durante la fase de instrucción que durante el juicio. La sala de lo Penal del Supremo da por buena la versión del jurado, que otorga más credibilidad al testimonio durante la instrucción porque se prestó en "mejores condiciones de tranquilidad". 

Para los magistrados, "la inferencia del jurado que conduce a afirmar que el acusado fue quien asestó el navajazo a la víctima debe considerarse razonable, pues se apoya en una serie de pruebas testificales que confluyen en la misma dirección". 

El Alto Tribunal tampoco aprecia contradicción entre las declaraciones de la testigo protegida en la fase de instrucción y en el juicio, que situó al agresor y la víctima en diferentes posiciones en la escena del crimen. Los jueces sólo ven "una ausencia de coincidencia parcial, que puede achacarse a una mera confusión respecto a la posición relativa de cada uno de los intervinientes a causa de las propias circunstancias en que se presta la declaración". También recuerda la Sala la frase que un menor implicado en los hechos dijo a la Policía cuando lo llevaban detenido: "Vaya marrón que me ha metido el gordo, él era el que llevaba la navaja y la ha tirado al río", en alusión a Óscar Riquelme 

El abogado Álvaro Pimentel Siles está estudiando la posibilidad de presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional, al considerar que se han vulnerado los derechos fundamentales de su cliente y el derecho "a ser oído" antes de cambiar la absolución. El letrado recordó que la decisión del Alto Tribunal contraviene incluso la propia jurisprudencia del Supremo, que establece que antes de revocar una sentencia absolutoria hay que escuchar de nuevo al acusado.

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