Operación en Los Remedios

Los 'actores' de una persecución de película

El delegado Juan Carlos Cabrera felicita a los cuatro policías locales que participaron en la operación de Los Remedios el domingo. El delegado Juan Carlos Cabrera felicita a los cuatro policías locales que participaron en la operación de Los Remedios el domingo.

El delegado Juan Carlos Cabrera felicita a los cuatro policías locales que participaron en la operación de Los Remedios el domingo. / Belén Vargas

Tienen la gloria pero no quieren la fama. Por eso los cuatro policías locales que la tarde del domingo persiguieron, retuvieron y esposaron a un peligroso delincuente prefieren no dar sus nombres. Gracias a que cambiaron sus quehaceres cotidianos y no les importó poner en riesgo sus vidas, la mañana del lunes amaneció mucho más tranquila en Sevilla. Con su alcalde en Nueva York, vivieron una persecución de película americana. Han contado los detalles en un despacho del Ayuntamiento. El delegado de Seguridad Ciudadana, Juan Carlos Cabrera, los elogió, "sois unos jabatos", y los va a proponer para que sean condecorados en la próxima festividad del patrón, el 23 de noviembre.

El dios de la Policía también escribe con renglones torcidos. La pareja de policías locales de la unidad de Tráfico estaban casualmente en la zona de Triana-Los Remedios porque después de retirar un coche en la Alameda se dirigían al Depósito de Vehículos para redactar el acta de la denuncia. Conducía un agente de 36 años; su compañero, de 39, iba de copiloto y forma parte fundamental de esta historia: desde que tuvo conocimiento gracias a la Guardia Civil de la presencia de una furgoneta sospechosa empezó a radiar la persecución para informar a otras patrullas. "Nos cruzamos con el vehículo en el puente de las Delicias". Lo siguieron por Juan Pablo II, junto al real de la Feria, y la glorieta de Costillares. El conductor de la furgoneta, que previamente había participado en unos hechos delictivos que se saldaron con una persona muerta y dos gravemente heridos, al llegar a la SE-30 "podría haber huido en dirección Mérida o Huelva, pero no conocía la zona". Se metió junto a la jefatura de Blas Infante, invadió la acera de República Argentina, junto a una de las entradas del Metro. "Temíamos que atropellara a alguien porque había mucha gente", dice el copiloto.

Entra en escena la otra pareja de agentes. Pertenecientes al distrito Cerro-Amate, esa tarde del domingo su cometido era participar en las tareas de seguridad del partido de fútbol Sevilla-Real Madrid. Alertados por el compañero que retransmitió la persecución, se dirigieron a la zona. Uno de ellos, el más veterano de los cuatro, 43 años, conocía muy bien la zona, "soy vecino, me sé de memoria esa calles y sabía que era imposible que a esa velocidad llegara a Virgen de Luján". Su compañero, de 31 años, el más joven, es el autor de un vídeo que en las primeras horas ha tenido 300.000 visitas. "La cámara la llevo diariamente".

Detención policial en Los Remedios tras una espectacular persecución

La persecución de los coches se convirtió en persecución a pie. "Yo pensé que si se encontraba detrás de una esquina, me la llevaba. Si llega a estar aquí me la da", dice el que conducía el vehículo de Tráfico. Su compañero efectuó varios disparos al aire. "Teníamos noticias de que venía de un enfrentamiento armado, la furgoneta estaba llena de sangre y el hombre llevaba en la mano un objeto oscuro que podía ser un arma. Le grité en dos ocasiones al suelo, pero hizo caso omiso. Lo que más miedo nos daba era perderlo de trayectoria y de vista". Ellos no vieron que el individuo se metió debajo de un coche. "Una vecina nos dio una voz...". En la persecución la gente les animaba "como si estuviéramos corriendo el maratón".

El que llevaba la cámara le puso los grilletes sobre la espalda, "era corpulento y al primer intento fue muy difícil". Una película filmada y radiada. Lo que se han perdido en el Festival de San Sebastián. Se podría titular como la película de Godard, 'Al final de la escapada', o una versión vespertina del 'Jo, qué noche' de Martin Scorsese.

Los cuatro agentes, ángeles de la guarda de la ciudad, estuvieron acompañados por los superintendentes Juan José García y Gabriel Nevado, que valoraron su esfuerzo. "Es un cuerpo pluriempleado que lo mismo está para garantizar la seguridad ciudadana que para resolver este tipo de casos". "Estamos hablando de perseguir a personas malas, a asesinos", dice Juan Carlos Cabrera, que confía en que acciones de este tipo y sobre todo el video que las certifica sirvan para mejorar la imagen del cuerpo, "que no estamos sólo para poner multas".

El día es largo y la noche peligrosa, pero ninguno de los cuatro había vivido una experiencia parecida. "El día que estuvo Obama en Sevilla participamos en la SE-30 en la persecución de un vehículo robado", dice uno de los agentes de Tráfico, "pero no tuvo la repercusión mediática que ha tenido ésta". Obama en Sevilla y ahora Juan Espadas en Nueva York. El mundo al revés. Al final de su testimonio, sus jefes los invitaron a desayunar en El Portón y Cabrera les animó a apuntarse a la carrera nocturna del Guadalquivir. Hicieron una variante del triatlón: persecución en coche, a pie y lucha grecorromana. El individuo llevaba una dirección en el GPS, "pero cambió de ruta y se encerró". Se metió en la madriguera, pasando junto a la jefatura superior de Policía de Blas Infante.

Los agentes de Tráfico no volvieron esa tarde a la Alameda y los de Cerro-Amate no pudieron ir al fútbol. "Faltaron dos policías en el campo", dice uno de sus jefes. Por esa falta de defensas entró el gol de Benzema... El autor del vídeo se condecoró a sí mismo en Montequinto con un bocadillo pantagruélico.

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