Ecología

Premios a dos vidas entregadas al cuidado del medio ambiente

  • La Academia de Ciencias Sociales y Medio Ambiente y la Fundación Cobre Las Cucres galardonan al biólogo Miguel Delibes y al grupo de investigación de Enrique Figueroa.

Francisco de Asís, patrón de la ecología, defendía que todos los ciudadanos del mundo tienen la obligación de conservar el patrimonio de la naturaleza. Ocho siglos después, todavía hay miembros de la comunidad científica y, en este caso, de Andalucía, comprometidos con la preservación del medio ambiente. Y es por esto que dos de ellos, el catedrático de ecología Enrique Figueroa Clemente y el biólogo Miguel Delibes de Castro, recibieron ayer el premio que lleva el nombre del santo, un reconocimiento de la Academia de Ciencias Sociales y del Medio Ambiente de Andalucía y de la Fundación Cobre Las Cruces.

El presidente de la Academia, Antonio Pascual Acosta, quien presidió esta segunda edición de la entrega de los galardones, abrió el acto que tuvo lugar ayer en la Real Academia de Medicina y Cirugía de Sevilla manifestando que "el planeta no nos pertenece". "Sólo somos pobladores durante un tiempo y debemos garantizar la continuidad de las futuras generaciones", abogaba.

Pascual explicó que "con estos premios, que se enmarcan dentro de los objetivos y principios que inspiran la Academia, se pretende reconocer aquellas trayectorias y proyectos que tengan como objeto la promoción, investigación, desarrollo y conservación del medio ambiente". El presidente de la Academia reconoció, además, la labor de los investigadores, que son "pilares básicos para la transformación social y económica de Andalucía".

Victor Hugo decía que por los miserables de la Tierra hay una llama que nunca muere. Con estas palabras iniciaba su discurso en la céntrica calle Abades el catedrático de Ecología de la Universidad de Sevilla Enrique Figueroa, quien con la cita anterior quería hacer referencia a su grupo de investigación, premiado con 4.000 euros, que , a pesar de las dificultades, se esfuerza por luchar contra el cambio climático.

El proyecto del grupo de Figueroa, ganador de la modalidad Investigación y Medio Ambiente, estudia las zonas verdes de la Hispalense como sumideros de dióxido de carbono y la eficiencia del uso del agua. "Aunque lo del cambio climático va regular, la US está comprometida con su lucha", señalaba Figueroa, quien, además, reconocía la importancia de que exista una convergencia entre el mundo empresarial, el político y la comunidad científica para que se den avances ecológicos.

El otro científico premiado, en este caso en la categoría de Sociedad y Medio Ambiente, según el viceconsejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, Ricardo Domínguez-García Baquero, destaca por "su genialidad y su pasión por la naturaleza". El prestigioso biólogo Miguel Delibes de Castro agradecía en la tarde de ayer "a Andalucía, por haberme recibido y hecho suya hace ya 43 años". Para Delibes éste es un premio a toda una vida. Sin embargo, el que fue el director de la Estación Biológica de Doñana durante doce años y la máxima autoridad sobre el lince ibérico no se conforma: "Me podría abandonar a la autocomplacencia, pero recibir este premio conlleva implicarme más". El biólogo, cuyas palabras transmitían vocación, defendía que es posible vivir en paz y dignamente sin destruir la biosfera. Pero Delibes, al igual que el otro galardonado, sostenía que la conservación del medio ambiente es tarea de todos.

Numerosos rostros del panorama empresarial, político y académico acudieron al acto, como el rector de la Universidad Pablo de Olavide, Vicente Guzman; la subdelegada del Gobierno en Andalucía, Felisa Panadero y el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo.

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