Sevilla

Quejas por una mayor permisividad en los bares ante la Ley antitabaco

  • Facua reclama más inspectores y un protocolo de actuación coordinado entra la Junta y los ayuntamientos Cada vez más locales nocturnos permiten fumar y los hosteleros lo minimizan

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Férrea para los hosteleros, permisiva para las asociaciones de consumidores y eficaz para las administraciones públicas. Nueve años después de la entrada en vigor de la primera ley antitabaco en España, su balance cuenta con lecturas distintas según a quién se consulte. Según los últimos datos de la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, el cumplimiento de la normativa en la provincia es del 98,9%. Sin embargo, desde Facua denuncian "cierta relajación" en las medidas de control y la permisividad de ciertos propietarios de locales de ocio nocturno, principalmente, que permiten a sus clientes fumar dentro de estos establecimientos a partir de determinada hora de la madrugada. Algo ilegal desde el 2 de enero de 2011, cuando la ex ministra Leire Pajín endureció la ley aprobada en 2005 y en vigor desde enero de 2006, que permitía a los locales menores de 100 metros cuadrados elegir si dejar a sus clientes fumar o no; mientras que los que lo superaban debían acondicionar espacios libres de humo.

Pero no es difícil encontrar en Sevilla bares de copas que, tras cerrar sus puertas a nuevos clientes, abren la veda. Evitar posibles denuncias de los vecinos por ruido en la puerta del local a altas horas de la madrugada es uno de los principales motivos que llevan a los empresarios a tomar esta decisión. Facua, a través de su portavoz, Rubén Sánchez, asegura, pese a no disponer de estadísticas, que "existe un incumplimiento de la ley", aunque "no masivo": "La asociación sí ha recibido numerosas quejas" al respecto.

Asimismo, Facua exige a la Junta y al Ayuntamiento de Sevilla el aumento de las medidas de control, además de la puesta en marcha de un protocolo de inspección coordinado entre las diferentes administraciones, locales y autonómicas. "A día de hoy, desconocemos si existe este protocolo, pero sí sabemos que se están despilfarrando recursos", se queja Sánchez. "Hay inspectores para comprobar si existen barreras arquitectónicas en un local, otros para el ruido, otros que verifican la calidad de los alimentos y otros para la ley antitabaco. ¿Por qué no puede el inspector que comprueba el nivel del ruido verificar si se cumple o no la ley antitabaco?", pregunta el portavoz de Facua. "Existe déficit de inspectores en esta materia y la Junta no se plantea aumentarlos. Salud no protege lo suficiente a los consumidores".

El presidente de la Asociación Empresarial de Hostelería de Sevilla, Pedro Sánchez Cuerda, por contra, afirma que "la ley se cumple a la perfección en el 100% de los casos": "Si hay algún incumplimiento, son los mínimos, y a nosotros no nos ha llegado constancia de ninguno. En la hostelería tradicional no hemos recibido ninguna reclamación formal, ni en Sevilla ni en Andalucía", minimiza.

Tampoco ha recibido recientemente ninguna denuncia oficial la Asociación de Terrazas, Bares y Discotecas, el sector más afectado por las quejas gestionadas por Facua, según admite su presidente, Alfonso Maceda. "Los que quieren fumar se van fuera del local, lo que ha provocado el aumento de veladores y estufas"; y, como contrapartida, las denuncias por ruido de los vecinos de la zona. Maceda reconoce que, "si aún hay actividad", los empresarios no pueden permitir fumar en el interior del local, "aunque la puerta esté cerrada"; e insiste en que estos casos son "mínimos".

Los hosteleros andaluces cifraron en 2011 en más de 1.000 millones de euros las pérdidas que provocaría la nueva ley antitabaco como consecuencia de una caída de las ventas en bares, restaurantes y cafeterías, que bajarían hasta un 35%, según sus estimaciones. Hoy, Maceda reconoce que se han producido importantes pérdidas pero que no pueden concluir si son consecuencias de la crisis o de la normativa antitabaco.

En Sevilla capital, es el Ayuntamiento el encargado de estas inspecciones, mientras que en el resto de municipios de la provincia, son los inspectores de la delegación territorial de la Consejería de Salud los responsables. Aunque, si la delegación recibe alguna denuncia de un local de la capital, ésta puede intervenir.

En 2013, según los últimos datos facilitados por la Junta, se inspeccionaron 9.366 establecimientos en la provincia, se recibieron 131 denuncias y se abrieron 78 expedientes, pero sólo se impusieron 17 sanciones por el incumplimiento de la norma antitabaco.

El último informe de la delegación sevillana de Salud de la Junta de Andalucía, con fecha de 2013, anota también que en los centros sanitarios se realizaron 666 inspecciones con un porcentaje de cumplimiento del 100%. En las unidades especializadas en personas mayores, con discapacidad, sin hogar, drogodependientes y atención al menor se acometieron 1.461 controles, consiguiendo un 98% de éxito. Hoteles, hostales, pensiones y apartamentos tuvieron 224 inspecciones, alcanzando también el 100% de aprobación.

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