RELIGIÓN

Sevilla bien vale una escala

  • Más de 3.000 jóvenes de países como Ucrania, Corea del Sur o Malta llegaron ayer a la capital, donde pasarán unas jornadas de oración, ocio y cultura como preparación a su encuentro con el Papa en Madrid.

Ya están aquí. Los más de 3.000 jóvenes extranjeros que vivirán en Sevilla los Días en las Diócesis, como paso previo al encuentro con el Papa en Madrid. Durante todo el día fueron recibidos por los voluntarios de la Archidiócesis en el aeropuerto, en la estación de tren de Santa Justa o en diferentes plazas de la ciudad a donde llegaron en autobuses desde sus lugares de origen.

A la plaza de Carmen Benítez arribaron a la siete de la tarde 51 chicas y chicos procedentes de Ucrania. Allí los esperaban una veintena de voluntarios de la Hermandad de San Esteban, en su mayoría, y Juan José Sauco, párroco de San Bartolomé y coordinador del arciprestazgo. Les tenían preparado un recibimiento por todo lo alto, con banderas y una pancarta que les daba la bienvenida en su idioma, pero con lo que no contaban era con las canciones que los ucranianos traían preparadas y que interpretaron nada más bajarse del autobús. A esto, los sevillanos respondieron con un par de sevillanas, eso sí, no demasiado ensayadas.

La hermana María es una monja argentina que viene acompañando a los jóvenes y que hace las veces de traductora: "Elegimos quedarnos en Sevilla por toda su riqueza cultural y arquitectónica. Venir aquí ha supuesto tener que viajar más, pero merecía la pena". Mientras los sevillanos y los ucranianos rompen el hielo y tratan de medio entenderse chapurreando inglés, la religiosa explica el viaje: "Salimos el viernes 5. Hicimos una parada en Alemania y luego hemos estado en Manresa y Barcelona, desde donde salimos anoche".

Dando la bienvenida a estos chicos, también se encontraba Esther Vivas, una misionera sevillana que desde hace nueve meses está en Corea del Sur. Antes había pasado nueve años en Argentina. Ella contactó con la delegación de Pastoral Juvenil para ayudar en lo posible con los peregrinos coreanos que también llegaron ayer por la tarde: "Estoy aquí visitando a la familia, pero también quería ayudar. Me alegro mucho de haber conocido a este equipo de personas".

Después de un viaje de más de 3.000 kilómetros atravesando Europa, no había cuerpo para más. Era la hora de refrescarse y descansar. Los chicos se alojarán estos días en el antiguo convento de San Agustín, y las chicas en el colegio de las Mercedarias.

Pedro Reina y Eugenio Dorantes esperan en un banco de la estación de Santa Justa la llegada del AVE de las 11:35 procedente de Madrid. En el tren venían 13 jóvenes de Malta. Pertenecen al arciprestazgo de Lebrija y están allí para recogerlos y llevarlos a Las Cabezas de San Juan, donde serán acogidos por familias. "En Lebrija esperamos a 78 libaneses. Desde el martes ya tenemos a cinco chicas, pero se han ido de turismo a Córdoba y Granada", cuenta Pedro entre llamada y llamada. La organización es compleja y hay muchos aspectos que cerrar.

El AVE ha llegado con puntualidad. El contacto con los malteses es Mattew Gruppetta y Pedro pregunta por él en dos ocasiones a las personas que van subiendo del andén, pero sin suerte. "Esperemos que lleguen". Y llegaron. Sus camisetas azules les delataron. "¿Qué tal el viaje?" "Very good". Mattew explicó las intenciones de la visita: "Queremos conocer gente. Intercambiar experiencias. Hemos venido a Sevilla porque es una ciudad muy popular. Otros compatriotas han ido a San Sebastián y Valencia". A las 12:00 cogieron otro tren para Lebrija.

A los pueblos de la provincia también fueron llegando los peregrinos. Una de las localidades que más se ha volcado es Villaverde del Río. Durante la mañana de ayer los sirios y franceses comenzaron a inundar sus calles. Ya por la tarde, los italianos completaron los casi 300 jóvenes que este municipio acogerá durante los Días en las Diócesis.

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