Sevilla

Daoiz y Velarde, en la batalla de Lepanto

  • Hazaña. Él homenaje conmemorativo a los héroes del 2 de Mayo se convirtió en un acto de reconocimiento al regimiento antiaéreo del Copero que presta asistencia en Adana (Turquía)

EL texto sonaba a los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós. "Casi puedo escuchar los gritos en las calles, la confusión, el olor a pólvora, el miedo...". No lo dice Gabriel Aresti, el alter ego del escritor canario en el relato de los hechos del 2 de Mayo en Madrid. Lo ha escrito María Robles Santalla, 15 años, alumna de cuarto de ESO del colegio Buen Pastor, que ayer fue reconocida con sus compañeros Jesús Bullón, de segundo de bachiller, y Lola Vázquez, de sexto de Primaria, en el homenaje que cada año se le rinde junto a la estatua de Antonio Susillo a Luis Daoiz (1767-1808), el capitán compañero de armas, hazañas y muerte de Pedro Velarde (1779-1808).

Dos hijos de la Revolución Francesa, un sevillano y un montañés, esa alianza que tan fructífera ha sido en esta ciudad, que murieron en la defensa de su patria contra la invasión francesa. "¿Cómo alguien puede enfrentarse a la muerte sólo por la patria?", se pregunta la alumna en su texto titulado Más que héroes."Gracias a su esfuerzo, España es una gran nación", diría al final Juan Gómez de Salazar, teniente general de la Fuerza Terrestre. Dos militares con atuendo de época hicieron la ofrenda floral mientras velaba armas una escuadra de bastidores. Se repitió el colorido de todos los años, con la música de la antigua Soria 9. Sonó el himno de España, sin letra pero con la mejor literatura.

En el elogio de Daoiz, el capitán Paulino Vico Cardenete recordó la frase que Galdós pone en boca del artillero en respuesta a los términos "amenazadores y groseros" del jefe de la fuerza de ocupación francesa: "Si fuérais capaz de hablar con vuestro sable, no me tratariáis así".

"Sé que sois los únicos que habláis el idioma del mundo", se lee en el texto de la alumna del Buen Pastor. El homenaje a Daoiz y Velarde se hizo extensivo al contingente del Copero, Regimiento de Artillería Antiaérea 74, que actualmente presta sus servicios en la región turca de Adana, donde relevó a una batería holandesa. La estela de Daoiz y Velarde en los escenarios de la batalla de Lepanto donde Cervantes consiguió lo que su personaje soñó.

Juan Espadas, alcalde de Sevilla, acompañó al general Gómez de Salazar en la presidencia del acto y en la entrega de los galardones a algunos militares. La música y los uniformes atrajeron a muchos curiosos junto a la plaza que preside la estatua de Susillo cuyo boceto estaba en la casa de la familia Villalón Daoiz, como cuenta Manuel Halcón en su libro de Recuerdos de su primo el ganadero y poeta del 27.

Los militares llegaban por Baños y por Las Cortes. En la esquina de la calle Cardenal Spínola presenciaba la escena Anne Perret, francesa de la Provenza que descubrió Sevilla hace medio siglo y con el tiempo se convirtió en una de las principales agitadoras de la vida cultural de la ciudad. "Me equivoqué con los españoles", contó el capitán Vico Cardenete que llegó a decir Napoleón. La Historia convirtió el 2 de mayo en día festivo de Madrid gracias a dos héroes del norte y del sur que cambiaron el rumbo de los acontecimientos.

Dos siglos después, España y Francia son aliados contra enemigos comunes. Madrid vivió un armisticio balompédico con los afrancesados Zidane y Benzema.

Entre los familiares de Daoiz acudieron Ignacio Sánchez-Ibargüen, Manuel Alonso y José Barón, nieto de la sexta condesa de Daoiz, sobrino de la séptima y primo de la octava, Teresa Prat. "Como Daoiz murió soltero, el título se lo dio Isabel II a su hermana Rosario", explica José Barón. También le dio a la familia el título nobiliario de Parque de Monteleón, el regimiento que se sublevó contra los franceses. Carmen Barón, hermana de José, es la actual vizcondesa y ayer participó en un acto similar en Segovia.

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