Sevilla

El apoyo andaluz a Susana Díaz y el recelo catalán marcarán las primarias del PSOE

  • La presidenta ganará en Extremadura y Castilla-La Mancha, mientras que los tres candidatos están muy empatados en Madrid y en Galicia.

  • El apoyo del 'susanismo' a un desconocido Pedro Sánchez hizo que éste le sacase a Madina en Andalucía el 70% de la diferencia nacional.

  • Vea los resultados de las primarias socialistas de 2014.

Susana Díaz, ayer en Sevilla. Susana Díaz, ayer en Sevilla.

Susana Díaz, ayer en Sevilla. / josé ángel garcía

Ni el piscinazo de Patxi López ni el éxito de convocatoria de Pedro Sánchez han cambiado un ápice el cronograma inicial de Susana Díaz, a pesar de que algunos secretarios provinciales del PSOE andaluz opinan que van "un poco tarde". No hay nerviosismo. La presidenta andaluza, virtual candidata a las primarias socialistas, sostuvo hace meses que primero sería el qué (el partido) y después, el quién (la elección del líder). Bueno, pues el qué finaliza el próximo 25 de marzo, el día que el PSOE celebrará su conferencia económica, la que dirige el mediático José Carlos Díez. Con más atonía que pulso, los socialistas habrán aprobado su ponencia política, la que dirigió Eduardo Madina, y económica que llevarán al 39 congreso, fechado para el 17 de junio. De este modo, a partir del 25 de marzo, y no muchos días después, Susana Díaz presentará su candidatura en un acto que, posiblemente, tendrá lugar en Madrid, aunque no se descarta una intervención anterior, unas horas antes, en Andalucía.

No será ni un acto de la Junta de Andalucía, ni de ninguna federación, sino una escenificación personal, pagada con su candidatura. Buena parte del éxito de la presidenta en su carrera hacia Ferraz se la va a jugar en Andalucía, donde los pedristas intentan hacer mella en algunas provincias para bajar el total de sus apoyos. Si el rechazo a Susana Díaz no es muy alto en Cataluña, la comunidad que le es más refractaria, y los tres candidatos se reparten el pastel casi a partes iguales en Madrid, Galicia o Valencia, la presidenta ganará las primarias que se fijarán a finales del mes de mayo. Siempre que Andalucía le respalde.

Los sondeos que se están realizando entre los votantes socialistas no son ni indicativos del comportamiento que tendrá el cuerpo electoral, que son los militantes del PSOE y los del PSC. En las primarias de hace tres años, Eduardo Madina, por ser el conocido, fue entonces el favorito en este tipo de encuestas. Es cierto que hay un sentimiento del electorado más favorable a Pedro Sánchez, pero su valor es muy relativo, ya que se ha presentado a dos elecciones generales sin ningún éxito. Y en las segundas empeoró el resultado de las primeras.

Sin embargo, un vistazo al resultado de las primarias de 2004 sí arrojan algunas luces sobre el comportamiento de los afiliados. En esa ocasión, como ahora, el papel de la militancia andaluza es la clave. Eso, y la magnitud del rechazo que Susana Díaz pueda crear en otras comunidades. A la presidenta andaluza se le ha hecho un traje sureño, centralista y de aparato, la principal responsable del "golpe" de octubre, en definitiva; con sus propios tejidos, sí, pero en las redes hay muchos cargando tintas en esta dirección. Es esto lo que provoca esas aristas en otros territorios. Pues, bien, con tres candidatos en liza, todos más conocidos de lo que en su día fueron Pedro Sánchez y José Antonio Pérez Tapias, los resultados se aproximarán mucho más, con lo que el balance final se decidirá allí donde alguno de éstos obtenga una diferencia mayor. Por el volumen de militancia y por la procedencia de Susana Díaz, Andalucía, con unos 43.000 militantes, está llamada a ser la clave. Los susanistas quieren superar el 70% de los votos con una participación de otro tanto, mayor a la de 2014, pero los pedristas sostienen que no va a pasar del 60%, ya que Patxi López también tiene cierto respaldo en Andalucía.

Susana Díaz ganará sin más problemas en otras dos comunidades importantes -Castilla-La Mancha y Extremadura- y, en el peor de los casos para ella, estará muy igualada con los otros dos en Galicia, Madrid y Valencia. Sólo resta por saber con precisión qué ocurrirá en Cataluña. Allí tienen derecho al voto unos 13.900 militantes del PSC, aunque en sus últimas primarias, las que enfrentaron a Nuria Parlón y Miquel Iceta, no pasaron de los 10.000. Una debacle de Díaz en Cataluña podría ser compensada, sin embargo, con los resultados de Sevilla y de Jaén, donde hay tantos militantes y son territorios muy controlados por las direcciones provinciales y los aparatos institucionales. Pero no más, la presidenta andaluza necesita no quedar del todo mal entre el PSC. A su favor tiene la triple competencia: en Cataluña, la rebeldía frente al aparato y el malestar por la abstención a Rajoy beneficiarán a Pedro Sánchez, pero Patxi López tiene muy buen cartel: ha sido lehendakari, se le considera más serio que al ex secretario general y su postura federal no causa ninguna incertidumbre. A menos que la presidenta andaluza recupere un poco parte de su popularidad perdida allí, solventará su zona más preocupante.

Según explican desde la agrupación del Bajo Llobregat, que es susanista, Díaz llegó a ser bastante popular en Cataluña, fue uno de los únicos dirigentes federales que se atrevieron a comparecer en intervenciones públicas cuando el PSC estaba en el tránsito desde su apoyo al derecho a decidir a la actual posición. El soberanismo barría y, en frente, estaban Ciudadanos, algo del PP catalán y algunos socialistas. No era fácil entonces. Fue en un hotel madrileño donde Díaz le dijo al entonces primer secretario, Pere Navarro, que el derecho a decidir sólo era una mentira para esconder el derecho a la autodeterminación. Así ha sido.

Sin embargo, el PSC estuvo al unísono en contra de la abstención en la investidura de Mariano Rajoy, el compromiso de los socialistas catalanes con soluciones de Estado que pasen por un partido tan centralista como el PP es mínimo. Si en un sitio fue fuerte el no es no fue en Cataluña. Recuerden aquellos gritos de Iceta: "¡¡Pedro, líbranos de Rajoy y del PP!!". El apoyo que en su día le pudiese dar Nuria Parlón a la andaluza se esfumó por estos asuntos.

Tras los desencuentros de octubre, el PSC votó en la investidura de acuerdo con la decisión de su consejo nacional y no del comité federal, pero los dos partidos hermanos han hecho las paces con un nuevo protocolo que sustituye al de 1978. La solución es más blanda de lo que se preveía, Elena Valenciano, una de las negociadoras, se ha impuesto a la línea de Mario Jiménez, un tanto más dura. Los militantes del PSC no se tienen que inscribir en ningún censo, sino que vale el listado propio con la corrección de dejar fuera a los 3.000 que no están al corriente de sus pagos.

La tentación de excluirlos se conjuró cuando el PSC asumió que los acuerdos de gobierno en España los decide el Comité Federal y los de Cataluña, deben consensuarlos, al menos, con el PSOE.

Es cierto que hay otras comunidades, como Baleares, donde ocurre lo mismo, Díaz no es popular, pero en esos territorios las afiliaciones son muy bajas. También es el caso de La Rioja, donde su secretario general, César Luena, está ahora con Patxi López. En estas primarias a tres se trata, pues, de no quedarse muy atrás en cinco o seis comunidades y dar el zarpazo en una de las grandes.

Madrid y Valencia siguen a Andalucía en peso. En la comunidad central el voto está dividido a tres. Pedro Sánchez cuenta con los indignados; Patxi López con parte de la dirección, y Susana Díaz con quienes están en contra de ésta, caso de Tomás Gómez, más algunos alcaldes del cinturón. El presidente valenciano, Ximo Puig, apoyará a Susana Díaz, y él se juega también su liderazgo frente a quienes dentro de su propio Gobierno están con Sánchez. Galicia es un caso similar al de Madrid.

Situémonos, pues, en Andalucía. En 2014, la maquinaria susanista se puso al servicio del desconocido Pedro Sánchez y en contra de Eduardo Madina, mucho más popular a priori. Sánchez le sacó 12.655 votos en Andalucía y 3.396 en el resto del país. El 70% de la diferencia total. No es que Andalucía impusiese el resultado, pero sí fue aplastante gracias al apoyo personal de Díaz. ¿No será capaz la presidenta, esta vez, de dejar atrás a su patrocinado con unos 12.000 votos de más? Ésa es la cuestión.

Si atendemos a su liderazgo como presidenta y como secretaria general, pocas dudas cabrían, pero Pedro Sánchez cuenta en el sur con más leales que en su día Madina. Desde hace semanas, en Cádiz, Málaga, Almería y Jaén hay pedristas recorriendo las agrupaciones provinciales. En Sevilla capital también se han constituido, no son muchos, pero el alcalde de Dos Hermanas, la segunda población de la provincia, es el patrocinador de Sánchez, el que le sacó del sueño de sus dudas. Al pedrismo se le ha sumado una parte de los antiguos guerristas e Izquierda Socialista, son personas muy activas, sin vínculos con las instituciones donde gobierna el PSOE y más fuertes en las zonas donde el partido es más débil. Están convencidos de que ganarían si Patxi López se retirase, de ahí las llamadas constantes, sin éxito, a la puerta del ex lehendakari.

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