Herencias judiciales

Urbanismo destina 2,2 millones para expropiar el solar de Toxicología

  • La operación fue aprobada por Zoido con la intención de ampliar las instalaciones en una parcela de 5.500 metros cuadrados

La parcela se encuentra en la confluencia de las avenidas Doctor Fedriani con San Jerónimo. La parcela se encuentra en la confluencia de las avenidas Doctor Fedriani con San Jerónimo.

La parcela se encuentra en la confluencia de las avenidas Doctor Fedriani con San Jerónimo. / Juan Carlos Muñoz

Juan Espadas continúa pagando las irregularidades anteriores a su llegada a la Alcaldía. Ahora toca abonar 2,2 millones del justiprecio por la expropiación de la parcela en la que se encuentra el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Sevilla tras una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) fechada el 12 de marzo del 2018.

La Gerencia de Urbanismo ha aprobado el gasto para un solar que cuenta con 5.506 metros cuadrados en las confluencias entre las avenidas Doctor Fedriani con San Jerónimo. La expropiación fue aprobada en octubre de 2011 por el popular Juan Ignacio Zoido con el objetivo de ampliar las instalaciones. El gobierno socialista aún no tiene previsto ningún uso para esos terrenos.

El primer edil tuvo que abonar hace unos meses otras dos facturas de peso. Uno fue para resolver un pago de 12 millones de euros a Emasesa, ya que el Ayuntamiento ha estado 12 años sin pagar el agua que se consumía en sus edificios. El interventor municipal ordenó auditar esa deuda, que se encontraba sin contabilizar en el presupuesto y que se remonta a 2003. Otra de las herencias judiciales que estaban en la agenda es con la compañía sevillana de ingeniería y construcciones Detea. La empresa estaba a la espera de la resolución del juicio derivado de su demanda por los edificios de la Cartuja conocidos como los charlies, cuya cesión formaba parte del pago por la construcción de la jefatura de Ranilla. En este caso, Detea reclamaba más de 20 millones por los dos años y medio de retraso en la cesión de los mismos y el ruinoso estado en el que se encontraban en el momento de la entrega.

El Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses de Sevilla se mudará al campus de la Universidad Pablo de Olavide. El traslado ya cuenta con el visto bueno del Ministerio de Justicia. Algunos de sus miembros visitaron hace unas semanas los terrenos y mantuvieron una reunión con el rector, Vicente Guzmán. Este nuevo edificio permitirá acabar con el déficit de espacio que sufre la delegación debido al continuo aumento de las necesidades del organismo.

El Ayuntamiento aún no tiene previsto ningún uso para el terreno de Doctor Fedriani

El siguiente paso consiste en que Justicia realice una petición oficial para que la Olavide ceda a Patrimonio del Estado una parcela frente al Instituto de la Grasa durante 75 años para levantar un moderno edificio que contará con los últimos avances. Las previsiones del ministerio es sacar a licitación el proyecto en 2020 y que los Presupuestos Generales del Estado de ese año cuenten con una partida para levantar una edificación que tendrá al menos 7.500 metros cuadrados edificados.

La actual sede en la avenida Doctor Fedriani se encuentra saturada. En las instalaciones trabajan todos los días más de cien trabajadores cuando están preparadas para unos cuarenta. Desde la dirección del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses apuntan que la falta de espacio impide, por ejemplo, la compra de más aparatos ante la falta de espacio. Una de las mejoras previstas con el traslado al campus de la Olavide es la posibilidad de aumentar la plantilla, los investigadores y los doctorando.

Hasta que se complete la mudanza, la sede frente al cementerio de San Fernando seguirá recibiendo partidas para mejorar el espacio como en los últimos años. Hace cinco se realizaron unas obras de acondicionamiento y adaptación a la normativa de incendios, evacuación y accesibilidad por un importe de 153.371 euros. En el 2015 se desarrollaron trabajos de rehabilitación del forjado del almacén, construcción de una edificación modular y el cerramiento de los despachos con un presupuesto de 49.674 euros, así como unas obras de instalación de sistemas de climatización por 7.283 euros, la ampliación del almacén de nitrógeno por 5.130 euros, y la sustitución del pavimento y saneamiento en el patio interior por 14.347 euros.

En el 2016 se realizó una inspección de la red de saneamiento, y la elaboración de un informe y valoración de reparaciones de esa misma red por un importe de 2.635 euros. En el 2017 se realizaron varias actuaciones por un importe superior a más de 135.000 euros.

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