Calle Rioja

Zoido vuelve a ‘mandar’ en Sevilla

  • Antonio Zoido, que abría y cerraba la puerta de arrastre de la Maestranza, quiere abrir la Puerta del Príncipe con el espectáculo de Israel Galván que abre la Bienal que dirige

Ortiz Nuevo, Rosalía Gómez y Antono Zoido. Tres directores de la Bienal en una foto de 2012. Ortiz Nuevo, Rosalía Gómez y Antono Zoido. Tres directores de la Bienal en una foto de 2012.

Ortiz Nuevo, Rosalía Gómez y Antono Zoido. Tres directores de la Bienal en una foto de 2012. / Victoria Hidalgo

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EN la fotografía que acompaña a esta crónica, fechada el 21 de noviembre de 2012, durante la presentación de un libro sobre el Maestro Otero, aparecen tres de las cuatro últimas personas que han estado al frente de la Bienal de Flamenco. Cronológicamente, Rosalía Gómez, crítica de flamenco de este periódico, se correspondería con Vicente del Bosque, que ese mismo año ganó la Eurocopa con la selección española. La Bienal, como el combinado nacional, ha tenido en muy poco tiempo tres seleccionadores: a Cristóbal Ortega, el único ausente de la foto, le sustituyó José Luis Ortiz Nuevo, el padre de la criatura, el más longevo en la primera época, donde hizo de Miguel Muñoz, el más fugaz en la más reciente, donde fue tan breve como su paisano Fernando Hierro. A Antonio Zoido Naranjo, un renacentista de casi todo y un ágrafo del fútbol, el destino le ha asignado el papel de Luis Enrique y la verdad es que su primera lista, los nombres de la Bienal entrante, ha despertado justificadas ilusiones.

El flamenco es un viaje al territorio de lo sagrado. La Bienal abre las puertas de su programación en el muelle de la Sal, junto a la estatua de la Tolerancia que en la época de Ortiz Nuevo como concejal de Cultura se le encargó a Eduardo Chillida; a los pies de la estatua de Antonio Mairena, de cuya muerte en plena celebración del festival flamenco que él mismo puso en marcha se cumplen mañana 35 años.El espectáculo Arena es la gran apuesta rompedora para abrir boca en la Bienal. Israel Galván llega a la que fue la tierra prometida de Antonio Zoido, que muchos primaveras, cada vez que los clarines sonaban como colofón del Domingo de Resurrección para abrir la temporada taurina, era el encargado de abrir y cerrar la puerta de arrastre de la Maestranza, por donde salen las mulillas y entran los toros muertos.

Esta Sevilla de septiembre vuelve a ser de Zoido porque dirigir la Bienal es como ser alcalde de los cabales en ese abigarrado espectro donde caben puristas y heterodoxos. Todos los Zoidos vienen de Extremadura: el que fue alcalde, Juan Ignacio, nacido en Montellano, pancipelado de aliento, se crió en Fregenal de la Sierra. Estos Zoido, el que dirige la Bienal y su hermano Florencio, catedrático de Geografía, vienen de Monesterio, también en la provincia de Badajoz, ruta de conquistadores y pintores.

A mediados de los ochenta, el consejero de Cultura Javier Torres Vela, con Borbolla en la presidencia, puso en marcha la Biblioteca de la Cultura Andaluza. Antonio Zoido Naranjo dirigió y coordinó una obra muy ambiciosa que surgió gracias a un acuerdo de colaboración con Ediciones Andaluzas Unidas.Más de medio centenar de títulos donde ocupa un lugar muy relevante una época que en este 2018 podríamos denominar como el tiempo de Murillo: libros monográficos sobre poetas, dramaturgos, imagineros o pícaros del Siglo de Oro, ésta última a cargo de Rafael de Cózar, un ambicioso trabajo acompañado de un léxico de marginalismos del Siglo de Oro que editó la Universidad de Salamanca en 1977.

Antonio Zoido consta en todos los libros como director y coordinador, pero en dos ocasiones su nombre se sale de ese frontispicio de la responsabilidad editorial. En el libro de Manuel Bernal Rodríguez La Andalucía de los Libros de viajes del siglo XIX, Zoido traduce del italiano los textos de Edmundo D’Amicis, mientras que Juan Eslava Galán, dos años antes de ganar el Planeta, traducía para esta edición los textos viajeros de Washington Irving, Richard Ford o George Borrow. Las traducciones del árabe son de Rafael Valencia. La otra presencia de Zoido en la Biblioteca que dirigió, bienal de las letras, es la introducción que hace del libro El Folk-Lore Andaluz de Antonio Machado y Álvarez. Los dos hijos de Demófilo están en este catálogo: Antonio Machado es uno de los personajes de Paisaje Andaluz con Figuras de Antonio Gala, que en dos volúmenes abría la nómina de libros. El número seis de la colección es El mal poema y otros versos, de Manuel Machado.

Ya entonces se cruzaron los destinos de Ortiz Nuevo y Antonio Zoido, protagonistas de la espantá y el relevo de la tormenta vivida dentro de la Bienal. La Biblioteca de la Cultura Andaluza publicó el libro de Ortiz Nuevo Pensamiento Político en el cante flamenco. No es la única obra dedicada a esta manifestación artística en este proyecto editorial. Félix Grande, que fue pregonero de la Bienal y letrista de un trabajo de Lebrijano, firma Agenda Flamenca; Fernando Quiñones prologaba Misterios del Arte Flamenco de Ricardo Molina.

Zoido se rodeó de un magnífico elenco de firmas en todos los palos de la intelectualidad: García Montero selecciona los textos que Alberti le dedicó a Lorca; Javier Salvago o Fernando Ortiz se adentran en el mundo de Bécquer; Abelardo Linares lleva el timón de una obra de Rafael Cansinos-Asséns sobre la copla andaluz; Felipe González prologa Noticias de Andalucía, de Alfonso Carlos Comín, padre de unos de los consejeros de la Generalitat huidos de la Justicia; y Pepe Luis Vázquez le hace el paseíllo a la Tauromaquia Fundamental de Rafael Ríos Mozo, que tuvo que añadir un Anexo Trágico para reflejar la cogida mortal de Paquirri en Pozoblanco la misma semana de septiembre de 1984 en la que Borges disfrutó de los cantes de la Bienal de Flamenco en la plaza del Lucero. En la lista están los antropólogos Isidoro Moreno y Salvador Rodríguez Becerra, que dedicaba su texto a Julio Caro Baroja. Un paseo desde el pensamiento de Al-Andalus al de Ortega y María Zambrano.

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