Cabalgatas en los barrios de Sevilla La alegría más repartida

Una de las carrozas de la cabalgata de Triana Una de las carrozas de la cabalgata de Triana

Una de las carrozas de la cabalgata de Triana / Juan Carlos Vázquez

La alegría más repartida. El 6 de enero comienza en los hogares sevillanos envuelto en papel de regalo. El que en pocos minutos es arrancado para ver lo que esconde en su interior. Una liturgia familiar que viene precedida de múltiples tradiciones. Los vasos de leche con algún dulce que se les deja a sus Majestades de Oriente para que repongan fuerzas durante la noche. El rosco que espera a ser degustado por la mañana. La ilusión por hacerse con el premio que se esconde bajo la nata, la trufa o el cabello de ángel (a gusto siempre del consumidor).

La mañana de Reyes se vive en la intimidad doméstica. En la inocencia de los más pequeños y en la satisfacción de los mayores. Una alegría que se desborda en los barrios cuando los cortejos de la ilusión recorren las calles donde los tres magos se multiplican para que no haya rincón de Sevilla que se quede sin su presencia.

Un ritual que ya tiene sus expertos, conocedores de cuáles son las cabalgatas de barrio que más juguetes tiran. Mañanas y tardes de colorido que ponen los últimos acordes a unas fiestas alargadas en el calendario.

Más de 6.500 personas han participado en alguna de las 22 cabalgatas de Reyes Magos que recorren desde el pasado día 4 los distintos barrios de los Distritos de la ciudad con ausencia de incidencias destacables y ambiente festivo.

La salida de estas cabalgatas, que en algunos casos están organizadas por los propios Distritos y en otros por entidades con la colaboración de éstos, comenzó en la tarde del sábado con la de Padre Pío, continuó este domingo con la de Su Eminencia y ha proseguido durante toda la jornada del día 6 en distintos puntos de la ciudad.

En total, han participado en torno a 144 carrozas y una veintena de bandas que han recorrido 390 calles de la ciudad. En cifras globales, se han repartido más de 30.000 kilos de caramelos y más de 28.000 juguetes y obsequios. La afluencia de público ha sido importante, ya que ha rondado las 200.000 personas.

La más popular de todas es la de Triana. El antiguo arrabal pone también sus señas de identidad al día de la Epifanía. Las cifras delatan su envergadura:19 carrozas, 550 niños y tres bandas de música. La Estrella de la Ilusión está encarnada por una tocaya:Estrella Cubiles. Su elección corresponde a las entidades socio-culturales del barrio. El rey Melchor lo encarna el ex jugador bético y director de la Escuela de Fútbol Triana Ar-Rabad, Daniel Martín Alexandre. Gaspar está encarnado por Manuel Garrido y Baltasar, por el vicario parroquial de Santa Ana, Ildefonso Milla. Una cabalgata que sale, a las seis de la tarde, de la Avenida de Coria.

Como novedad de su cortejo, destaca la incorporación de 'El bus de la Ilusión' (gracias a la colaboración con la empresa de autobuses turísticos City Sightseeing). En él participan niños de la Piel de Mariposa, una iniciativa de Balonmano Triana.

Y de aquel margen del río al otro extremo de la ciudad, Sevilla Este, donde también llegan los Reyes, que para eso son Magos. Aquí la Estrella de la Ilusión está protagonizada por Lola López; el rey Melchor, por Joaquín Vailas Cintado; Gaspar, por Juan de Dios Delgado; y Baltasar, por Antonio de Dios Martínez.

Y en el norte de la ciudad, el barrio de San Jerónimo también vive otro 6 de enero entre el ambiente festivo que protagonizan los 160 niños participantes, los beduinos y las charangas. Su salida es bastante tempranera, a las 10:30 del Centro Cívico Antonio Brioso. La Estrella de la Ilusión está encarnada por una joven cuyo nombre supone un símbolo de los nuevos tiempos:Jennifer Sánchez Gil. Antonio Jesús Helguera García hace lo propio con el Gran Visir, mientras que los Reyes lo están por Francisco Javier Valverde (Melchor), Francisco Muñoz (Gaspar) y Jesús Ordóñez (Baltasar).

De nuevo la magia, la ilusión y la diversión inundaron las calles de una ciudad que pone, así, el punto final a unas fiestas cuyo prólogo comenzó bien temprano. Nada menos que el último viernes de noviembre, cuando se encendieron todas las luces del centro y de los barrios. Más de un mes en el que el ambiente propio de estas fechas ha llenado las calles del Casco Antiguo de sevillanos y forasteros, muchos de los cuales han asistido al espectáculo de luz y música que protagonizaban los ángeles luminosos de la Plaza de San Francisco. Momentos que ya quedan en la memoria cuando hoy se recoja el árbol y el belén. Otra Navidad en el desván del recuerdo.

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