Economía

Los impagos de alquileres crecen un 14% y la deuda llega a 7.000 euros por hogar

  • Los sevillanos dedican el 40% de su sueldo a los gastos derivados del arrendamiento

  • El 50% de los desahucios practicados por los juzgados en 2017 fueron a inquilinos de viviendas urbanas

Edificio de viviendas en Sevilla Edificio de viviendas en Sevilla

Edificio de viviendas en Sevilla / José Ángel García

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La morosidad en alquileres no deja de crecer a pesar de la mejora de la situación económica. Mientras que en las comunidades de vecinos, cuyos miembros son propietarios de una vivienda, las deudas contraídas descienden progresivamente desde hace cuatro años, no ha ocurrido lo mismo con los arrendamientos.

Los impagos de alquileres urbanos han aumentado un 14% en 2017 con respecto al ejercicio de 2016 en Sevilla capital, según un informe publicado recientemente por la plataforma Ficheros Inquilinos Morosos (FIM). Se trata de un incremento de 10 puntos por encima al registrado en toda Andalucía (5,2%).

“Los sevillanos destinan 600 euros al mes de media a pagar las rentas del alquiler. Dicho de otra manera, del total de ingresos mensuales, dedican alrededor del 40% de ellos a pagar el alquiler. Tener que destinar un porcentaje tan alto del sueldo hace que cualquier gasto inesperado influya a la hora de pagar los diferentes costes relacionados con el arrendamiento”, señala Sergio Cardona, director de Estudios y Calidad de Fichero de Inquilinos Morosos. “Cuando se tiene que hacer un esfuerzo superior al 30% de los ingresos, existen probabilidades muy altas para que se produzca un caso de impago”.

Los inquilinos morosos deben a los propietarios de los inmuebles una media de 7.051 euros por hogar, 2.500 euros más que hace una década, en 2007, cuando la deuda ascendía a 4.595,42 euros de media. “En Sevilla existe una morosidad latente y una de las primeras obligaciones a las que no hacen frente son a los gastos del alquiler”, continúa Cardona.

Sevilla es la segunda provincia andaluza con la deuda más alta (7.051 euros). El puesto del ranking lo ocupa Málaga, aunque la diferencia con Sevilla es mínima (7.121 euros de media); mientras que las provincias con los alquileres más bajo, y, por tanto, con menos morosidad son Jaén y Huelva, según explica el directivo de FIM.

“El perfil del inquilino suele ser el de una persona joven, en torno a los 30 años, soltero o en pareja, que bien se ha independizado o se quiere independizar. Por lo general, la situación económica de estas personas es más inestable. El perfil de los propietarios, por otro lado, es el de una persona más madura y con unos ingresos estables, de ahí que las deudas de éstos con sus comunidades de vecinos haya disminuido y los impagos de alquileres aumenten, ya que la situación económica de los más jóvenes no ha mejorado”, aclara Sergio Cardona.

El director de Estudios y Calidad de FIM explica que en los últimos tiempos el mercado de viviendas, oficinas y locales en alquiler ha aumentado considerablemente, lo que incrementa también las probabilidades de incidencias e impagos. “Cuando nosotros empezamos a trabajar en este sector, allá por 2005, sólo el 7% de los españoles vivían de alquiler, hoy esa cifra supera el 20%. Al irse incorporando más personas al mercado de alquiler, nos encontramos más incidencias”.

El auge de las viviendas turísticas ha hecho que disminuya la oferta de inmuebles para uso residencial, disparándose los precios. Sin embargo, esto no ha hecho que baje la morosidad entre los inquilinos. “Sólo en Baleares, Barcelona y Valencia hemos notado este impacto, en el resto del país no ha bajado la morosidad por la mayor presencia de viviendas turísticas”, asegura Cardona.

Crecen los desahucios

Según las últimas estadísticas del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en 2017, los juzgados de la provincia de Sevilla llevaron a cabo 1.419 desahucios, un 17% más que en el ejercicio anterior. Se trata de la cifra más alta desde 2013 (dato más antiguo disponible en la memoria del CGPJ). De estos 1.419 lanzamientos, 711 eran arrendamientos urbanos, es decir, el 50%, y 589 ejecuciones hipotecarias. Los 119 restantes fueron otro tipo de lanzamientos judiciales.

En Sevilla capital, se registraron 799 desahucios, el 56% de toda la provincia, de los cuales 403 correspondían a familias que no pudieron hacer frente al pago del alquiler y que fueron obligadas a abandonar las casas en cumplimiento de la Ley de Arrendamientos Urbanos, mientras que 293 fueron ejecuciones hipotecarias.Aunque se habla de una mejora de la situación económica y los medios de comunicación ya no hablan de desahucios ni hay movilizaciones al respecto, lo cierto es que los lanzamientos no cesan y tampoco disminuyen. En el primer trimestre de 2018, los juzgados aprobaron 445 desahucios en la provincia de Sevilla, un 31,6% más que en el mismo periodo de 2017.

Fichero de Inquilinos Morosos

El informe del Fichero de Inquilinos Morosos se basa en un listado creado por esta organización por el cual los damnificados introducen los datos de los morosos en toda España como alerta a otros propietarios. FIM también incluye información de sentencias judiciales. En su base de datos se puntúa al futuro inquilino del mismo modo que las agencias de calificación hacen con los países deudores, desde la D, de alerta de una alta probabilidad de impago, a la triple A, que es una garantía de cobro.

Este fichero también existe en otros países, pero para poder introducir los datos del inquilino en esta base de datos, es necesario incluir en el contrato de arrendamiento una cláusula donde éste dé su autorización. “Con esta cláusula firmada, si el inquilino no paga, el propietario puede inscribirle automáticamente en el fichero. También sirve para prevenir, porque si un inquilino no quiere firmarla, claramente es una mala señal”, destaca Cardona.

En España hay casi dos millones de contratos de alquiler que contienen esta cláusula, que cada vez es más habitual. Este sistema se ha convertido en una buena fórmula para eliminar del mercado al moroso profesional.

Desde FIM recomiendan “tomar las medidas preventivas necesarias antes de firmar un contrato de alquiler”. “Es básico contar con la mayor cantidad de datos objetivos posibles que permirar conocer la solvencia y viabilidad del candidato a inquilino para tomar una decisión fundamentada”, concluye Sergio Cardona.

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