Sevilla

La amarga despedida de Francisco Ledesma en Santa Teresa

  • Diferencias entre su familia y cierto retraso en los trámites han ocasionado que el cadáver de este querido líder vecinal tenga que permanecer tres días en casa y tarde cinco en ser enterrado

Francisco Ledesma Zaya, arriba a la derecha. De fondo, el bloque de pisos sonde vivía. Francisco Ledesma Zaya, arriba a la derecha. De fondo, el bloque de pisos sonde vivía.

Francisco Ledesma Zaya, arriba a la derecha. De fondo, el bloque de pisos sonde vivía. / José Ángel García

Cinco días para ser enterrado, tres de ellos en la misma cama donde fue encontrado muerto la mañana del lunes 28 de octubre. No es esta la despedida que nadie en el barrio de Santa Teresa hubiera pensado para un querido y reconocido líder vecinal como fue Francisco Ledesma Zaya.

Paco, como era conocido por todos, falleció por causas naturales de madrugada hace dos lunes. El cuerpo sin vida del que fuera presidente de la asociación de vecinos de Santa Teresa, Amate y Regiones Devastadas durante muchos años y un reconocido socialista, muy cercano a los dirigentes políticos del PSOE de Sevilla, fue encontrado por su hija, la pequeña de cuatro hermanos con la que convivía, la mañana del 28 de octubre. Ésta, tras ver que su padre no reaccionaba sospechó que podría estar muerto. Una situación que horas después confirmó el servicio de Emergencias 112 que, según el relato de los familiares, fue el primero en acudir y certificar la muerte de Paco.

Lo que hasta aquí parece todo dentro de lo normal en el caso de la muerte de un vecino que contaba ya con 81 años y que fallece por causas naturales empezará a enturbiarse hasta el punto de que el desenlace de la vida de Paco Ledesma quedará envuelto en una desagradable historia entre algún retraso en los trámites y ciertas diferencias familiares que harán que el cadáver de este querido vecino del barrio de Santa Teresa, al que dedicó gran parte de su vida, permanezca en casa cerca de 72 horas y no pueda ser enterrado hasta cinco días después de su muerte.

"Por su mala cabeza", admite una de sus hijas, ha tenido que ser enterrado recurriendo a los servicios funerarios gratuitos del Ayuntamiento

Según aclara otra de sus hijas, Paco "por su mala cabeza", dejó de pagar el seguro de decesos hace años. Una decisión que sabían que "tarde o temprano se convertiría en un problema" para la familia como así fue hace dos semanas cuando falleció. Ante la imposibilidad familiar de poder hacer frente al coste económico que supone pagar un entierro sin seguro, se decide que Paco sea enterrado por lo social, es decir, beneficiándose de los servicios funerarios gratuitos del Ayuntamiento de Sevilla destinados a personas que carecen de medios económicos o seguros para afrontar este gasto.

Se hace cargo de esta gestión otro de los cuatro hijos, uno de los dos varones, que, tras comprobar que su padre está muerto y yace en su cama en la casa donde vivía con su hija menor, con la que ni él ni su hermana mayor guardan ningún tipo de relación, acude a la UTE Tres Barrios-Amate para informarse de cómo se solicita este trámite. Una vez recibida la información, al día siguiente queda entregada toda la documentación y la familia queda a la espera de que alguna funeraria acuda a retirar el cadáver, que lleva ya más de 24 horas en la cama, tal y como fue localizado el día de su muerte.

"A las 11:00 de la mañana del martes ya teníamos entregada toda la documentación y nos dijeron que ya estaba todo y que una funeraria se pondría en las próximas horas en contacto con nosotros", afirma la hija mayor del fallecido. Es aquí donde empieza una espera agonizante para esta parte de la familia y que acaba desesperándose. "Eran las siete de la tarde y aquí no había aparecido nadie", confirman.

Ante esta incertidumbre y sin saber muy bien qué hacer o adónde acudir, una nieta del fallecido y su madre se ponen en contacto de nuevo con el 112 e incluso, ante la desesperanza, llaman a la Policía Nacional para comprobar si esta espera estaba dentro de los normal. "En el 112 nos dijeron que eso no era cosa de ellos, que ellos no recogen cadáveres", relata angustiada esta mujer, que asegura que es una respuesta similar a la que le dieron desde la Policía. "Nos dijeron que los papeles estaban todos en regla y que teníamos que esperar", afirma la hija de Paco. "¿No tener seguro quiere decir que un cadáver pueda estar en una casa tres días?", se pregunta atónita la mujer.

¿No tener seguro quiere decir que un cadáver pueda estar en una casa tres días?, se pregunta una de sus hijas

No obstante, fuentes municipales han asegurado a este periódico que supieron del caso de Paco desde el primer momento y su reconocido socialismo y su buena relación, tanto con la familia socialista como con representantes del PP en Sevilla, hizo que la pérdida de este querido vecino supusiera una gran pena en muchos dirigentes políticos, sobre todo entre los miembros del equipo de Juan Espadas, que hizo que "en todo momento" se mantuviera el contacto con la hija con la que convivía el fallecido.

"Desde los servicios sociales e incluso desde la misma Concejalía de Bienestar Social se mantuvo el contacto directo con la familia para que no les faltara de nada y estuvieran atendidos en todo lo que necesitaran", han afirmado las mismas fuentes.

En cualquier caso, esto no quita que desde el martes por la mañana que se entregó la documentación en servicios sociales para que se procediera a la retirada del cadáver de Paco de la casa y se empezara a gestionar su entierro, llegara el miércoles por la mañana, más de 48 después de su muerte, y el cuerpo sin vida siguiera en el mismo sitio donde fue localizado por su hija la mañana del lunes.

Es aquí cuando la desesperanza de la otra parte de la familia ante la falta de información, ya que al no hablarse con la mujer que convivía con Paco no sabían del interés municipal en el caso, deciden solicitar una autopsia para ver si alguien les ofrecía alguna respuesta del porqué seguía el cadáver de Paco en la misma situación desde el lunes por la mañana.

"Llamamos a la Policía Nacional de nuevo, la misma que nos había dicho que eso no era cosa suya, y le explicamos lo que nos había pasado y que queríamos solicitar una autopsia. Fue decir eso y teníamos una patrulla en la puerta de casa en menos de diez minutos", afirman estos familiares. "Ellos mismos se quedaron blancos cuando les dijimos que el cadáver de mi padre llevaba tres días en casa", matiza.

A partir de este momento el caso pasa a ser gestionado por la vía judicial y acuden a la casa donde seguía el cuerpo de Paco agentes de la Policía Científica para recabar datos y pruebas. Según han explicado a este medio desde el Ayuntamiento, el miércoles sobre el mediodía coinciden en la casa la Policía, que había sido llamada por una parte de la familia, y los servicios funerarios que se habían enviado desde la UTE Tres Barrios-Amate para proceder al entierro de este hombre por lo social tal y como se había solicitado.

"La funeraria se encuentra con la Policía Nacional en la casa cuando acudió a recoger el cadáver y al ver que se ha iniciado un proceso judicial se marcha sin el cuerpo del fallecido", aclaran las fuentes municipales.

El Día de Todos los Santos, cinco días después de que se certificara su muerte, Paco Ledesma pudo descansar en el cementerio de San Fernando

Tras esta situación, el forense ordenó el levantamiento del cuerpo al tercer día de haber sido localizado sin vida en la cama y fue trasladado al Anatómico Forense para la realización de la autopsia, tras la cual un juez autorizó su entierro. "Si no nos da por decir lo de la autopsia, aquí no viene nadie", insiste la hija mayor del fallecido. 

Finalmente Francisco Ledesma Zaya, que nació en San Marcos pero que al conocer a su mujer -vecina de Santa Teresa- vinculó para siempre su vida a esta zona de la ciudad en la que muchos pudieron contar con su ayuda, pudo ser enterrado el viernes 1 de noviembre por la mañana en el cementerio de San Fernando, precisamente en el Día de Todos Los Santos, cinco días después de que el 112 certificara su muerte y tras tres días en los, por distintas circunstancias, sus familiares tuvieron que convivir con el cadáver en casa.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios