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Sevilla

Así apagó Sevilla sus escaparates y rótulos por el ahorro energético

  • En busca de la consecución de los objetivos de ahorro de energía establecidos, la capital hispalense apaga por completo desde las 22:00 dejando una estampa, cuanto menos, impactante

  • Sevilla no apaga sus monumentos

Apagado de luces de escaparates en el centro de Sevilla. / Juan Carlos Muñoz

Llegó el día de la entrada en vigor del decreto del consumo energético y escaparates y rótulos en Sevilla se fueron a negro anoche. Será una medida que cambiará el aspecto de las principales calles comerciales de la capital durante los próximos meses y que no afecta a sus monumentos, que, por ahora, mantienen su iluminación.

El encarecimiento y la escasez de recursos energéticos que llevan ya prolongándose varios meses están teniendo un impacto más que visible sobre el día a día de la ciudadanía y el funcionamiento habitual de núcleos poblacionales, especialmente en los más extensos, de todo el globo.

Esto se debe a que, en vista de las mencionadas problemáticas, desde los órganos institucionales a todos los niveles y de todos los ámbitos se ha decidido tomar una serie de medidas que reduzcan el consumo de electricidad y otros recursos con efecto inmediato, no solo con fin de mantener el presupuesto de cada uno de los mencionados núcleos y el de sus habitantes en una situación de, al menos, relativa estabilidad. 

También se busca conseguir reducir el impacto medioambiental que inevitablemente se ha producido tras décadas de usos masificados de la energía en todas sus formas, más aún en grandes urbes.

Los comercios de Sevilla se apagan

Esta iniciativa, a su vez, nos deja imágenes que sin duda desentonan con la de la Sevilla que siempre hemos conocido. Sin ir más lejos, algunas de las calles más comerciales de toda la ciudad, como son Sierpes y Tetuán, han apagado todas sus luces llegadas las 10 de la noche, dejando una estampa insólita.

Los escaparates que más vida han dado a la capital hispalense, como pueden corroborar visitantes y habitantes de la ciudad, apagados por completo...una escena desconcertante, en definitiva.

Ahora bien, quizás también sea este un momento que marque un antes y un después en la manera que todos vemos Sevilla, y no sea precisamente un cambio a peor.

Aunque también nos extraña, ver estos escaparates y rótulos antaño encendidos las 24 horas completamente fuera de servicio nos enseña que además de ser una ciudad de arte, magia y carácter, Sevilla también es una ciudad que quiere revertir una situación de emergencia ecológica mundial.

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