Sevilla

Todo por aprobar en septiembre

  • Muchos estudiantes sacrifican sus vacaciones de verano y acuden a academias particulares con el fin de preparase para recuperar las asignaturas que han suspendido durante el curso académico

La llegada del verano equivale a vacaciones para la mayoría de los estudiantes. Playa, deporte, fiesta, diversión, relax... pero no para todos. Cada año son más los jóvenes que acuden a academias y centros de estudio para intentar recuperar en septiembre las asignaturas que no han aprobado en junio. Todo sea por no tener que repetir curso.

Si bien trabajan con alumnos de institutos y universitarios "en verano nos dedicamos básicamente a estudiantes de Bachillerato", explica Rosa González, directora del centro de enseñanza Claustro. Rosa lamenta que asistan menos alumnos de los que necesitarían acudir, debido a que es difícil compaginar el estudio en una academia con las vacaciones familiares. "Muchos se van a la playa con sus padres y se organizan para estudiar como pueden", comenta.

Desde jóvenes con más de medio curso por aprobar, hasta chicos a los que se les ha atascado una materia en concreto. El perfil del alumno es variado. Respecto a las materias que más se atragantan, si bien antiguamente la Física, la Química y las Matemáticas eran las que peor fama tenían, parece que hoy hay mayor disparidad. "Sobre todo Matemáticas -más las de Sociales que las de Ciencias- y Lengua. Aunque también hay mucha gente a la que se le atascan los idiomas, incluso el latín y el griego, asignaturas que ya pocos alumnos cursan", explica la directora.

Hacer que el estudiante se sienta cómodo, motivado, y una enseñanza personalizada son los aspectos más importantes para el éxito de las academias de enseñanza. Conocer las necesidades de cada alumno es imprescindible debido a las grandes diferencias que hay entre los diferentes colegios e institutos, incluso en los temarios de primero y segundo de Bachillerato que deben estar orientados a un examen de selectividad común. "Hay muchísima disparidad de contenidos de unos centros a otros", cuenta González.

Tal disparidad alcanza incluso a los tipos de exámenes. Así, se dan casos de alumnos que durante el curso sólo realizan exámenes de tipo test cuando en selectividad tendrán que enfrentarse a exámenes de desarrollo.

Rosa no se muestra sorprendida ante las altas tasas de fracaso escolar en España. "Es lógico que exista el fracaso escolar con el sistema educativo que tenemos. No podría ser de otra manera. Es un sistema educativo que hay que reformar desde la base, no hacer remiendos como están haciendo con las últimas normativas. Los alumnos cada vez estudian menos y, además, no ven por qué tienen que estudiar. Es un sistema que ha fracasado", explica. La culpa, sin embargo, no es de los estudiantes. "Tenemos una juventud maravillosa que tiene todo lo que hace falta para poder desempeñar cualquier trabajo. El problema es que hay una falta de motivación, de curiosidad, los chicos no ven para qué van a esforzarse. La Secundaria es un paseo donde no pasa nada si el alumno suspende. Luego en Bachillerato los chavales se hunden, ya que se les exige mucho y se dan muchas cosas por sabidas. No es por falta de capacidad, es que no puedes hacer que suban un escalón de seis metros si no les das los instrumentos adecuados para hacerlo", comenta la directora.

Las academias, al igual que los colegios e institutos, tienen que luchar también contra la falta de disciplina que reina en las aulas, la falta de educación y respeto, valores que deben ser inculcados no sólo en la escuela sino desde casa. "Falta disciplina, una disciplina entendida como algo bueno, como educación, respeto y saber comportarse", apunta la profesora.

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