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La batalla en la Universidad de Sevilla contra el Covid: 16.000 horas limpiando y señalizando

  • La tarea que más tiempo ha requerido ha sido la limpieza de los filtros y la señalización de espacios, con 3.600 horas

Celebración de un examen en la Facultad de Física con las medidas de seguridad vigentes. Celebración de un examen en la Facultad de Física con las medidas de seguridad vigentes.

Celebración de un examen en la Facultad de Física con las medidas de seguridad vigentes. / Juan Carlos Vázquez

El estallido de la pandemia ha provocado que las instituciones que registran una gran cantidad de actividad diaria se vean obligadas a realizar un continuo mantenimiento de sus instalaciones para cumplir con las medidas sanitarias y de seguridad frente al Covid. Una labor que muchas entidades desarrollaban antes pero que, en las actuales circunstancias, se ha intensificado. Tal es el caso de la Universidad de Sevilla (US), que desde el pasado marzo ha empleado más de 16.000 horas en este cometido

Se trata del balance de la actividad acumulada por el servicio de mantenimiento de la Hispalense desde el 16 de marzo de 2020 (cuando entró en vigor el primer estado de alarma por el coronavirus) hasta el pasado 31 de enero, un día antes de que comenzaran los exámenes presenciales. 

En total, se han empleado en esta función 16.343 horas. Se trata, según aclara el informe al que ha tenido acceso este periódico, de actuaciones llevadas a cabo con recursos propios de la US y otras en las que han intervenido parcial o totalmente personal de contratas y subcontratas. En dicho balance se detalla que, dentro del "mantenimiento preventivo", se han programado todos los trabajos relacionados con la adaptación de las instalaciones a las restricciones establecidas por las autoridades sanitarias, así como su readaptación al uso habitual después de las interrupciones de las clases presenciales. 

Incidencias por la falta de uso

Los trabajos de mantenimiento correctivo, por su parte, han sufrido durante este tiempo "una leve disminución" en lo que se refiere a las incidencias provocadas por el uso, si bien esta merma prácticamente se ha visto compensada por las incidencias originadas por la falta de utilización y, en algún caso, el "abandono".

En cuanto al mantenimiento tecnológico y la mejora de las instalaciones, las actuaciones programadas han continuado su ritmo normal de ejecución, por lo que no han sufrido una variación apreciable que pudiese ser causada por los efectos de la falta de actividad durante las clases virtuales. En este punto se incide en que el cambio de modelo ha "facilitado" la realización de la mayoría de tareas que habitualmente causan molestias a los usuarios de los centros de enseñanza de la US.

Respecto al personal de mantenimiento, en los dos últimos meses, debido a las nuevas medidas extraordinarias frente a la pandemia, se han organizado turnos en grupos burbuja, cuyo objetivo es minimizar el riesgo de contagio. La presencialidad del personal de este servicio, actualmente, se cifra en el 80% del total de la plantilla. 

Las tareas por carga horaria

En el resumen de los trabajos realizados en estos diez meses, debe destacarse el dedicado a la limpieza de filtros y señalización de espacios para evitar aglomeraciones en las instalaciones, lo que ha requerido de 3.594 horas. Se trata de dos tareas esenciales para prevenir el riesgo de contagio. De hecho, la medición de la calidad del aire y los cambios en la ventilación han sido dos de los trabajos más solicitados por las facultades de cara a los exámenes presenciales del primer cuatrimestre. 

Le sigue, por tiempo empleado, las tareas necesarias para la comprobación del sistema general de electricidad, en fuerza e iluminación, tanto en su funcionamiento como en el estado de uso previo a la puesta en marcha de los edificios, una labor que incluye la reposición de elementos. Esta actividad también ha adquirido especial relevancia tanto al inicio de curso como en las vísperas de la evaluación que comenzó el pasado lunes. Se han necesitado 2.700 horas para dicho cometido

La tercera labor de mantenimiento en la que más tiempo se ha empleado -1.860 horas- fue en la puesta a punto de las facultades y escuelas técnicas previa al final del primer confinamiento (el de primavera), lo cual conllevó a una importante revisión general antes de que volvieran a registrar actividad presencial. 

El mantenimiento de los aseos también ha conllevado una gran carga de trabajo. Las comprobaciones y revisiones de sistemas de ventilación y desactivación de secamanos y fuentes eléctricas para cumplir con la normativa anti Covid han supuesto 1.240 horas. Mientras que la instalación de porta toallas de papel y señalización en estas instalaciones han requerido de otras 1.134.

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