Cáncer en tiempos de coronavirus

  • Oncólogos y sociedades médicas aseguran que el seguimiento a la enfermedad no se ha paralizado

  • Los pacientes coinciden en que el estrés anímico y la soledad en las terapias son los peores efectos de la pandemia

"El Covid no ha parado tratamientos de cáncer; se han individualizado y adaptado a cada persona"

Marta Toscano, que está actualmente en tratamiento de cáncer, en los alrededores del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Marta Toscano, que está actualmente en tratamiento de cáncer, en los alrededores  del Hospital Virgen  del Rocío de Sevilla.

Marta Toscano, que está actualmente en tratamiento de cáncer, en los alrededores del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

Antonio Pizarro

Hace poco más de tres años que a Marta le dieron una de las peores noticias que se pueden recibir. Estaba embarazada y fue diagnosticada de cáncer de mama. Ahí comenzó, tanto para ella como para su entorno, una dura batalla que luego se vio aún más enturbiada apenas unos meses después, tras el nacimiento de su hija, cuando vieron que también tenía un tumor en el colón. Un complicado camino en el que no podía imaginar que tres años después se cruzaría una pandemia sanitaria mundial que lo ha trastocado todo. 

"Durante todo este tiempo he estado con los dos tratamientos a la vez y llevándolo como he podido, pero ahora, con la pandemia, la situación es muchísimo peor porque te ves todavía más limitada a la vida y sientes mucha indignación al ver las irresponsabilidades de la gente día tras días", manifiesta.

Pese a las circunstancias, Marta reconoce el trabajo "encomiable" de los profesionales sanitarios en el seguimiento de esta enfermedad y afirma no haber sufrido contratiempos en sus consultas y tratamientos. Desde septiembre participa en un ensayo clínico en el Hospital Virgen del Rocío y asegura, en base a su experiencia, que la atención a enfermos de cáncer "no tiene carencias". "No puedo decir que haya tenido retrasos más allá de posponer algunas consulta presencial, pero porque por la situación del hospital, en cuanto a volumen de ingresos de Covid, no era conveniente para mi salud esa exposición al virus, pero no por falta de atención", señala, aunque sí reconoce haber escuchado opiniones de compañeras de terapias que sí se habrían visto perjudicadas por algunos retrasos.

"Es muy duro tener que ir sola a una sesión de quimioterapia y no poder sentir el calor familiar"

Para ella, el peor efecto de la pandemia en el paciente oncológico es la soledad. "A los tratamientos tienes que ir sola, sin acompañantes, y eso es muy duro. Estar recibiendo una quimioterapia y que no puedas sentir el calor y apoyo de un familiar y que lo más cercano que tienes es el personal sanitario al que apenas ves porque van cubiertos de pies cabeza hace que todo sea muy frío. El cáncer es una enfermedad en la que lo que más se necesita es el calor y el apoyo humano y eso, que lo he tenido siempre, sí lo echo de menos", manifiesta.

En este contexto, desde la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) se hace especial hincapié en el apoyo psicológico a estos enfermos. Jesús Maza Burgos es presidente de la junta de Sevilla de la AECC y destaca que el miedo a la exposición al virus y la incertidumbre sobre la continuidad de los tratamientos desemboca en un "estrés anímico" en los pacientes que hace "muy duro" su día a día.  

"Es el principal problema que nos estamos encontrando en la asociación. Más que quejas por demoras o complicaciones en los tratamientos, el estado de animo de muchos de nuestros beneficiarios es lo que más nos preocupa. Esta pandemia todavía sigue siendo una gran desconocida para todo el mundo, también para los profesionales, y la intoxicación hace un flaco favor a los pacientes oncológicos que dejan incluso de seguir un tratamiento por ese temor a acudir a los centros sanitarios", afirma.

El oncólogo del Macarena y jefe de servicio de Oncología del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, Juan Antonio Virizuela. El oncólogo del Macarena y jefe de servicio de Oncología del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, Juan Antonio Virizuela.

El oncólogo del Macarena y jefe de servicio de Oncología del Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, Juan Antonio Virizuela. / M. G.

En cualquier caso, que el impacto del Covid-19 ha cambiado la forma en la que se accede a un tratamiento médico es innegable, también para los enfermos de cáncer. "Ahora es como hacer un traje a medida para cada paciente", explica el doctor Juan Antonio Virizuela, oncólogo del Hospital Virgen Macarena y jefe de oncología médica de Quirón Sagrado Corazón. "Estamos intentando tratar específicamente a cada uno de nuestros pacientes de forma individualizada porque los enfermos tienen distinto pronóstico y siempre se ha buscado la mejor solución a cada caso", añade.

La irrupción del coronavirus ha trastocado todas las dinámicas del sistema sanitario e incluso del día a día de muchos especialistas que se han convertido en personal de apoyo en las plantas Covid por la necesidad de profesionales. Pese a ese menor número de efectivos en consulta, insiste el doctor, "nunca se ha dejado de atender a los enfermos de cáncer". Sí se han introducido nuevos métodos de atención y seguimiento adaptados a la nueva realidad. "En nuestra unidad hemos hecho un planteamiento para evitar retrasos con la telemedicina que ha sido realmente útil para consultas sobre tratamientos, renovar la medicación o dar resultados, evitando así, además, una exposición al virus innecesaria", indica el oncólogo. Y es que, ser paciente oncológico en tiempos de coronavirus es un factor de riesgo añadido por lo que evitar el trasiego de estos enfermos por los centros sanitarios es parte esencial de los protocolos de seguridad para evitar contagios. En este aspecto, el doctor Virizuela destaca que la mayor vulnerabilidad del enfermo de cáncer al virus "no es tanto en función del tipo de tumor sino de cómo esté el sistema inmune o de si el tratamiento que está recibiendo le afecta a las defensas".

"Nunca se ha dejado de atender a los enfermos de cáncer; se han introducido nuevas dinámicas"

De este modo, es evidente que los enfermos oncológicos conforman un grupo especialmente vulnerable debido, precisamente, a que tratamientos como la quimioterapia afectan al sistema inmunitario y eso supone una mayor exposición a la infección por Covid-19.

El oncólogo del Macarena y secretario de la Sociedad Andaluza Oncológica Médica (SAOM), Fernando Henao. El oncólogo del Macarena y secretario de la Sociedad Andaluza Oncológica Médica (SAOM), Fernando Henao.

El oncólogo del Macarena y secretario de la Sociedad Andaluza Oncológica Médica (SAOM), Fernando Henao. / M. G.

En este sentido, el también oncólogo del Macarena y secretario de la Sociedad Andaluza Oncológica Médica (SAOM), Fernando Henado, insiste en la relevancia de la telemedicina para el enfermo de cáncer en medio de esta pandemia sanitaria. Con las terapias orales dirigidas, las denominadas terapias diana contra el tumor, en pacientes controlados y con respuesta positiva se intenta que los pacientes no tengan que pisar el hospital, siendo los servicios de farmacia del centro los que les facilitan los medicamentos bien a domicilio por mensajería o bien a su farmacia más cercana. "La telefarmacia es la novedad más importante que deja la pandemia", destaca Henao.

En la misma línea, el doctor anuncia de que el servicio de Oncología del hospital está trabajando en un programa de visitas telefónica por videollamadas que se podrá empezar a usar pronto. Todo ello, insiste el doctor, "sin perder de vista la medicina tradicional". "El contacto directo con el paciente es importantísimo e insustituible. Dejarlo todo a la telemedicina sería perder una parte importante de la relación médico-paciente convencional, pero sí es verdad que es un buen complemento dependiendo del caso", advierte.

"La telefarmacia es la novedad más importante que deja la pandemia para el paciente oncológico"

"Tenemos que transmitir un mensaje positivo para estos pacientes de cáncer, que están muy preocupados, y decirles que insistan en esas medidas preventivas y, sobre todo, tranquilidad porque los servicios de salud están preparados para atender a los pacientes independientemente de la pandemia", recalca el oncólogo Fernando Henao.

Más críticos se muestran desde la Asociación el Defensor del Paciente. Su presidenta Carmen Flores asegura que, sin tener los datos contabilizados al cien por cien, el año se va a saldar con un 30% más de reclamaciones. "Eso teniendo en cuenta sólo en las que hay negligencia", señala y añade "las que no tienen daño son incontables".

Respecto a los enfermos de cáncer, Flores destaca situaciones de agravamiento por retrasos hasta el punto de que "cuando llega al tratamiento o al quirófano ya no se puede hacer nada por salvar la vida".

"Es todo muy vergonzoso, pero era de esperar porque llevamos muchos años advirtiendo que hace falta inversión en la sanidad pública. Ha llegado una pandemia y con todos los recortes y todo lo que se ha privatizado era lógico que ocurriese lo que está ocurriendo y parece que los enfermos crónicos no existen", sentencia.

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