Sevilla

Las hermandades consideran que las subvenciones son un derecho

  • Adolfo Arenas, presidente del Consejo, dice que con estas ayudas "no se le da nada a las cofradías de manera gratuita: es un dinero que generamos para beneficio de la ciudad"

Las hermandades no quieren ni oír hablar de renunciar a las subvenciones obtenidas por la explotación de las sillas y palcos de la carrera oficial, tal y como ha propuesto el hermano mayor de la Quinta Angustia, Manuel Losada Serra, que en el último número del boletín de la hermandad plantea que las cofradías destinen ese dinero a una acción social común. El presidente del Consejo de Cofradías, Adolfo Arenas, considera que el destino que cada hermandad le quiera dar a ese dinero, que producen las propias cofradías, es cosa suya: "Cada cual que haga lo que quiera en conformidad con sus fines. Naturalmente, una acción social conjunta es deseable, pero se tendría que tratar en una asamblea y no sería fácil". Al presidente del Consejo no le gusta llamar a ese dinero subvención: "Las hermandades aportamos mucho a la ciudad. Hay estudios que cifran el impacto económico de la Semana Santa en 170 millones de euros. De ese dinero, que generan las cofradías, es normal que recibamos una contraprestación a cambio. Así que no se nos da nada de manera gratuita".

Los hermanos mayores consultados por este periódico coinciden en que ese dinero es necesario. Manuel Domínguez del Barco, regidor de la Estrella, opina que la idea es inviable: "Con las subvenciones se hace una gran labor de caridad en cada corporación. Sin el dinero habría hermandades que no podrían sobrevivir".

José Carretero, hermano mayor de la Redención, cree que el esplendor de la Semana Santa se perdería sin este dinero, "que además es generado por las hermandades de acuerdo con el Ayuntamiento, que cede el suelo". Antonio Piñero, de los Estudiantes, asegura que le propuesta es difícil que prospere: "Habría corporaciones que lo podrían asumir y otras que no. Para muchas, esas cantidades son fundamentales para el devenir diario".

Muy categórico se muestra Juan Coto, de Montserrat: "Las hermandades que no quieran el dinero que nos lo den a nosotros. La subvención viene bien para muchas cosas". Francisco Berjano, hermano mayor de Vera Cruz, piensa igual que el presidente del Consejo: "No es ningún regalo. Es una contraprestación por la riqueza que producen las cofradías. Además, no todas las hermandades estarían en disposición de renunciar".

En Pasión, todo el dinero de la subvención se destina íntegramente a obras de caridad. "Es algo que hemos aprobado recientemente. El dinero que reciben las hermandades es para culto, formación y caridad", asevera el hermano mayor, Javier Criado.

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