Sevilla

Un hostelero con lecciones americanas

  • Propietario de La AzoteaEl restaurante La Azotea ha cumplido un año con el mismo bullicio y éxito que el día de su inauguración. Juan Antonio, su propietario, asume ahora un nuevo reto, una tienda de aceites, quesos y vinos donde los "casi desconocidos" tintos andaluces son los protagonistas

En un año Juan Antonio Gómez ha pasado de ser un desconocido a un exitoso empresario y anfitrión. El éxito llamó a la puerta de su particular azotea hace escasamente un año, y desde entonces no lo ha dejado escapar. En la calle Jesús del Gran Poder tiene su pequeño reino -La Azotea, Cocina de Altura- que ha ampliado hace dos semanas con una tienda en la acera de enfrente donde los buenos vinos son los grandes protagonistas. Juan Antonio, que no se atreve a bajar la guardia y que admite pasar cierto nerviosismo cada día hasta que se llena el restaurante, aprendió su profesión desde cero, "fregando platos en un restaurante de California". Hace unos seis años, se marchó con su actual esposa a Estados Unidos. "Allí conocí a buenos hosteleros que me enseñaron todo lo que sé". Antes de regresar a España y abrir su propio negocio, trabajó en tres restaurantes. "La hostelería en Sevilla es muy sacrificada, se trabaja mucho y se gana poco; en Estados Unidos es diferente, está más valorada y el servicio es de gran nivel; mi idea era trasladar sus claves de éxito a La Azotea". Ahora sus famosas ventrescas de atún las combina con vinos de su propia tienda. "Los clientes del restaurante se acercan a la tienda y eligen su propio vino, que luego se llevan a casa, es una iniciativa que les divierte mucho". Entre las 80 referencias que hay, destacan los tintos andaluces, además de vinos californianos y una gran selección de aceites.

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