Sevilla

Casos de leucemia como la de Joaquín Caparrós se diagnostican casi 500 al año en Andalucía

  • La Junta de Andalucía y el Hospital Virgen del Rocío difunden un vídeo explicativo sobre los tipos de enfermedad.

Joaquín Caparros durante la rueda de prensa en Valladolid Joaquín Caparros durante la rueda de prensa en Valladolid

Joaquín Caparros durante la rueda de prensa en Valladolid / R. GARCÍA

La noticia saltó este domingo y no ha dejado de ocupar el foco informativo: el entrenador del Sevilla FC, Joaquín Caparros, sufre una leucemia linfática crónica, una enfermedad de la que se registran ocho casos por cada 100.000 habitantes al año.

Andalucía contabilizará en este 2019 "en torno a 480 nuevos casos" según las estimaciones del experto en la materia José Antonio Pérez Simón, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

El técnico sevillista anunció el domingo en rueda de prensa que sufre la enfermedad, pero lanzando un mensaje de serenidad, toma de conciencia y tranquilidad: "No me impide ejercer mi profesión y estoy haciendo mi vida normal". Al mismo tiempo, el entrenador del equipo de Nervión sorprendió al asegurar que no tiene  "ningún tipo de tratamiento".

¿Qué es la leucemia crónica?

Ante la escalada de comentarios y desconcierto generado por su posicionamiento, la Junta de Andalucía y el Hospital Virgen del Rocío han realizado una noticia acompañada de un vídeo explicativo sobre la enfermedad.

La dolencia es un cáncer de los glóbulos blancos, un tipo de células de la sangre que se forman en la médula ósea.

Sin embargo, en las personas enfermas de leucemia, la médula ósea produce glóbulos blancos anormales. Estas células reemplazan a las células sanguíneas sanas y dificultan que la sangre cumpla su función.

La leucemia linfocítica crónica, que es el caso del utrerano, lo que se produce es un exceso de linfocitos, un tipo de glóbulos blancos. Se trata del segundo tipo más común de leucemia en adultos, por lo que a menudo se detecta en edades avanzadas y rara vez en niños.

Justo en estas consideraciones médicas se sostienen sus declaraciones: "Sabéis que me hierve la sangre roja, pero ha habido un pique entre la sangre blanca y la roja, ha querido equilibrarse".

¿Por qué no tiene tratamiento?

La enfermedad sí tiene tratamiento, pero depende del grado en que se encuentre. El experto Pérez Simón explica que, en la actualidad, para los pacientes a los que se les detecta en fases iniciales o de estadio A, "no es necesario ningún tratamiento" como es el caso del utrerano, "porque la media de supervivencia es similar a la de la población general sana para su misma edad", apunta.

La leucemia linfática crónica desarrolla constantemente nuevos fármacos más eficaces. "Con estos fármacos el 75% de ellos están vivos y libres de enfermedad a los cinco años de iniciarse el tratamiento", cifra Pérez Simón.

¿Qué ocurre con los pacientes que se le detecta más tarde?

El jefe de Hematología del Virgen del Rocío transmite tranquilidad ante esta inquietud. "Para aquellos pacientes que son diagnosticados en estadios más avanzados, o si la enfermedad va evolucionando a lo largo de los años, también existen hoy día opciones de tratamiento muy eficaces".

En este sentido, los avances científicos vienen aumentando la esperanza de vida de los que presentan un cuadro más agudo, ya que este tipo "progresa rápidamente", según la plataforma MedlinePlus, de los Institutos Nacionales de Salud y la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos. 

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