Sevilla

Una llegada esperada e ilusionante

  • Acto de recogida de los niños saharauis por parte de los padres de acogida de toda la provincia

Del calor del desierto al calor de Sevilla. Más de medio centenar de niños saharauis llegaron ayer a la ciudad para ser acogidos por multitud de familias de diversos municipios de la provincia, dentro de la iniciativa Vacaciones en Paz, que coordina la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui.

El Centro Social de Miraflores fue el lugar escogido para realizar la recogida de los niños, y el antiguo hospital hervía de nervios, sonrisas y saludos, además de cámaras de fotos y videocámaras. Para facilitar el reparto se seguía un orden alfabético por municipios, lo que impacientaba aún más a algunos de los padres que esperaban.

Así, Eli esperaba junto a María José el momento del reparto. Por segundo año consecutivo acoge a una niña de 11 años, ya que le ha supuesto "una buena experiencia" que conoció a través de una amiga -la cual se quedó definitivamente con uno de los niños por cuestiones de salud-. Además, gracias a ella esta tendencia se ha extendido en su localidad, Puebla de Cazalla, donde este año van 10 niños de acogida. "La llevamos al campo y está todo el día en la piscina, jugando con mis sobrinos", comentaba Eli sobre su hija de acogida, que "no da problemas, aprende rápido y come de todo", y a la que "se le coge mucho cariño".

En esto último coincidía, evidentemente, con la mayor parte de las familias, entre las que reconocían que queda "un mal sabor de boca cuando se van". Parejas jóvenes o más mayores, cualquier edad es buena para conocer esta experiencia que saca durante dos meses a estos niños de los campos de refugiados en Argelia. "Nosotros estuvimos allí durante una semana con otros padres", recordaban Juan Luis y Vivi, de Utrera, que cumplen su tercer año con la misma niña. "Las familias allí nos trataron como reyes y lo poco que tenían lo compartían con nosotros", añadía esta joven pareja, que esperaba seguir con esta iniciativa acogiendo a otros niños de la misma familia.

Durante estos dos meses de Vacaciones en Paz, en muchos municipios, incluyendo Sevilla, se organizan convivencias, reuniones y excursiones, tanto a la playa como a Isla Mágica o Aquópolis, para que los niños sigan viendo a sus compatriotas. "Hacemos fiestas para recaudar fondos para traerlos y también el Ayuntamiento nos ayuda", apuntaba este padre utrerano, quien calculaba que traer a cada niño cuesta unos 600 euros entre billetes y otros gastos. Y también se reunirán para la manifestación en favor del pueblo saharaui, una marcha solidaria que tendrá lugar el 11 de julio con todas las asociaciones andaluzas, que este año han traído a casi 2.400 niños en total.

"Acoges a un niño y te enganchas, y como una cadena sigues acogiendo", señalaba Aurora, de Bollullos, quien también visita a sus niños y fortalece los lazos con las familias de allí, agradecidas ante esta iniciativa solidaria.

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