Sevilla

La multitud exige soluciones

  • El Día Internacional del Trabajo con el índice de paro más elevado de la historia reciente se transforma en Sevilla en una reivindicación masiva

El Primero de Mayo con la tasa de paro más elevada de la historia reciente se convirtió ayer en una reivindicación masiva en Sevilla. Tres ríos de personas avanzaron por caminos distintos, desde el Prado de San Sebastián, la Plaza de Armas y la Barqueta, para confluir en la Plaza de San Francisco, que se llenó de gente a la una de la tarde.

A paso muy lento, una de las marchas previstas enfiló la calle San Fernando a las once y media de la mañana. Entre las pancartas de los sindicatos cada vez se ven más banderas republicanas. Trabajadores de la cafetería del aeropuerto, de Alestis, empleados de la sanidad pública o profesores interinos se mezclaron en la multitud. Cada grupo de profesionales, de un color, con un eslogan, una camiseta. Y todos exigen lo mismo: soluciones. Al ritmo de tambores la pancarta principal comenzó a andar. Este año, el lema: "Primero de Mayo, lucha por tus derechos. No tienen límite".

En este Día del Trabajador durante la marcha multitudinaria apenas se escucharon gritos reivindicativos. Son ya más de seis millones los parados en España, 307.000 en Sevilla. Parece que todo está dicho. Sólo el sonido de los tambores acompañó ayer de manera constante a la multitud. A las doce, el camino se hacía demasiado corto, así que la cabecera hizo una parada tras otra. No había prisa para llegar a la plaza San Francisco ni para escenificar, de nuevo, el descontento colectivo.

Sin entrar entre el gentío pero a pocos pasos de la pancarta principal, una familia participaba en este Día Internacional del Trabajo. Mientras el padre explicaba a su pequeño cómo tocar el tambor, la madre se acariciaba el vientre. Ana Salina está embarazada de ocho meses y medio. Esta sevillana tiene trabajo y ayer acudió a la protesta con su familia para mostrar su "insatisfacción con el Gobierno".

Un amplio despliegue policial veló por la seguridad de una manifestación que fue pacífica. Muchos de los que ayer portaban las pancartas y las banderas sindicales ya han repetido el mismo itinerario en múltiples ocasiones. Dos huelgas generales y continuas protestas contra lo que consideran la mayor pérdida en derechos y servicios públicos en apenas dos años. Los permanentes recortes, que califican de involución, han llevado a la multitud a recorrer en múltiples ocasiones la calle San Fernando y la Avenida de la Constitución. Un paseo del Prado a la Plaza Nueva que se ha convertido en el escenario preferido de las protestas.

Personas mayores junto a jóvenes, familias y grupos de compañeros de trabajo; algunos fueron en bicicleta o incluso acompañados por sus mascotas. El descontento se apreciaba ayer en sus miradas.

En la Plaza de San Francisco, durante los discursos de Alfonso Vidán, secretario de CCOO-Sevilla, y de Juan Antonio Gilabert, secretario general de UGT-Sevilla, un grupo de jóvenes reclamó otra huelga general. "Ya hemos hecho dos", respondió Gilabert. El portavoz de UGT lamentó que mientras aumenta el paro, los accidentes y las muertes en el tajo crecen. "Qué curioso", comentó Gilabert, quien achacó esta situación a la pérdida de derechos laborales así como a un aumento de la inseguridad en el trabajo. Alfonso Vidán citó al gentío al próximo encuentro, el 9 de mayo, cuando está convocada una huelga general en el ámbito de la enseñanza.

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