Calle Rioja

El número uno iba de nueve

  • Vocación. En la exposición de los 90 años del Lope de Vega, aparece la ‘Antígona’ de Sófocles en versión de Brecht con Alfonso Guerra y Amparo Rubiales en el reparto

Alfonso Guerra, con Manuel del Valle, Alfredo Sánchez Mnteseirín y Juan Espadas, en la reelección de éste como alcalde de Sevilla. Alfonso Guerra, con Manuel del Valle, Alfredo Sánchez Mnteseirín y Juan Espadas, en la reelección de éste como alcalde de Sevilla.

Alfonso Guerra, con Manuel del Valle, Alfredo Sánchez Mnteseirín y Juan Espadas, en la reelección de éste como alcalde de Sevilla. / Julio Muñoz / Efe

TRES décadas antes de ir juntos en la lista del PSOE por Sevilla al Congreso de los Diputados, legislatura de 1996 que selló la llegada de Aznar a la Moncloa y el final del felipisimo, Alfonso Guerra y Amparo Rubiales aparecen en la misma lista, pero en una nómina bien diferente.

Es una de las muchas curiosidades de la exposición 90 años. Pabellón de Sevilla 1929-2019, un recorrido por las nueve décadas de historia del Casino de la Exposición y el teatro Lope de Vega. Guerra ha sido diputado en el Congreso entre 1977, después de las primeras elecciones democráticas, y 2015, segunda e incompleta legislatura de Mariano Rajoy. Amparo Rubiales militaba en el Partido Comunista cuando concurrió en las elecciones municipales de 1979.

Guerra ha sido librero, ensayista, vicepresidente del Gobierno, decano de los diputados y, por lo que aparece en esta crónica, actor de teatro. Su sueño, que era el de Zalamea, se quedó sin cumplir, el de haber sido alcalde de su pueblo, de la ciudad donde nació el 31 de mayo de 1940. En sus Memorias cuenta que el Partido le reservaba otros destinos desde que la nueva dirección quedó consagrada tras el congreso de Colliure en octubre de 1974. Nunca fue lo que sí han sido los que le acompañan en la fotografía: 24 años de alcaldía suman los ocho de Manuel del Valle –alcalde con el que se reabre el teatro Lope de Vega, con la rehabilitación del arquitecto Víctor Pérez Escolano–, los doce de Alfredo Sánchez Monteseirín y los cuatro en busca de otros cuatro de Juan Espadas Cejas.

Alfonso Guerra formaba parte del cuadro de actores de la compañía Esperpento en la Antígona de Sófocles que en versión de Bertolt Brecht patrocinó la Embajada Alemana para su estreno en el teatro Lope de Vega. Es una de las dos Antígonas en las que intervino Amparo Rubiales, que también interpreta a la heroína del dramaturgo griego en la versión de Tabanque que, con la dirección de Joaquín Arbide, se estrenó en el mismo escenario del Lope de Vega el 31 de mayo de 1968, el día que Alfonso Guerra, que ya no aparece en esta función, cumplía 26 años.

Acostumbrado durante casi cuatro décadas a encabezar las candidaturas de su partido por la circunscripción de Sevilla, en la Antígona de Esperpento, Alfonso Guerra ocupaba el noveno lugar. Los nombres de los actores aparecían en orden alfabético, desde Pedro Álvarez Ossorio hasta Martín Vega, el maestro de escuela que la bordó en Juan de Mairena.

En el elenco aparecen nombres de los orígenes del teatro sevillano contemporáneo que después formarían el claustro de profesores con los que se formaría esa generación de actores que triunfaron en los Goya y en los Max. Además de Pedro Álvarez Ossorio, están Juan Carlos Sánchez, Antonio Andrés Lapeña, Roberto Quintana, Juan Carlos Sánchez o José María Rodríguez Buzón, sobrino del pregonero de Semana Santa y socio de Guerra en la librería Antonio Machado.

También está Justo Ruiz, profesor del Centro Andaluz de Teatro, asiduo visitante de la temporada teatral londinense, que tuvo entre sus alumnos más precoces a un actor malagueño llamado Antonio Banderas. Guerra y Amparo Rubiales dedicarían buena parte de su vida a la política. Del reparto, el único que después hizo carrera como actor en Madrid fue Miguel Ángel Rellán, que como Rubiales aparece en las dos Antígonas de Esperpento y Tabanque. También repiten Álvarez Ossorio, Juan Carlos Sánchez y Roberto Quintana.El actor, librero y diputado, el hombre que pudo reinar, como el de Kipling, y se quedó inédito en la alcaldía, es autor de clásicos de la fraseología como “el que se mueva no sale en la foto”. En las dos Antígonas hay fotógrafos. En la de Esperpento, en el cuadro de actores, está Carlos Ortega. En la de Tabanque, este fotógrafo aparece como técnico de las proyecciones, mientras que PabloJuliá figura en el Coro de Ancianos. Compañero de Guerra en la histórica foto de la tortilla que con su cámara tiró Manuel del Valle.La Antígona de Tabanque cerraba la programación del grupo dirigido por Joaquín Arbide que ofreció un repertorio a lo largo de todo el mes de mayo de 1968, coincidiendo con el mayo francés y con la última visita oficial de Franco a Sevilla.

Además de la obra de Sófocles, Tabanque puso en escena en el Lope El velero en la botella, de Jorge Díaz; El gorro de cascabeles, de Luigi Pirandello; Vida y muerte Severina, de Joaco Cabral de Melo Neto, un brasileño de Pernambuco que fue cónsul honorario de su país en Barcelona y en Sevilla; Estoy hablando de Jerusalén, de Arnold Wesker; y la referida Antígona en la versión de Bertolt Brecht.

En la de la compañía Esperpento había otro actor que también ha sido librero. Este año se cumplen cincuenta años de la librería de José Manuel Padilla, que formaba parte del elenco. En la de Tabanque, la música era de Manuel Castillo, interpretada por la Orquesta Filarmónica de Sevilla con dirección de Luis Izquierdo. Dos voces de La Voz del Guadalquivir en sendas Antígonas. En la de Esperpento, Luis Baquero entre los actores. En la de Tabanque, Antonio Navas en el sonido.

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