Sevilla

El policía que denunció a tres jefes pide que se les abra expediente disciplinario

  • El oficial recuerda que es la manera de proceder habitual de la Dirección General de la Policía cuando hay algún agente de la escala básica investigado por algún juzgado

El comisario Julián Márquez entra en los juzgados el 4 de julio. El comisario Julián Márquez entra en los juzgados el 4 de julio.

El comisario Julián Márquez entra en los juzgados el 4 de julio. / José Ángel García

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El policía nacional que denunció a tres mandos del cuerpo por varios delitos ha solicitado a la Dirección General de Policía que se les abra un expediente disciplinario a estos tres jefes. Esa, de hecho, es la manera habitual de proceder en la Policía Nacional cuando hay un agente de la escala básica que está siendo investigado por un juzgado, al que se le suele abrir expediente disciplinario, que en numerosas ocasiones viene acompañado de una suspensión de empleo y sueldo.

En el caso de estos tres jefes, que han tenido que comparecer en calidad de investigados ante la juez de Instrucción 8 de Sevilla, Reyes Flores, la Dirección General no ha tomado ninguna medida de carácter disciplinario ni cautelar. Entre los tres mandos imputados está el número dos de la Jefatura Superior de Policía en Andalucía Occidental, el comisario Julián Márquez. Los otros dos son un inspector jefe que dirigía una sección de la Brigada de Seguridad Ciudadana, que ahora ha sido trasladado a la comisaría de San Juan de Aznalfarache, y una inspectora de la unidad de régimen disciplinario.

El denunciante del caso es un oficial de la Policía Nacional que acusa a los mandos de hasta cuatro delitos: prevaricación, abuso de autoridad en el ejercicio de sus funciones, omisión del deber de impedir delitos y amenazas. El origen de la denuncia fue una serie de irregularidades en el sistema de concesión de días de permiso y en la compensación del exceso de horas trabajadas que el oficial puso en conocimiento de sus superiores.

Estos días se solicitan mediante una minuta, que se entrega al jefe del grupo pero de la que el agente que hace la petición no recibe ninguna copia. El denunciante, que venía de Madrid y desconocía esta forma de trabajar, le hizo constar a sus superiores que estaban cometiendo una irregularidad, lo que derivó en lo que el denunciante considera que fue una persecución.

Algunas de las amenazas que recibió fue la de que se le colocaría un asterisco a su nombre, que se le suele poner en la Policía a aquellos casos en los que hay algún expediente abierto o sin resolver, y que se preguntara por qué no ascendía de categoría pese a presentarse en numerosas ocasiones. También se le insinuó que el comisario denunciado tiene muchos contactos políticos, ya que fue jefe de la unidad de la Policía Nacional adscrita a la Junta. Algunas de estas amenazas fueron grabadas en audio por el oficial.

En la minuta enviada a la Dirección General, el oficial adjunta tanto la denuncia presentada en los juzgados como la citación a declarar en calidad de investigados de los tres jefes, que comparecieron ante la juez el pasado 4 de julio. En su declaración, los tres mandos negaron que abusaran de su autoridad o amenazaran al oficial. 

El denunciante también ha solicitado al juzgado que cite a declarar como testigos a cinco agentes de la Policía Nacional, que habrían presenciado el presunto acoso sufrido por el oficial durante su etapa en la Brigada de Seguridad Ciudadana de Sevilla. El agente se encuentra ahora destinado en la unidad de Policía Científica de la capital andaluza. 

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