presupuestos municipales 2018

Cuando todos quieren ser martillo

  • El gobierno y el PP se reunirán por segunda vez el lunes

  • El informe que invalida las cuentas alternativas de los populares no supone ningún obstáculo para la negociación

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Un proceso a tres bandas en el que todos quieren ser el martillo que golpea y ninguno el yunque que lo soporta. La negociación de los Presupuestos de 2018 escribió ayer un nuevo capítulo con la publicación del informe del secretario y el interventor del Ayuntamiento. Ambos consideran que el proyecto alternativo de cuentas municipales del PP no puede admitirse a trámite. La aseveración se fundamenta en un aspecto formal: la propuesta popular no menciona ni una sola vez la palabra enmienda, por lo que carece de encaje legal en un procedimiento -acordado en 2017 por los grupos políticos- en el que esta figura resulta indispensable para la aprobación presupuestaria.

El documento -de los pocos firmados conjuntamente por los dos altos funcionarios- explica que "difícilmente puede atribuirse la consideración de enmienda a una propuesta que ni siquiera es calificada como tal formalmente". El secretario y el interventor recuerdan que "el único órgano legitimado para presentar un proyecto de Presupuestos es el alcalde" y que tampoco el presupuesto alternativo de los populares puede considerarse como una enmienda a la totalidad, pues tal figura supone la "devolución" al gobierno del proyecto presentado.

Con estas argumentaciones, el secretario y el interventor concluyen que las cuentas alternativas del PP no se ajustan a una enmienda "porque no lo posibilita el ordenamiento jurídico y, en consecuencia, no debe ser admitida a trámite".

La publicación del informe llega cuando populares y socialistas ya se han sentado a negociar los Presupuestos de 2018, un procedimiento que continuará el próximo lunes. Queda demostrado, por tanto, que existe voluntad política por parte de ambas formaciones para alcanzar un acuerdo que beneficia a la ciudad, al gobierno y al principal partido de la oposición.

Un interés que está por encima de las reacciones que el PSOE y el PP tuvieron ayer tras darse a conocer el informe de los altos funcionarios. El equipo de Espadas siguió manteniendo la postura de días atrás. Se aferra al dictamen del secretario y del interventor. El alcalde no tiene dudas al respecto: "Hay que cumplir con la legalidad". De ahí que apremie al portavoz popular, Beltrán Pérez, a buscarle un encaje legal al presupuesto alternativo. "Se ajusta el documento al procedimiento y sigamos hablando del fondo, de los proyectos y de los millones", piden desde el PSOE.

Para el gobierno, es suficiente con que los populares corrijan un error de forma para que la negociación siga su curso. El informe, sin embargo, no supone ningún obstáculo para que el lunes se celebre una segunda reunión entre los responsables de Hacienda y la comisión del PP. Espadas es el principal beneficiado en lograr que el Presupuesto cuente con el apoyo del grupo municipal mayoritario, sin dejar a un lado a Ciudadanos, cuya alianza se ha vuelto estratégica en este mandato.

En el palomar, por ahora, se prioriza el fondo por encima de los aspectos formales. "Alcancemos el acuerdo y con el apoyo de los 23 concejales presentemos un Presupuesto conjunto al Pleno", plantea la bancada popular. Su portavoz no está dispuesto a admitir ninguna equivocación. Rehúye esta palabra y opta por hablar de "obstáculo de forma", una traba de la que culpó ayer al regidor hispalense por no haber actualizado el reglamento de aprobación presupuestaria, vigente desde 1996. Reconocer que el presupuesto alternativo resulta inválido le restaría peso institucional en la lucha que mantiene con Ciudadanos por convertirse en la oposición "útil".

Una pugna en la que el gobierno se aferra a la prudencia sin decantarse por ninguna formación. Un juego de roles en el que todos quieren ser martillo y ninguno se presta a ser el yunque.

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