Telemedicina Reinventar el cuidado de los enfermos crónicos más allá de la pandemia del coronavirus

  • La unidad de Endocrinología y Nutrición del Macarena resuelve el 95% de las consultas por vía telefónica y trabaja para incorporar de aquí en adelante en sus agendas las citas telemáticas 

Una de las profesionales de la unidad de Endocrinología y Nutrición durante una de las consultas telemáticas.

Una de las profesionales de la unidad de Endocrinología y Nutrición durante una de las consultas telemáticas. / M. G.

La pandemia del coronavirus con la sobrecarga asistencial que han sufrido los centros hospitalarios en los momentos más críticos de esta emergencia sanitaria ha acelerado la adopción de soluciones en tiempo récord. Durante los últimos meses, la telemedicina ha cobrado un protagonismo inesperado a todos los niveles sanitarios. Su desarrollo permite el seguimiento asistencial remoto de los pacientes, favorece la continuidad asistencial y mejora la eficiencia de los servicios de salud con independencia de si los pacientes tienen algún síntoma relacionado con el coronavirus o padecen otro tipo de patologías. En el caso de los enfermos crónicos, no hay pademia que pueda parar el seguimiento de sus patologías. 

Vivir con miedo al coronavirus y a una dolencia ya conocida se hace aún más visible en estos tiempos en aquellas unidades en las que atienden a enfermos crónicos y con patologías graves que deben seguir siendo atendidas. Es aquí donde la telemedicina ha demostrado ser una alternativa real y eficiente. Un ejemplo de ello es la unidad de Endocrinología y Nutrición del Hospital Virgen Macarena donde, a fin de mantener una atención esencial pese a las circunstancias actuales, se ha reforzado tanto la atención telemática como la educación terapéutica, sobre todo, en pacientes con diabetes y obesidad con un porcentaje de asistencia a distancia de hasta un 95% de las consultas.

"Por supuesto hemos atendido aquellas patologías que había que atenderlas en presencial porque el riesgo de no ser atendidas por su gravedad era mayor. Pero una estimación de nuestra actividad en este tiempo nos ha permitido que en la etapa más dura del confinamiento prácticamente el 95% de nuestras consultas las hayamos resuelto por vía telefónica", mantiene la jefa de la unidad en el hospital, María Asunción Martínez, que apunta la exclusión de esa asistencia virtual de los procedimientos de intervencionismo tiroideo.

Otra profesional, mientras atiende a un paciente por teléfono. Otra profesional, mientras atiende a un paciente por teléfono.

Otra profesional, mientras atiende a un paciente por teléfono. / M. G.

La diabetes y la obesidad constituyen dos patologías altamente prevalentes y las personas que las padecen forman parte de la población de riesgo para desarrollar complicaciones graves por Covid-19. Por todo ello, extremar las medidas de prevención del contagio resulta prioritario. No obstante, esta situación, que contempla el confinamiento y la restricción de las visitas presenciales a los centros sanitarios puede suponer un deterioro en el grado de control de estas patologías crónicas. Para reducir en la medida de lo posible este riesgo, los especialistas de la unidad de Endocrinología y Nutrición del Macarena han apostado por reforzar la educación terapéutica y fomentar así el autocuidado de la enfermedad, adaptándola a las condiciones de confinamiento y distancia social.

El funcionamiento de la unidad durante la pandemia lo explica la doctora Martínez. "No podemos olvidar que esta situación de emergencia sanitaria puede deteriorar en una fase siguiente las patologías crónicas. Por eso nos ha parecido tan importante en esta fase en la que nosotros no atendemos a pacientes agudos como parte de nuestra actividad normal centrarnos mucho en el uso y aprendizaje de sistemas de teleasistencia o teleformación para hacer posible que pacientes con patologías crónicas, que además son población de alto riesgo por situaciones de gravedad por Covid, tengan la habilidades y herramientas para autocuidarse a fin de evitar esa descompensación de las patologías crónicas. Nuestro objetivo ha sido aprovechar toda esta fase de confinamiento y dificultad de estos pacientes para acercarse al sistema, formarlo y asegurar que su situación de enfermo crónico no se deteriora a través de la educación terepéutica, fundamentalmente, en diabetes y obesidad, y a través de vía telefónica o telemática", explica.

Para ello, ha transformado los programas educativos que tradicionalmente se realizaban de forma presencial y grupal a las necesidades actuales, sustentando esta formación por medios telefónicos y telemáticos. Así, en el Hospital de Día de Diabetes se han realizado más de 350 sesiones educativas individuales virtuales atendidas por enfermeras expertas en pacientes con diabetes tipo 1, tipo 2 y gestacional, en respuesta a situaciones de descompensación aguda, manejo de hipo e hiperglucemia, ajuste del tratamiento insulínico o consejos relacionados con Covid-19.

En la unidad de Endocrinología y Nutrición, el desarrollo de la tecnología aplicada a la diabetes como bombas de insulina, sensores y sistemas integrados (o bomba-sensor) ha facilitado en gran medida el seguimiento telemático y la adaptación de la terapia a las situaciones de descompensación que durante el confinamiento se hayan podido producir. Por otra parte, en esta situación se ha afrontado el reto de iniciar el sistema de monitorización tipo flash para personas adultas con Diabetes tipo 1, respondiendo así a su inclusión en cartera de servicios del Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA). La monitorización tipo flash requiere la implantación de un sensor en la parte posterior del brazo y permite obtener una información más completa y continua del nivel de glucosa en sangre, reduciendo significativamente la frecuencia de punciones en los dedos; además, al hacer posible el seguimiento remoto de los registros de glucosa, facilita en gran medida las consultas de telemedicina.

Para dar respuesta a este proyecto, desde este servicio hospitalario se ha adaptado el programa educativo grupal para pacientes adultos que inician monitorización flash desarrollado por el Plan Integral de Diabetes de Andalucía, haciendo posible la formación en formato de videoconferencia. Gracias a este programa, desde el inicio del confinamiento se han formado ya 80 pacientes con DM tipo 1, con un alto grado de satisfacción.

Este programa pionero, que consta de 3 sesiones, incluye una evaluación sistemática en términos de conocimientos, resultados en control y satisfacción por parte de los pacientes, que permitirán mejorar el programa y mantenerlo de forma estable, más allá del estado de confinamiento. Por otro lado, la unidad mantiene también una intensa actividad educativa en la atención a las personas con obesidad, como se deduce de las más de 250 sesiones educativas individuales en consejo dietético que se han venido realizando y ofrece además asesoría telemática en cuidados de los pacientes que reciben soporte nutricional en domicilio, garantizando así la continuidad asistencial.

"La clave está en que todo lo que hemos aprendido en esta etapa seamos capaces de ordenarlo"

Así mismo, la Unidad mantiene una línea de correo electrónico y dos líneas telefónicas abiertas a pacientes y profesionales en horario ininterrumpido de 8 a 20 h en las que se han recibido más de 360 llamadas desde el inicio del estado de alarma. Esta actividad se integra en la atención endocrinológica que para preservar el confinamiento se ha venido realizando de forma también virtual en las consultas externas y en el propio Hospital de Día de Diabetes y que suman más de 3.600 visitas atendidas de forma telemática o telefónica.

La utilidad y el alto grado de satisfacción por parte de los usuarios que este modelo de atención ha demostrado durante la pandemia permitirá consolidar esta prestación en el seguimiento reglado de pacientes con patología endocrinológica, y reforzará la oferta de atención telemática que la unidad ofrece ya en formato de teleconsulta de Nutrición Enteral domiciliaria más allá de la pandemia. Un éxito en la atención de estos enfermos crónicos ante el que la doctora Martínez asegura que ya se está trabajando para que, "de forma programada y ordenada", las agendas de los profesionales incluyan las citas telemáticas o teléfonicas a sus agendas como hasta ahora como otra vía más junto a las habituales citas presenciales.

"La clave está en que todo lo que hemos aprendido en esta etapa seamos capaces de ordenarlo. Hemos pasado a utilizar el sistema de telemedicina en un tiempo récord y ahora saber ordenarlo es la clave y para ello hay que saber programar adecuadamente esa atención telematica. La telemedicina no es más que un modo más de atención, lo importante es la atención, lo que estamos haciendo es establecer un modo de atención diferente. Lo importante ahora es identificar esas patologías y esos perfiles de pacientes que se pueden beneficiar de esa atención telemática eficiente, programada y estructurada y, por supuesto, que un porcentaje de nuestra actividad vamos a poder mantenerla con este modelo una vez pasada la pandemia. Estamos trabajando ahora mismo en diseñar esa actividad", afirma la doctora.

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