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Sevilla-Real Madrid | El rival

Un mayor reparto de roles

Modric y Mariano, en un rondo con Bale y Varane. Modric y Mariano, en un rondo con Bale y Varane.

Modric y Mariano, en un rondo con Bale y Varane. / Rodrigo Jiménez / efe

El Real Madrid de Julen Lopetegui no es tan distinto al Real Madrid de Zidane, pero dista de éste en algunos aspectos fundamentales. El principal atiende a la ausencia de ese astro que focalizaba tanta atención y que, del mismo modo, ensombrecía a otros astros que ahora lucen más sin él: Cristiano Ronaldo. Y el segundo tiene una doble vertiente:la táctica, con un Madrid más cohesionado en la presión adelantada, más junto y con menos espacios tras esa primera línea; y la administrativa, ya que Lopetegui no tiene un once tan definido y rota bastante.

Aun así, en su rotación apenas han entrado los nuevos refuerzos, tras un verano en el que el Madrid se ha gastado en traspasos 131,5 millones de euros. Sólo Courtois (35 millones) está jugando. Odriozola (30 millones) fue titular ante el Espanyol en Liga, oportunidad de la que aún no han gozado Vinicius (45) ni Mariano (21,5).

El mejor ejemplo de su rotación es que en las dos salidas, a Gerona y Bilbao, utilizó dos centros del campo distintos, mientras que ante el Espanyol, el partido precedente al de hoy, dio descanso a Marcelo y a Bale, y volvió a cambiar la medular. En Cataluña dispuso en el eje a Casemiro, Kroos e Isco. En Euskadi, a Kroos, Modric y Dani Ceballos. Y en Madrid a Casemiro, Modric y Dani Ceballos. Los que salen del banquillo refuerzan la idea o rematan el plan.

Sin balón

El Real Madrid parte sobre la base de un 4-3-3 que presiona la salida del balón del rival y que, según qué piezas jueguen en su medular, junta más o menos las líneas para que no se produzcan esos espacios tan perniciosos que dejaba el equipo blanco cuando, con Zidane, el contrario superaba esa primera barrera. En posicionamiento defensivo, cuando el contrario logra montar un ataque estático, el 4-3-3 suele variar a 4-4-2, ya que sobre todo Marco Asensio (que juega donde lo hacía Cristiano Ronaldo) baja de la línea de ataque para obturar el flanco derecho del rival, mientras que Bale y Benzema se quedan descolgados arriba, en vigilancia ofensiva, fijando la defensa contraria y ofreciéndose como doble referencia para la contra. En Nervión, muy posiblemente y ante la baja de Isco, Lopetegui opte por su mejor medular y la más equilibrada: Casemiro, Kroos y Modric. Será más difícil que se produzcan esos espacios.

Con balón

La posesión del Madrid sigue siendo amplia sin renunciar a la velocidad. Kroos, Modric, Marcelo, Isco... distribuyen con precisión tanto en horizontal como en vertical, opción que también pueden usar los centrales con balones largos. Los tres de arriba, casi siempre Bale, Marco Asensio y Benzema, tienen gran movilidad y realizan constantes percusiones al espacio, aunque el galés y el mallorquín parten desde las bandas. Y entre líneas, hay buen juego combinativo con escasos toques y rápidos apoyos por dentro. La pegada sigue intacta.

Lo mejor

Mayor cohesión y más reparto de protagonismo con igual calidad.

Lo peor

Rotaciones por capricho a veces.

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