las palmas | sevilla

'Stanco' de regalitos

  • El Sevilla está obligado a darle continuidad a su intermitente brillo copero en la Liga para engancharse a la lucha por Europa con fuerza

  • La necesitada Las Palmas, rival engañoso

Franco Vázquez y N'Zonzi, dos de los pilares de Montella, se dirigen a la zona de embarque del aeropuerto de San Pablo con rostro serio. Franco Vázquez y N'Zonzi, dos de los pilares de Montella, se dirigen a la zona de embarque del aeropuerto de San Pablo con rostro serio.

Franco Vázquez y N'Zonzi, dos de los pilares de Montella, se dirigen a la zona de embarque del aeropuerto de San Pablo con rostro serio. / juan carlos muñoz

El Sevilla no puede ir por ahí de dadivoso viajero, ofreciendo regalitos como el que deparó a sus seguidores en Ipurua. El Sevilla de Vincenzo Montella, el Sevilla finalista de Copa y octavofinalista de Champions, está en un nivel muy superior como para ir arrastrándose por esos campos de España. El cuerpo técnico lo sabe y si Enzo Maresca recordó que, ante tanta distracción por la Copa y la Champions, este mismo equipo fue humillado y golpeado por el Eibar hace menos de dos semanas, Montella recordó ayer que ya está stanco, o sea, cansado de tanto altibajo.

El partido de ida de octavos de final de la Liga de Campeones no puede distraer ni un ápice al Sevilla de lo que tiene este mediodía canario en juego. El margen que Valencia o Real Madrid les han concedido a los sevillistas se va estrechando y lo esperable es que si los rivales que ocupan esas ansiadas plazas de Champions vuelven a fallar el Sevilla no vuelva a desaprovechar la oportunidad. Porque con esos poderosos rivales también ha sido dadivoso este equipo que, aun así, todavía tiene esperanzas en luchar por el difícil cuarto puesto de la Liga. Y esto, obviamente, debe traducirse en un triunfo en el Estadio de Gran Canaria.

No será un partido fácil, como ya se ha apremiado en advertir el propio entrenador del Sevilla. La nueva Unión Deportiva Las Palmas de Paco Jémez sigue manteniendo la filosofía canaria que ya tuvo el pasado curso con Quique Setién y que intentaron darle continuidad sin éxito el canterano Manolo Márquez primero y Pako Ayestarán después. Es decir, el buen trato al balón, las líneas adelantadas para jugar en el campo del rival, sacar la pelota con buen raseo desde el mismo portero... Pero Jémez ha dado más solidez y coherencia a su equipo, aunque tardó y ha tenido discusiones con Miguel Ángel Ramírez a cuenta del ostracismo de Remy "por criterios deportivos y disciplinarios".

Tras varios partidos sin ganar y alguna derrota dolorosa (el 1-2 ante el Eibar y el 6-0 de Gerona), Las Palmas ganó al Valencia (2-1) y al Málaga (1-0), también cayó ante el Atlético, que tardó en torcer el brazo de los canarios (3-0), y empató en una plaza siempre complicada como San Mamés (0-0). O sea, su línea es ascendente.

Con 18 puntos y en el puesto decimoctavo, el Sevilla se va a encontrar a un rival encorajinado llevado por la necesidad y espoleado por un público que recordará el caso Vitolo como arma arrojadiza (cuando el ofendido debería ser el Sevilla). Como ha solicitado Montella, la concentración y la presión deben ser mantenidas los 90 y pico minutos, porque Las Palmas maneja bien la pelota y, aunque no tiene mucho gol y su balance global de goles a favor y en contra es paupérrimo (17-50). Pero...

En vista de la tremenda irregularidad del Sevilla, Montella no se fía de esos pobres números de un contrincante que parece estar levantando un poco el vuelo. Por ello envió también un aviso a los suyos para evitar cualquier tipo de distracción con la Champions. "El que quiera jugar el miércoles debe rendir bien en Las Palmas", dijo.

El once tampoco variará mucho, salvo en lo necesario, según dijo el napolitano, que dejó más o menos claro que Pizarro tiene preeminencia sobre Roque Mesa para seguir dando relevo a Banega. Y en el ataque... la convocatoria no da muchas pistas. Van los tres delanteros y lo más probable es que Ben Yedder le dé descanso al fatigado Muriel, por aquello de los galones. Poco más habrá de cambio. Hay mucho en juego y Montella no quiere más dádivas ni regalitos...

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios