El partido del Sevilla | Análisis

De la imprecisión al coraje

Informe técnico.

Informe técnico. / Departamento Infografía

El Sevilla de Lopetegui supo crecer en el partido desde la ansiedad inicial, que le ocasionó muchas imprecisiones con el balón, hasta el coraje del final, cuando logró imponer su ritmo sobre un gran equipo como el Atlético.

El cuadro nervionense pasó por varias fases. Primero fue muy incomodado por una presión muy alta del Atlético en los minutos iniciales, que le ocasionó pérdidas y no ver muy claro el rumbo del partido. Luego logró estirarse, tranquilizarse y respirar, pero no pudo hacerlo por dos motivos, sobre todo por la falta de precisión, fruto sin duda del bloqueo mental que sufren muchos jugadores desde hace jornadas y que provocó muchas pérdidas, y después por la falta de calidad tanto en los gestos técnicos como en la toma de decisiones de un En-Nesyri que no se metería de lleno en el partido hasta el final, cuando hizo un juego más estático como rematador puro.

Defensa

El sistema defensivo sufrió, pero menos quizá que en otros encuentros recientes. Lopetegui reforzó y refrescó a la vez el centro del campo (descansó Joan Jordán) y puso músculo de salida con Delaney y Gudelj, la pieza más utilizada por el vasco ante el Atlético. Éste cree que las condiciones del serbio se adaptan muy bien al estilo de juego de los de Simeone y tanto de central como de pivote, siempre recurre a él en el Wanda, donde otra vez respondió el futbolista con su rendimiento. Sí sufrieron los laterales, en particular Montiel, al que Simeone emparejó a Carrasco cambiándolo de banda y a punto estuvo de expulsarlo.

Informe técnico Informe técnico

Informe técnico / Departamento Infografía

En la segunda parte, hubo varias fluctuaciones de defensa de cuatro a tres centrales, vuelta a lo anterior y, con Rekik, nuevo cambio a carrileros, que finalmente cerró las líneas al Atlético y permitió dar el paso adelante.

Ataque

Mucha imprecisión en los pases que impidió que el equipo creciera en confianza, fruto de esa presión intensa y a gran ritmo que el Atlético ejerció y que también puede que acusaran físicamente los locales en la segunda mitad.

Delaney y el Papu, en particular, pero también Rakitic erraron muchas entregas fáciles y En-Nesyri no acababa de cohesionar al bloque en los mejores minutos. Tampoco Ocampos. Gestos técnicos mal ejecutados, mala toma de decisiones e incluso desmarques mal tirados impedían que el Sevilla se estirara en esta fase de la primera mitad en la que sí logró jugar en campo contrario.

Tras el descanso, Lopetegui metió a Gudelj como tercer central y hubo más limpieza en la fase de iniciación, con Jesús Navas llegando por su costado y Acuña tratando de hacerlo por el suyo. No obstante, volvió en alguna fase también al esquema habitual y con Rekik acabó de nuevo con tres centrales, ya sin el serbio por la peligrosa amarilla que vio. Con Óliver hubo más juego entre líneas y centros.

Virtudes

Coraje, raza, amor propio y fe.

Talón de Aquiles

Mucha imprecisión primero por la presión atosigante del Atlético, pero luego también por los nervios.

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